ESTE Trofeo Carranza pudo ser el peor de la historia, pero se ha salvado gracias al Betis. O, por mejor decir, gracias a la afición bética, que acudió a la final de su equipo contra los suplentes de Las Palmas en mayor proporción que otras veces. Así se evitó una imagen desoladora del estadio, en una final que fue un entrenamiento en cuanto el Betis apretó. Este Trofeo estuvo condicionado negativamente por Las Palmas, que lo ganó en 2017, cuando estaba en Primera, y vino en 2018, cuando está en Segunda, para fastidiarlo sin querer. Un Cádiz-Betis, a partido único, hubiera sido mejor, o menos malo.

EL formato equivocado del Trofeo Ramón de Carranza de este año tuvo el peor desenlace posible para el Cádiz. Cayeron en la tanda de penaltis después de unos lanzamientos que bordearon el ridículo, con uno al poste y dos a las nubes. El portero Raúl Fernández, que fue el mejor de Las Palmas, ni siquiera necesitó parar alguno para que su equipo se clasificara sin chutar el último. El Cádiz empató en el minuto 92, con un gol de Salvi, pero debió dejar el partido resuelto en el primer tiempo. Las Palmas pasó a la final con la mínima ley del esfuerzo, simplemente aprovechando los errores cadistas.

EL fútbol de hoy no es como el de hace 50 años, ni siquiera como el de hace 25 años. Sin embargo, algunos aficionados se siguen comportando como si lo fuera, con ideas al margen de la realidad. El fútbol de hoy es un negocio. Pero las autoridades intentan que no sea un negocio donde se blanqueaba dinero, o donde adquirieron popularidad personajes como Jesús Gil y otros, que pasaron de la sección de deportes a la de tribunales. El fútbol de hoy está al servicio de la televisión. La Liga empieza el 17 de agosto para el Cádiz. Ese día, hace unos años, faltarían dos semanas para el Trofeo Carranza. Empieza la Liga en las fechas que interesan a  las televisiones.

LOS primeros amistosos de pretemporada, como los últimos, son partidos de entrenamiento. Es imposible predecir el futuro de un equipo por sus actuaciones en estos bolos veraniegos. No obstante, el Cádiz ha echado a correr y van dando pistas. Experiencias como la de Barbate o Chiclana no se deben tomar en consideración. Pero frente al Hércules o el Elche ya se notó que el equipo está jugando a ratitos, con rachas mejores y peores en un mismo partido. Por supuesto, nada que ver con la concentración que Álvaro Cervera exigirá a sus jugadores en la Liga.     

LA plantilla del Cádiz está en pleno periodo de formación. Habrá altas y bajas importantes. Aún es pronto para valorar si será mejor o peor que la del año pasado. Hasta ahora se aprecian carencias notables y puestos que parecen más reforzados. Pero los jugadores que formen parte de esa plantilla se deben adaptar al estilo del entrenador, Álvaro Cervera, que tiene sus ideas y no las suele cambiar. Por ello, algunos fichajes que se escaparon (Vadillo, por ejemplo) dudo mucho que se hubieran adaptado al Cádiz. Para tener a uno como Barral (mosqueado e incómodo media temporada) es mejor que venga uno de su agrado.