LA Semana Santa empezó a marcar el devenir negativo del Cádiz la pasada temporada. Llegó al partido del Lunes Santo frente al Huesca con aspiraciones serias de ascender directamente a Primera. Pero ni siquiera jugó la fase de ascenso, porque se desinfló en los últimos dos meses . La victoria en Las Palmas (el marcador del 0-3 es abultado para lo que ocurrió) tiene un alto valor simbólico. Debe marcar la resurrección del equipo. Esta temporada hay una oportunidad de quedar segundo y ascender. Sólo el Osasuna se está comportando con fiabilidad. La irregularidad de los demás y el calendario con duelos directos abren esa opción, si el Cádiz cree en sí mismo.

LA fragilidad defensiva penalizó al Cádiz en este partido, que estuvo a punto de perder. Menos mal que reconquistó un punto al final, gracias a que por fin pusieron en el campo las ganas que se deben exigir. Cuando juega a la desesperada, Álvaro Cervera recurre a futbolistas como Aketxe que es imprescindible en el campo. Si hay motivos extradeportivos  por medio (o caprichos) se debe valorar hasta qué punto se castiga al futbolista o al equipo. El entrenador debe reflexionar sobre algunas de sus decisiones. Por otra parte, se ha visto que sin Garrido ni José Mari sólo juegan partidos de sálvese el que pueda.

EL Cádiz ha ganado sin bajarse del autobús en esta jornada. Además, ha vuelto a la zona de eliminatorias de ascenso, gracias a la derrota del Mallorca. Ya cuenta con 52 puntos, por lo que el objetivo de la permanencia está asegurado. En los últimos tres partidos, ante Elche, Lugo y Córdoba (tres rivales de los más débiles de la categoría), el Cádiz ha sufrido una mala racha, en la que ha dejado escapar siete puntos que probablemente serán añorados a final de temporada. Si hubiera sido capaz de ganarlos, ahora estaría en la pelea por el ascenso directo. Pues no se debe olvidar que sólo asciende uno de los cuatro equipos que juegan las eliminatorias finales. Es una vía muy difícil.

SIGUE la mala racha del Cádiz frente a equipos de la zona baja. Ante Elche, Lugo y Córdoba sólo ha sido capaz de sumar dos puntos, cuando era una oportunidad para obtener tres victorias y pelear de verdad por el ascenso. Parece que no les interesa. Así están en el camino de repetir el desinflado final de la temporada pasada, cuando no se clasificaron para los partidos decisivos. Es verdad que ayer tuvieron algunos factores adversos en contra, como las ausencias y el mal arbitraje, pero fueron incapaces de aprovechar el regalito de un gol en propia meta, ante un Córdoba al borde del desahucio.

RESULTADO decepcionante, en un partido que incluso se pudo perder. Mal juego y mala actitud de algunos jugadores que han ido a peor. Fue una tarde negativa del equipo, pero también del entrenador que adoptó decisiones más que discutibles e inoportunas. El Cádiz tenía un calendario excelente en marzo, con el desplazamiento a Elche, los partidos de casa del Lugo y Córdoba y el regalito del Reus. Cuatro partidos para ponerse con 12 puntos más y luchar por todo. Pero desde que se amarró la salvación parece que hay una relajación, que ha llevado al Cádiz a resignarse a la mediocridad. De momento, un solo punto ante dos equipos de la zona baja.