LA presentación del alcalde Juan Espadas como candidato a la reelección fue un acto prescindible. No le beneficia en nada, aunque de aquí  a mayo tampoco le perjudicará. Lo más pintoresco es que el protagonista del acto no fue él, sino Pedro Sánchez, que llegaba con las elecciones generales del 28 de abril en el horizonte. También Susana Díaz, que acudía en su nuevo rol de jefa de la oposición andaluza; y con María Jesús Montero patrocinada como nueva estrella tras su defensa de los presupuestos, en la que también cometió algunos despistes graciosos. En el PSOE ya han empezado los movimientos, por lo que pueda pasar después de abril y de mayo.

DESPUÉS de lanzar el globo sonda del Domingo de Ramos, que se fue a los cielos de Sevilla, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se le ha ocurrido convocar elecciones generales el 28 de abril. Es decir, entre Semana Santa y Feria. Ha sido una decisión más propia de Susana Díaz, por lo sevillana que resulta. Por lo común, en los primeros días de la primavera, cuando ya se aproximan las vísperas del gozo, la gente va retrasando reuniones, gestiones, y todo lo demás. “Mira, mejor lo aplazamos y nos vemos entre Semana Santa y Feria”, te suelen decir. Como si hubiera un mes y medio entre las fiestas de primavera.

HOY han convocado un pleno extraordinario sobre el Metro en el Ayuntamiento de Sevilla. La petición fue planteada por Beltrán Pérez, en nombre del PP, y al principio hubo reticencias desde la izquierda. Antonio Muñoz, en nombre del PSOE, dijo que el PP sólo quería ruido mediático. Mientras que Izquierda Unida, por medio de su portavoz, Daniel González Rojas, se oponía a la convocatoria extraordinaria. Supongo que para no explicar otra vez su postura, que se enmascara con la movilidad verdosa, para quedarse en un sucedáneo. Finalmente, se ha convocado. Una medida inteligente, aunque han tenido mala suerte, porque mañana la gente no hablará del Metro, sino del día de las elecciones.

A muchas personas les extraña que Ciudadanos no haya nombrado su candidato a la Alcaldía de Sevilla, cuando apenas falta un trimestre para las elecciones municipales. Todavía es más raro que sin tenerlo designado (no habrá primarias), se supiera que el portavoz municipal, Javier Millán, no sería ese candidato; y que pocos días después de darlo por defenestrado sea nombrado delegado territorial de la macroconsejería de Juan Marín en Sevilla. Torpes han sido, porque pudieron hacerlo al revés (informar primero que lo iban a nombrar delegado y que pasaba a la Junta, donde tiene experiencia como funcionario), en vez de darle primero el palo y después la zanahoria. Aunque el resultado es el mismo: el grupo municipal de Ciudadanos queda descabezado y sin candidato a la Alcaldía.

SEGÚN ha confirmado él mismo, el próximo sábado han organizado un acto para presentar a Juan  Espadas como candidato del PSOE a la Alcaldía de Sevilla. En dicho acto estará apoyado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ex presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Yo le recomiendo al alcalde que suspenda el acto, si todavía está a tiempo. O, como mal menor, que ruegue a los otros artistas que no acudan al evento. Se lo recomiendo más que nada por no tentar a la diosa fortuna; aunque si se quiere arriesgar al descalabro, allá él. Cada cual es dueño de sus destinos, y de jugársela o no jugársela.