DESTITUIR al ministro de Transportes, Óscar Puente, sería una prioridad nacional, si en este país quedase un poco de dignidad política. Su actitud en los incendios, con los comentarios tuiteros, es canallesca. Pero no por el rifirrafe con la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sino que viene de antes. En los incendios ocurridos en comunidades autónomas gobernadas por el PP ha intentado culpar a sus dirigentes. El año pasado ya tuvo un comportamiento indecente con el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, por un grave incendio en su comunidad. Le intentó culpabilizar, de cara a las elecciones autonómicas. Le salió mal, porque el PSOE volvió a perder.

El ministro tuitero culpó a la Junta de Andalucía por el incendio de Los Gallardos en Almería. Criticó que no enviaran mensajes telefónicos de alerta, a pesar de que fue desaconsejado por técnicos de Emergencias. Y, para colmo, ni siquiera había cobertura telefónica en toda la zona. Se olvidó de que la mayoría de las 13 muertes ocurrieron por desobediencias temerarias.

Hasta ahora, el incendio en el que se han quemado más hectáreas ha sido el de Guadalajara, el segundo peor en la historia de España. Territorio de Castilla La Mancha, donde las competencias son de Emiliano García-Page, uno de los dos presidentes autonómicos que le quedan al PSOE. Por supuesto, la culpa no es de Emiliano. Y, además, ya se encargaron de responsabilizar al alcalde de Robledillo, de Vox, que al parecer estaba haciendo unas labores agrícolas. Le atribuyeron el inicio del fuego.

El ministro Puente tiene la responsabilidad política del accidente ferroviario de Adamuz, con 43 muertos. Y, en vez de asumir que las infraestructuras ferroviarias, las carreteras y el sistema de transporte español, está en absoluta decadencia, se dedica a culpar y burlarse de los demás. La emergencia nacional, que solicitó Ayuso en Madrid, estaba justificada, ya que ni siquiera el Estado tiene medios suficientes y le han reclamado ayuda a la UE. Por cierto, en Francia había ayer 32 incendios activos, uno de alto riesgo cerca de Burdeos.

Los de Madrid empezaron el día después de que Pedro Sánchez ofreciera un pacto de Estado contra los incendios. ¡Viva la lealtad! En política sobran las malas personas. El mamporrero Puente añade los insultos y el falserío a su incompetencia. Mientras miles de personas sufren por sus vidas y sus casas.

José Joaquín León