LOS alcaldes y alcaldesas del PSOE están que trinan, pito, pito, gorgorito, viendo que se pueden ir fuera. Después de las elecciones andaluzas (y del zapaterío) se les han puesto los vellos de punta. Puesto que se masca la tragedia. El presidente Sánchez está dispuesto a refugiarse en el búnker de la Moncloa, como si no hubiera un mañana. Pero ya no estamos en los tiempos de Franco con la lucecita del Pardo. Las siguientes elecciones tocan en 2027. Y ahí viene el peligro. Existe un fundado temor de que el presidente Sánchez las haga coincidir con las municipales y las autonómicas del 143, por lo que podría arrastrar a los suyos al caos.
María Jesús Montero se trajo para reforzar su campaña a Pedro Sánchez y a José Luis Rodríguez Zapatero. Conclusión: obtuvo dos escaños menos que Juan Espadas. El peor resultado. Aunque siempre puede ser peor. Por ejemplo, en mayo de 2027 podría ser peor. Con el fuego amigo se pueden llevar por delante algunos ayuntamientos, como San Fernando, Chiclana y Rota, donde ahora gobierna el PSOE, pero donde el PP superó o se acercó al 40% de los votos el pasado domingo.
En San Fernando, donde gobierna la socialista Patricia Cavada, el PP obtuvo el 38,45% y el PSOE se quedó en el 20,81%. En Chiclana, donde gobierna el socialista José María Román, fue mayor la diferencia: el PP obtuvo el 41,47% y el PSOE se quedó en el 18,64%. Y en Rota, donde gobierna el socialista Javier Ruiz Arana, la diferencia fue monumental: el PP obtuvo el 47,38% y el PSOE se quedó en el 16,99%. En los tres municipios la suma del PP y Vox pasó del 50% de los votos. En Rota llegó al 59,37%. En Chiclana al 56,26%. Y solo en San Fernando estuvo más ajustada la suma del PP y Vox, que fue del 52,40 %, frente al 40,87% de la izquierda con la suma del PSOE, Adelante y Por Andalucía.
Ya se sabe que la gente no vota igual en unas elecciones municipales que en unas andaluzas o unas generales. José María Román, Patricia Cavada y Javier Ruiz Arana tienen tirón personal y le sumaron votos a la marca del PSOE. Pero lo malo para ellos es que Pedro Sánchez, en estos momentos, puede perjudicar; y, si se vota el mismo día de las municipales, restaría votos. Singular es el caso de Chiclana, municipio que es sociológicamente de derechas, pero que suele votar alcaldes del PSOE. Aunque Román es sanchista de primera hora, se le aprecia como moderado, lo que le permitió obtener muchos votos de los que el domingo se pasaron al PP.
Para los ayuntamientos del PSOE, la fecha de las generales puede ser susto o muerte.
José Joaquín León
