LA Semana Santa de Sevilla (y la religiosidad popular, en general) no se puede entender sin el sentimiento. La secularización de la sociedad europea, la pérdida de creyentes religiosos, viene derivada de la falta del sentimiento que lleva a la devoción. Y ese es uno de los motivos por el que muchos jóvenes se están acercando a las cofradías: porque buscan la verdad, en un mundo que está lleno de envidias, mentiras e hipocresías. Es lamentable que aún se cuestione el folklore de la Semana Santa. Sin entender que el problema no está en eso. El problema llega cuando nos quedamos sólo con el folklore y no hay un sentimiento religioso. Cuando falta la devoción, sólo queda el espectáculo.
EL Vía Crucis de las cofradías de Sevilla cumplirá 50 años mañana lunes, con el traslado del Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de la Hiniesta, a la Catedral. Curiosamente, es una herencia de los años de la Transición, cuando las hermandades también tuvieron una apertura que después las llevaría a la masificación. El primero salió en 1976, con el Cristo de las Misericordias, de la Hermandad de Santa Cruz. Resulta significativo que aquel año sólo salían a las calles sevillanas en vía crucis los crucificados de Santa Cruz y la Hiniesta, como ha recordado Rafael Jiménez Sampedro, en un reportaje publicado en el Boletín de las Cofradías de Sevilla. Es decir, la primera nombrada y la que ha tardado 50 años en ser designada. Ambas fueron las pioneras. Hoy lo raro no es la hermandad que sale, sino la que no sale por la feligresía con su imagen de Cristo, en Vía Crucis, durante la Cuaresma.
HEMOS llegado al 15 de agosto en plena ola de calor. En España, en general, y en Sevilla, muy en particular, agosto es el mes vacacional por excelencia, cuando se paralizan gran parte de las actividades laborales y profesionales. Pero, en Sevilla, agosto es también el mes de la Virgen. No es sólo un día. Aunque esta mañana se vive la fiesta grande mariana, los cultos en su honor se alargan durante la mayor parte del mes. Y este año hay que destacar especialmente el heroísmo devocional de los fieles que han acudido cada día a la novena, a una hora en que los termómetros estaban en el entorno de los 40 grados.
SOLEDAD EN LA PLAZA DE SAN LORENZO
Y ya está la Soledad en la plaza de San Lorenzo. Y ya se quedó a oscuras. Y ya viene la luz que avanza como un fuego por la calle Cardenal Spínola, que es un túnel blanco y negro que desemboca en la plaza. Y ya la multitud es la suma de todos los solitarios que se han unido para acompañar la única Soledad que salvará sus soledades.
LA AGONÍA DEL CACHORRO
Es noche agotada. Vuelves por el puente, Cachorro, y has prometido esos abrazos que nunca podrás dar, según escribió Aquilino Duque. Por el puente es más dura tu agonía. Con la mirada vidriosa, estás recordando tu vida. Recuerdas al niño que jugaba en la carpintería de José con la madera. Recuerdas al joven que recorrió Galilea, Samaria y Judea para predicar y hacer milagros. Recuerdas al Jesús que anduvo en la mar y al que entró en Jerusalén montado en una borriquilla. Recuerdas que un discípulo traidor te entregó y los demás te abandonaron.