PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren reconocer. Porque salieron ilusionados con sus gafitas homologadas (y sin homologar también) y se arriesgaron a pasar por la consulta del oculista, a cambio de lo poco que se vio. En la televisión se le ha dado una importancia exagerada a este eclipse. Fue útil para eclipsar durante unos días las vergüenzas de la invasión de Ceuta, y para que los expertos en astronomía nos hicieran olvidar las paridas de Marlaska, que anunció la normalidad en un pis pas. En Cádiz, como era parcial, no se quedó todo a oscuras, sino que vimos menos luz durante un ratito.

Pero no perdamos la esperanza. Siempre puede haber una segunda oportunidad, como la que ha concedido el Cádiz CF a Ontiveros, y la que le deben permitir a Suso, que no está cojo y es gaditano como tú. La segunda oportunidad puede ser la buena. El eclipse del 2 de agosto del año próximo sí que será el nuestro. Puesto que en la provincia de Cádiz afectará de lleno, será “totalísimo”, que diría Margarita Robles, y se podrá ver con el 100% de su eclipsamiento. Y, además, ese día es lunes, y ocurrirá por la mañana, y se apreciará mejor en el frente marítimo de levante, por lo que uno de los mejores sitios para verlo será la avenida de la Bahía, en la barriada de la Paz. O sea, que se podrá ver de lujo en el mercadillo del Piojito. Si no lo suspenden ese lunes.

El eclipse de 2027 entrará de refilón en España, sólo por el sur. Se verá mejor en la costa de Cádiz y en Málaga. También en Ceuta y en Melilla, ¡ojo ahí! En este eclipse matutino habrá momentos de oscuridad total (se supone), y puede durar entre tres y seis minutos. Será un eclipse de gran-gran categoría, como diría nuestro recordado Juan Manzorro. A los aprovechateguis ya se le está despertando el fenicio que llevan dentro algunos gaditanos, para hacer los negocios sencillos y dar cobazo a los aficionados a los eclipses. Algunos se preparan para un Bienvenido míster Marshall, a la gaditana manera.

Yo estoy de acuerdo con quienes dicen que el eclipse del 12 de agosto fue poquita cosa, comparado con cualquier puesta de sol en la Caleta. Digo más: Hans Josef Artz, nuestro hijo adoptivo alemán, es autor de fotos de amaneceres y atardeceres mágicos, que ya las quisieran los fotógrafos cuentistas que montaron 20 trípodes para el eclipse. En la Caleta, el sol deja cielos divinos.

Cazadores de eclipses: no os dejéis timar en 2027, en Cádiz el sol se pone a dormir en la Caleta todos los días. Y es para verlo, aunque no lo tape la luna.

José Joaquín León