HA coincidido el 150 aniversario del nacimiento de Aníbal González con los 100 años de la muerte de Antoni Gaudí. Y con la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la torre de Jesús en la Sagrada Familia. Es frecuente que se compare a ambos arquitectos, y que se diga que Sevilla no le ha concedido a Aníbal González la misma consideración que Barcelona le ha otorgado a Antoni Gaudí. Coexistieron en el tiempo, y bebieron en las fuentes del regionalismo andaluz y catalán. Cada cual con su estilo. A veces se percibe un desconocimiento o rencor con Gaudí, que hoy es una mina de millones para el turismo de Barcelona, pero que vivió sus últimos años como un mendigo y murió pobre.

BASTARÍA con comparar el número de nazarenos que salieron en la Semana Santa de Sevilla este año con los de 2025 para llegar a una conclusión: es posible que el crecimiento esté tocando techo. Y que empiece a bajar en los próximos años. Al menos, en algunas cofradías. Los que piden análisis serios y fiables de la Semana Santa podrían hacerlos ellos mismos, porque tienen los elementos. El conteo de nazarenos, que realizaron los delegados de Penitencia y ha publicado el Consejo de Hermandades, es un material objetivo para analizar la verdad de la Semana Santa. Incluso para terminar con las leyendas urbanas que algunos se inventan.

SEVILLA, junto a Toledo y Granada, es de las pocas ciudades españolas en las que se sigue celebrando la procesión del Corpus Christi en jueves. No voy a entrar en comparaciones catetas sobre cuál es la procesión de Corpus más espléndida de España, ni cuál es la mejor Custodia. Sevilla tiene sus argumentos. Toledo los suyos. Y punto. Pero este año el foco será dirigido a la celebración del Corpus en Madrid, el próximo domingo día 7 de junio, que estará presidida por el papa León XIV junto a la Cibeles, con una misa que se espera multitudinaria.

LOS capillitas y los devotos de la piedad popular apenas se han enterado, pero el papa León XIV, en su próxima visita a España, tendrá la oportunidad de rezar ante las imágenes de la Esperanza Macarena y el Señor del Gran Poder. Aunque no son las de Sevilla, sino las de Barcelona. No se le ha dado la oportunidad de que venga a Sevilla y vea los originales, en sus basílicas, pero al menos podrá ver las copias en la parroquia de San Agustín de la capital catalana, que es donde reciben culto y donde tienen una hermandad.

EN todas partes se estrechan el cinturón, incluso en la calle Ferraz. Y, si presuntamente hacían facturas falsas, ¿quién nos asegura que las joyas no son presuntamente falsas? Un mayordomo de Zapatero las ha valorado entre 30.000 y 50.000 euros. La gente se reía al enterarse, al ver la señorial apariencia de las joyas de doña Sonsoles y los relojes de aspecto lujoso. El juez Calama ha encargado un informe pericial. De modo que estamos en el momento VAR, en la revisión, que es cuando nos dirán si esas joyas valen un potosí, o son de bisutería, o las han falsificado, o…