LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos quedado en que el Senado no servía para nada y todo lo que ha aprobado allí el PP, con su mayoría, se lo han pasado por el forro? Bueno, ahora parece que es más importante, si lo ganan ellos. Ya se verá, o no. Pero el marxismo puro del sanchismo es verídico. Si bien es un marxismo del sector de Groucho Marx y sus hermanos, un marxismo que corre el riesgo de evolucionar hacia un neodadaísmo artificial, creado por la irracionalidad automática de sus planteamientos.

UN siglo después, el surrealismo vuelve a estar de moda. Falta un mes para el disparate de esa huelga general del 11 del 11. Le han plagiado la idea a la Once, con su cuponazo del 11 del 11 de la Once. Ese día lo mismo puedes participar en una huelga general que te pueden tocar 11 millones de euros, con los que te puedes comprar 11 pisos de lujo y convertirte en buitre directamente. Para completar el surrealismo, en esa huelga general sería estupendo que pudieran rifar tres pisos junto al Retiro de Madrid, donados por fondos buitres para lavar su imagen carroñera. A eso se llama marketing social. Y le solucionarían el problema de la vivienda a tres indignados. Por algo se empieza.

ALGUNOS pequeños propietarios de pisos, que se lo compraron en las periferias (con el sudor de su frente y un hipotecón), estaban diciendo: “Maricarmen se debió comprar un pisito, y nadie la hubiera desahuciado, y se hubiera evitado sufrimientos, aunque no sería famosa la pobre”. Al final ha solucionado lo suyo, le queda ese triste consuelo. Por cierto, no se ha solucionado gracias al decreto troceado y rechazado, sino con un acuerdo, en el que ha mediado el Ayuntamiento de Madrid, gobernado por el PP, esos bandidos que compran áticos y desahucian a las viejecitas. Aunque los que han agravado el problema de la vivienda desde 2018 son Pedro y sus muchachos, ¿no es cierto?

HOY se cumplen 90 años desde que fue conquistado el Alcázar de Toledo por las tropas franquistas. Fue uno de los episodios que el régimen utilizó para su propaganda en la guerra civil española, poniéndolo como un ejemplo de heroísmo. El Alcázar de Toledo era la sede de la Academia de Infantería y Caballería. Allí se sublevaron, en 1936, un grupo de militares, comandados por el coronel Moscardó. Unas 1.200 personas (entre los que había cadetes y familiares de los militares, así como guardias civiles) permanecieron refugiadas en el Alcázar, defendiéndolo de las acometidas de las fuerzas republicanas. Los ataques para conquistarlo empezaron el 21 de julio de 1936 y terminaron el 27 de septiembre, tras más de dos meses, resistidos en duras circunstancias por los sublevados. El asedio del Alcázar terminó cuando llegaron las tropas franquistas, con el Ejército de África (también llamado entonces de Marruecos), al mando del general Varela. Un día después entró el general Franco en Toledo.

UNA vez más se ha visto la hipocresía de los políticos con las alertas en los teléfonos móviles. Cuando no se envía, parece que la responsabilidad de una catástrofe natural es de las autoridades. Pero cuando se envía, y el pueblo incrédulo no hace caso, o cuando las autoridades no adoptan otras medidas y se limitan a enviar mensajes ¿qué ocurre? Es repugnante que un ministro dicharachero, como Óscar Puente, intentase sacar tajada política de las muertes en el incendio de Los Gallardos (Almería). Esta semana se ha repetido la hipocresía sanchista, con la doble vara de medir mensajes. En esta ocasión con las lluvias torrenciales en Cataluña y la Comunidad Valenciana.