AL final de todos los rifirrafes y amagos, el presidente de la Junta de Andalucía será Juan Manuel Moreno Bonilla, como se sabía desde la noche del 2 de diciembre. Pero el documento con las 19 propuestas de Vox no quedará en el olvido. Incluye algunas medidas que podrían ser asumibles por PP y Ciudadanos, y hasta por el PSOE (defender la tauromaquia y la artesanía popular no es de derechas), pero junto a esas, o algunas económicas y la supresiòn de observatorios, hay paridas que encienden las alarmas. Algunas son inconstitucionales (lo que situaría a Vox fuera del bloque constitucional) y otras pretenden volver a los tiempos de la Reconquista. Por lo visto, Santi Abascal se ha creído que es el nuevo Cid Campeador.

UNA de las grandes incógnitas políticas de Sevilla, Andalucía, España y la Humanidad es saber qué va a ocurrir con Susana Díaz después de Susana Díaz. Es decir, cómo evolucionará el PSOE de Andalucía y el de Sevilla (que es lo mismo, pues el PSOE andaluz siempre baila por sevillanas), en el caso de que Juanma Moreno sea presidente de la Junta ,con Juan Marín de vicepresidente. Es sabido desde el 3 de diciembre, cuando el ministro José Luis Ábalos enseñó la patita por debajo de la puerta de la sede madrileña de Ferraz, que el señor Sánchez está como loco por quitarse el problema de Susana. Sueña con el día en que podría tomar el poder en el PSOE de Andalucía, pero no se lo cree ni él. Pues los sueños se sueñan, según se sabe desde Calderón de la Barca y después con Freud.

HAY que tener cuidado para no encender más la mecha del odio en los casos de delitos protagonizados por inmigrantes. Parecía que habían quedado en el olvido los incidentes de Pedrera, ocurridos hace un año, cuando en otro municipio de la Sierra Sur sevillana ha surgido el intento de linchamiento a unos rumanos sorprendidos cuando robaban. Como sucedió en Pedrera, no se trata de un robo aislado, sino que una comunidad rural, con fuertes vínculos de identidad, de aquí nos conocemos todos (Casariche no es como Nueva York), acusa a un grupo de extranjeros del aumento de robos y la inseguridad.

TODO es para el peatón, a su mayor gloria, pero sin el peatón. En las fiestas navideñas, Sevilla se ha peatonalizado. Colocaban a policías locales en la Puerta Carmona y otras antiguas puertas, que ya no existen, para no dejar pasar ni un coche, más allá de la guerra entre los taxis y los VTC. Pero es lo mismo. Incluso en la semipeatonal calle de Mateos Gago, arteria principal del turistificado barrio de Santa Cruz, aparecen coches a todas horas, para complementar a los veladores. El peatón siente ganas de ser un dron, pues de otro modo resulta imposible avanzar. Se recuerda con agrado aquel día en que el alcalde Espadas vendió la burra de la peatonalidad. Son tantas las excepciones que se cargan la regla.

LA Cabalgata de Reyes Magos está organizada por el Ateneo de Sevilla, pero cada año tiene más influencias de eso que se conoce como el mundo cofrade. Es decir que una Cabalgata como esta sólo puede salir en una ciudad como esta. No se trata de que Alberto Máximo Pérez Calero, como presidente de la Docta Casa que es, ejerza las funciones propias del Consejo de Hermandades y Cofradías. Pero en ese cortejo hay un razonable eco. Ayuda que el director de la Cabalgata sea Manuel Sainz Méndez, con experiencia compartida en ambos mundos, que en realidad son el mismo, con dos formas diferentes de verlo.