POR fin han nombrado a una mujer pregonera. Le ha correspondido a Charo Padilla ese honor. No se ha demorado sólo por machismo, sino especialmente por miedo. Es decir, por un temor al qué dirán si no le sale bien. Esa lupa enfocada de la que habla Charo. Pues se ha dado por supuesto que la primera mujer pregonera que salga al escenario del Teatro de la Maestranza representa a todo el género femenino en su faceta pregoneril. Algo así como la Eva de los pregones, que nos lo ofrece a modo de manzana, a ver si gusta. Es una estupidez, porque si un hombre pregonero suelta un petardazo en el atril (y no sería el primero, ni el segundo), el problema es sólo suyo, pero no de todo el género masculino.

HOY se celebra el Día sin Coche, con un animado programa de actos culturales y de ocio en la calle Amor de Dios. Juan Carlos Cabrera ha barrido para casa, al ser el delegado de Movilidad y del distrito de Casco Antiguo. En esta semana están presentando diversas mejoras. Pero la celebración se concentra hoy en la calle Amor de Dios, que se ha convertido en un símbolo. Aquel bulevar, que todavía no se ve, pero que se verá cuando crezcan los árboles. Y, además, plantados a instancias de los mismos grupos que protestaron por el arboricidio; incluso Daniel González Rojas, el portavoz de IU, medió para darle un tono más verde a la calle del Amor de Dios. Y recuerden lo que corrieron para que estuviera transitable el Domingo de Ramos, cuando llegase la cruz de guía de la Amargura.

LA Hermandad de la Macarena ha informado del relevo de Pepe Hidalgo, que deja la dirección de la banda de cornetas y tambores de la Centuria para hacerse cargo de la banda juvenil. Esto, así enunciado, suena a guasa. Es como si dicen que Quique Setién deja de entrenar al Betis o Pablo Machín al Sevilla para hacerse cargo de los juveniles. Pero la comparación es odiosa, porque esos entrenadores no dominan el arte del redoble del tambor, ni llevan 50 años tocando en la Centuria Macarena. Ni forman parte del patrimonio inmaterial de la ciudad, lo reconozcan en la Unesco, o donde sea que se incluya el tesoro del redoble.

EN Sevilla siempre ha gustado mucho un jueves, y no sólo en la calle Feria. Los más celebrados siguen siendo el Jueves Santo y el día del Corpus. También relucía más que el sol el jueves de la Ascensión, hasta que dejó de ser festivo. Pero en la ciudad hay otras liturgias, que son las derivadas del Betis y el Sevilla (los más forofos dicen que es “una religión”), y bien que se nota. A los jueves sagrados antes enunciados se suman los de la Europa League, que hoy comienza. Así que lo deben tener claro: las tardes de muchos jueves han pasado a la reserva activa en los próximos meses, y no se podrá organizar ningún acto en la ciudad, excepto que el pinchazo de asistencia sea morrocotudo. ¿Por qué? Porque hay partidos del Betis y el Sevilla en doble sesión.

LA tarjeta infantil de Tussam es un gran invento del Ayuntamiento del bienestar. Un avance más en el camino para que todos los servicios municipales salgan gratis. Bueno, no gratis del todo, porque la tarjeta para niños de 3 a 11 años empadronados en la ciudad cuesta 15,50 euros y tiene validez por cuatro años, cuando se puede renovar. Si el niño o la niña no se ha hecho un hombrecito o una mujercita, se entiende. A este paso de misterio, vamos quedando menos que pagamos en los autobuses de Tussam. De hecho, pasar el bonobús recargado se está convirtiendo en un lujo. Puede que los del bonobús sean considerados ricos por Pablo Iglesias. Se espera un aluvión de niños en los autobuses urbanos, para que así se familiaricen con el transporte público, y sus papás y mamás no utilicen tanto el coche, vayan a donde vayan.