A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por acoger la Seo gaditana tras la reconquista de la ciudad por Alfonso X el Sabio. La Catedral Vieja está vieja de toda la vida. Y la Catedral Nueva tampoco está tan nueva. Las dos han sido cerradas en diversas ocasiones. Se deterioran, como todo lo que hay en el frente marítimo del Poniente, en el Campo del Sur. Se ubicó en un enclave donde los temporales castigan a los edificios. La Cárcel Real necesitó una reconstrucción a finales del siglo XX. Los cierres de las dos catedrales se suceden con demasiada frecuencia.

Y esa es una parte del problema. Los gaditanos están acostumbrados a que cierren la Catedral Vieja, o la Catedral Nueva, de vez en cuando. Y a que una asuma las funciones y los usos de la otra. Cádiz se ha quedado sin una de sus dos catedrales y sin obispo. Al administrador apostólico, don Ramón Valdivia, le ha tocado ahora este regalito de la Catedral Vieja, teniendo sus competencias limitadas a lo básico. Y, por cierto ¿qué pasa con el caso del obispo emérito, don Rafael Zornoza? Dijeron que el tribunal eclesiástico se pronunciaría en un mes, y ya se cumplen dos meses. Desde que le aceptaron la renuncia parece que este asunto ya no interesa a los que tanto revuelo montaron.

La Catedral Vieja ha sufrido obras lamentables. Algunas costeadas por la Junta de Andalucía, en otros tiempos. Los trabajos realizados no han aportado soluciones eficaces y duraderas. Sería deseable que la restauren bien, sin chapuzas, y de una vez por todas. Por otra parte, el problema de las cofradías se deriva de que la iglesia no puede servir como un garaje de pasos. Y que algunas de las que tienen su sede incluso podrían estar mejor en otro templo.

De allí salen 10 pasos. Como salir, podrían salir todos de la Catedral Nueva. En 2012 se organizó un Santo Entierro Magno y salieron de la Catedral 20 pasos. Pero supondría trasladar el garaje de pasos a la Catedral. Y no es eso. Medinaceli, en el cierre de 2008, se mudó a San Francisco, que es un templo muy adecuado para su estilo. Cada una tiene sus circunstancias, y se pagan errores de otros tiempos, como la estancia fallida de Las Aguas en San Felipe Neri de Extramuros por el problema de la carga, entre otros. Ahora están sondeando volver a salir del Oratorio. Y Sanidad, Perdón y Santo Entierro del torreón de Santa Cruz, si es posible.

Además de poner parches, se debería pensar con lógica en lo mejor para el futuro.

José Joaquín León