ALGUNOS pensarán que comparar a Salvador Illa con Inés Arrimadas es como emparejar a la bestia con la bella, pero no me refiero a lo físico, sino a lo químico. Todo puede saltar por los aires cuando un experimento fracasa. En diciembre de 2017, Inés Arrimadas consiguió 37 escaños para Ciudadanos, que fue el partido más votado en las elecciones de Cataluña, las primeras después de las medidas del artículo 155, y con Puigdemont fugado. Sin embargo, la presidencia de de la Generalitat fue para Quim Torra, de JxCat. En las siguientes, en 2021, Ciudadanos perdió 30 escaños. Hoy es un partido extraparlamentario.

LA democracia tiene un problema grave con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Desde que está José Félix Tezanos al frente, publica unas encuestas que suelen ir en la dirección que conviene. En la dirección que le conviene a Pedro Sánchez, que tuvo a este antiguo guerrista de Alfonso (de 77 años de edad) en su Ejecutiva. En las elecciones al Parlamento Europeo, el CIS se ha equivocado, aunque realizaron 7.491 encuestas, casi el triple de otras que acertaron lo principal. En la web del CIS está su vaticinio: “El PSOE lograría ser la primera fuerza en las elecciones al Parlamento Europeo”. Todas las demás decían lo contrario.

LAS elecciones europeas tienen mala fama en este país. Hasta ahora, en dichas elecciones, se ha votado poco y mal. Poco, porque la abstención es la más alta de todas las convocatorias. Las de 2019 tuvieron una participación del 60,40%, gracias a que coincidieron con las municipales y las autonómicas en 12 comunidades. Y se vota mal, porque un sector del pueblo suele dar rienda suelta a las bajas pasiones y vota lo más friki. Como si el Parlamento Europeo fuera una institución para el cachondeo. En las últimas, le ganó el PSOE al PP por 21 a 13. Fue una paliza, ya que se vota por circunscripción única.¿Y hoy qué pasará? El resultado será más o menos significativo según la participación. Con menos del 60% no sería extrapolable. Pero puede condicionar el futuro político en Cataluña y en toda España.

UNA vez más se ha visto que Santiago Abascal es el mejor aliado de Pedro Sánchez. Cuando el PSOE más lo necesita, el líder de Vox aparece en su ayuda. Esta vez ha sido apoteósico. El día después de hacerse Pedro Sánchez la foto con Zelenski, y decir que le iban a dar armas por valor de mil millones a Ucrania, la ultraizquierda de Sumar y Podemos estaba indignada. “Este Gobierno no puede hacer eso”, decía Yolanda Díaz, omitiendo que ella es la vicepresidenta. Y entonces salió Abascal, y se fue a Israel a hacerse la foto con Netanyahu, el personaje más odiado por los españoles.

LA gente tiene mala memoria histórica y ya no se acuerda, pero dijeron que el futuro de Pedro Sánchez podría estar al frente de la OTAN. No lo quiera Dios, pues nos llevaría de cabeza a la Tercera Guerra Mundial. Después de hacer todo lo posible porque Israel y Argentina nos declaren la guerra, en el campeonato para ver quién es más chulo, ahora le ha tocado a Giorgia Meloni. Entre los enemigos de la Patria sanchista, podemos incluir ya a Italia. Ha acusado a Feijóo de estar dispuesto a pactar con Meloni, que forma parte de la temible ultraderecha. Resultó que el primero que lo dijo no fue Feijóo, sino Ursula von der Leyen, que lo sugirió en el debate de candidatos europeos, retransmitido por Eurovisión, en el que no había ningún español, como es lógico y normal.