AL Cádiz le faltan 15 puntos para conseguir el objetivo de la salvación, cuando todavía no ha terminado la primera vuelta. Lleva una racha de siete victorias consecutivas, en las que ha obtenido 21 puntos. Con esos números, sólo puede haber un objetivo en lo que resta de temporada: el ascenso a Primera. Con el aliciente añadido de que esta vez no hay ningún equipo como el Levante, que se disparó hacia el liderato; ni siquiera como el Girona, que sólo flojeó al final. Ascender a Primera es posible, pero no conseguirlo tampoco sería un fracaso, porque este Cádiz es un equipo honesto.

LA transformación del Cádiz en el último mes y medio ha sido espectacular. Es otro Cádiz, que eliminó al Betis en su feudo de Heliópolis, y ha pasado por estadios históricos, como El Molinón de Gijón o La Romareda de Zaragoza, con argumentos para ascender. Ahora sí. El entrenador Álvaro Cervera está sacando el máximo fruto de sus jugadores. Y el equipo funciona con un hambre de victorias que es su seña de identidad, pero también practicando mejor fútbol. Si el Zaragoza terminó con nueve jugadores, eso no relativiza nada, porque la actuación del equipo maño fue de vergüenza, y se debieron quedar en inferioridad antes del minuto 1.

LA racha del Cádiz continúa. Ante el Albacete se olvidaron de las alegrías del Betis. Volvieron los argumentos más habituales, con la intensidad por bandera. Otro gol a balón parado, con cabezazo de Kecojevic, puso en ventaja, poco antes del descanso. Se encerraron demasiado en la segunda parte, con un guión que es poco vistoso y sufrido para los espectadores, pero que ya había funcionado ante el Reus y el Valladolid en Carranza. Sale bien todo. Incluso el colofón de la guinda del pastel, con el 2-0 en la última jugada del partido.

EL Cádiz se clasificó para los octavos de final de la Copa, con un 3-5 memorable ante el Betis. Queda para la historia cadista una primera parte extraordinaria, en la que el Cádiz se fue con un 2-4, que debió ser un 1-5, ya que el primer gol del Betis llegó en una falta regalada y le anularon otro a Aitor por la cara. Esta colosal victoria llegó ante un rival desquiciado, que practicó el fútbol que le convenía... al Cádiz. Pero también llegó con un equipo en que los delanteros suplentes (Barral, Dani Romera, Aitor y Moha) dieron la cara al máximo nivel, y a contra estilo: valientes, buscando el intercambio de golpes, sin encerrarse.

TRIUNFO trabajado y trabajoso, que vale tres puntos para seguir subiendo en la clasificación. Cuarta victoria consecutiva. Este Cádiz marca un gol y saca petróleo. Álvaro Cervera ha conseguido que los jugadores nuevos le sirvan para lo mismo de la temporada pasada. Ha recuperado la firmeza defensiva. Bastó un gol de Álex Fernández, a los cinco minutos, para ganar. Aunque no fue fácil, pasaron demasiados apuros al final. Si el Valladolid llega a marcar, se estaría contando otro partido. Atrás todo funciona bien, pero delante falta la lucidez de un ariete que marque goles, además de pelear. Por el contrario, el Valladolid tiene a un máximo goleador, Mata, que ayer quedó borrado.