PEDIR la dimisión de Juan Carlos Cabrera por ser investigado en la macrocausa de la mafia del taxi me parece una exageración y también una pasada. Es un ejemplo más de la necedad que ha llegado a la política, donde todo investigado es culpable mientras no se demuestre lo contrario. La responsabilidad de ese disparate la tienen los principales partidos. El PSOE y el PP lo han utilizado como armas arrojadizas, cuando Podemos y Ciudadanos llegaron vírgenes a la política. Ahora se les vuelve en contra a todos, como un boomerang, por no asumir algo esencial para ser justos: cualquier persona es inocente mientras no sea condenada. Por lo que es absurdo que dimita alguien sin ser condenado.

ES sorprendente que un partido con opciones reales de disputar la Alcaldía de Sevilla no tenga candidato ni candidata oficial, a falta de  apenas un trimestre para las elecciones municipales. Ciudadanos fue segundo en Sevilla el pasado 2 de diciembre, ligeramente por delante del PP, su gran rival del centro derecha y aliado de la Junta; y también superó por poco a Adelante Andalucía, aunque quedó a distancia del PSOE. En una extrapolación de las municipales, significaría que una triple alianza de Ciudadanos, PP y Vox contaría con algunas posibilidades de formar equipo de gobierno. Y también lo podrían formar con el PSOE, si Juan Espadas prefiere pactar con ellos, antes que con los irreductibles de Adelante.

LA visita del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, al alcalde de Sevilla, Juan Espadas, fue significativa. Tuvo el buen detalle de empezar sus contactos con los ayuntamientos andaluces por el de la capital, cuyo regidor es del PSOE. Más allá del protocolo y de las declaraciones de mutua lealtad institucional, el encuentro sirvió para dejar claro que el acuerdo del Metro será difícil de conseguir. El PSOE, el PP y Ciudadanos hacen protestación de fe en el Metro, pero son incapaces de concretar un acuerdo que lo ponga en marcha. Y se debe cerrar ese acuerdo ya, sin esperar a las elecciones municipales y generales.

SEVILLA se ha convertido en el centro de la actualidad. Los premios Goya en Sevilla. La Copa del Rey en Sevilla. No obstante, vivimos unos tiempos materialistas, en los que todo se mide por el impacto económico. En las estimaciones oficiales, se ha valorado el impacto de los Goya en torno a cinco millones de euros para la ciudad. Llegados al alcance de los eventos, se debe añadir que todo lo que venga para Fibes es bueno, y va sumando; así sea la gran gala de los Goya, el Simof de la moda flamenca o la Sevilla Tattoo Convention de los tatuajes. Pero se debe recordar, en relación con el impacto, que será muy superior el de la final de la Copa del Rey en el Benito Villamarín.

ENTRE la Junta y Sevilla se ha establecido una relación de amor y de odio, que ahora será sometida a una nueva prueba. Con el cambio en la Junta, todo lo que parecía sólido se puede discutir, y al revés también. Pues la Junta se asociaba, indisolublemente, al PSOE. Mientras que Sevilla nunca se ha entendido a estos efectos como su gobierno municipal, que ha rotado entre PSOE, PA y PP a lo largo de los años. Por el contrario, Sevilla es mucho más; es también su sociedad civil, sus fuerzas vivas, sus grupitos de presión, incluso esos que no se ven pero se sienten en el ambiente. Así que ahora vamos a ver lo que pasa.