HOY es Domingo de Resurrección, día grande para los cristianos. Al resucitar, Cristo nos promete que hay vida más allá de la muerte. Pero, al volver al mundo, también nos muestra la importancia y la grandeza de vivir. No voy a abundar en la cuestión teológica. Esta celebración llega pocos días después de un caso que han distorsionado: la eutanasia de la joven Noelia Castillo en Barcelona. En la víspera del Viernes de Dolores, fue cumplida su voluntad de someterse a la eutanasia, pese a los intentos por frenarla del grupo llamado Abogados Cristianos, que recurrió durante dos años en los tribunales. El recurso fue desestimado, porque la petición de la joven se ajustaba la legalidad.

AL llegar otro Domingo de Ramos se vuelve a hablar de la paz en el mundo. Al llegar la Semana Santa, como pasa en Navidad, parece que los hombres y las mujeres sienten que les falta algo, que la vida cotidiana está demasiado enmarañada con cuestiones que los agobian y distraen de lo principal. No se puede encontrar la felicidad en una guerra. Toda guerra encubre un intento de imponer un poder. A veces puede ser una guerra en legítima defensa, o volverse necesaria para no sucumbir. Sin embargo, procede de un fracaso, porque el ideal del ser humano es vivir en paz.

POR primera vez en los últimos años, Andalucía le va a marcar la agenda a Cataluña y a Madrid. Después de lo que ha ocurrido en Castilla y León, le toca el turno de las elecciones a Andalucía. Y es aquí donde se les ha metido el miedo en el cuerpo, viendo lo ocurrido y lo que puede ocurrir en Andalucía. Se había especulado con la posibilidad de que Pedro Sánchez, aprovechando las elecciones andaluzas, pidiera a Salvador Illa que las adelante al mismo día en Cataluña, e incluso que se atreviera a convocar elecciones generales en toda España. Pero nada de eso ocurrirá. Sólo se votará en Andalucía.

LOS gurús del PSOE están haciendo cuentas para ver cuándo es el mejor momento (o el menos malo) para que su jefe don Pedro convoque las elecciones generales. Si por su gusto fuera, no las convocaría nunca. Pero tiene fecha de caducidad en el verano de 2027; y, en el peor de los casos, le queda poco más de un año. Mientras hacen cuentas, estamos asistiendo a una ceremonia de la confusión. Pues cada vez que se vota en unas elecciones autonómicas, las analizan como si fueran encuestas para toda España, o incluso para Andalucía. Y en todas las autonomías no votan igual.

AL llegar el 8 de marzo las calles se tiñen de morado y salen manifestaciones en las ciudades para reivindicar el feminismo y la igualdad. Sin embargo, en estos tiempos, parece que no es lo mismo el feminismo que la igualdad. Entre otras cuestiones porque el feminismo no tiene un solo ideario, ni unas reivindicaciones unánimemente asumidas, aunque coincidan en lo esencial, que es la igualdad de la mujer. Por otra parte, el feminismo ha sido manipulado desde los partidos políticos. Y la crispación contribuye a que esté perdiendo fuerza en las reivindicaciones.