PARA comprar o alquilar pisos en Cádiz lo primero es que los construyan. En esta ciudad hay unos 55.000 pisos y 109.950 habitantes censados. Miles de personas, incluso modestas, viven en sus pisos propios, así que a ellos personalmente no les afecta el problema de la adquisición o alquiler de pisos, excepto que se quieran mudar. Pero hay otros con menos suerte, o que les ha ido peor en la vida (nunca se hace autocrítica), y también aspiran a vivir en un piso. No tienen vocación de sin techo, ni de pasarse la vida en una tienda de campaña del Decathlon, y asimismo están en su derecho. Para cumplir ese derecho, que a veces se queda en una triste ilusión, el Estado que lo reconoce debe poner de su parte.
Quiero decir que la culpa no es solo de los buitres, ni de los grandes tenedores, sino también de los que no hacen nada. Por ejemplo, el Gobierno del PSOE de Pedro Sánchez y del Movimiento Sumar (que por cambiar los nombres se ha cambiado hasta el suyo, se va a denominar Frente Amplio), un Gobierno que es desastroso en la faceta constructiva. ¿Cuántos pisos van a inaugurar en Cádiz el presidente Sánchez y su ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez? Cero. No hace falta que ella pierda los papeles. En un interesante informe que ha publicado José Antonio Hidalgo en este Diario encontramos una pista importante: el Gobierno sanchista no está construyendo actualmente ningún piso en Cádiz.
Seamos comprensivos. Para solucionar el problema de la vivienda este Gobierno ha aprobado un decreto que les rechazó el Congreso, y tiene otro que no les va a aprobar el Congreso, ni la Diputación Permanente, ni nadie. Es decir, un segundo decreto de chichinabo, para propagar que la culpa es de los buitres y del PP.
Nada más útil que organizar una huelga general contra el PP, como si Feijóo fuera el presidente. Al menos, el PP, que gobierna en el Ayuntamiento de Cádiz, tiene en marcha más de 200 pisos sociales impulsados por Procasa. Son menos que las mil viviendas de la barriada de La Paz en los tiempos de Franco, pero menos todavía construye don Pedro.
En Cádiz la mayoría de los pisos en construcción son promociones privadas. El precio se puede considerar caro, aunque si los venden todos, no los van a bajar. La única forma de ofrecer pisos más baratos sería que las administraciones públicas los construyan. Y que el Ministerio de la Vivienda se dedique a construir, a facilitar la compra y el alquiler. Prefieren organizar una huelga general electoral contra la oposición, que es una nueva forma de tratarnos como imbéciles.
José Joaquín León
