AL final, la gente preguntaba: ¿Y quién ha sido el ganador? Respuesta: Hubo dos. El Sevilla FC, que ganó a la Real Sociedad con un gol de Alexis, y salió de los puestos de descenso a Segunda. Y la UD Almería, que ganó al Mirandés por 4-2, y se colocó en puesto de ascenso directo a Primera. Todo sucedió a la misma hora. Pero conste que todavía esto no se ha acabado, y que el éxito o el fracaso se pueden decidir por pequeños detalles. Hace falta máxima concentración, y no cometer errores estúpidos en el alargue para regalar puntos a los rivales y ponerte tu mismo la soga en el cuello. Es una mala tentación programar un debate de candidatos y dos partidos de fútbol decisivos un lunes a la misma hora.
El debate resultó de lo más verdulero posible. Todos los partidos van ahora de verde. Es admirable que los rojos han desaparecido del debate y de la campaña. En los mítines del PSOE antes todo era rojo: el fondo, las banderas, los vestidos de las candidatas... Sin embargo, ahora María Jesús Montero va de verde pálida, con su chaqueta y su pantalón y una camisa blanca, que hace un efecto banderita de lo más andaluz. ¿Qué se hizo con los rojos del PSOE? ¿Y las moradas feministas? Pues no se sabe. Antonio Maíllo apareció con un look de cantaor flamenco en festival apañado. Salió más por peteneras que por alegrías. En cuanto a José Ignacio García, bien enseñado por la profesora Teresa Rodríguez, compareció con un look informal, como de cantante de Los 40 principales, y con una camiseta guay expresamente diseñada para la ocasión.
Pero lo más incómodo fue lo de Juanma Moreno y Manuel Gavira. Los candidatos del PP y Vox aparecieron vestidos igual, con traje oscuro, camisa celeste y corbata verde. Es como cuando vas a una boda y hay otro u otra que viste como tú. ¿No se pudieron dar prioridad andaluza? Le pudo decir: “Mira Manuel, aunque los de Vox ahora vais más de verde que de rojo y gualda, aquí el presidente todavía soy yo, y el verde es mío”. El color corporativo de Vox es el verde. No es una reconversión andalusí. Los de Vox consideran tan moruno a Moreno como a don Blas.
Y aun así: verde que te quiero verde. Como el romance de Federico García Lorca. A este poeta granadino no sé si lo han leído. Los candidatos parecieron de poca poesía y muchos gritos. Un debate verdulero, en todos los sentidos: por el verderío ambiental y por la escasa altura artística de los interfectos, que prefirieron el percal a la seda. Nada de arriesgar, que Morante terminó en el hospital.
Habrá segunda parte, en Canal Sur, la semana próxima.
José Joaquín León
