POR culpa de la invasión de Ceuta, favorecida por los actos festivos del amigo Mohamed, este año no hemos leído portadas de periódicos con serpientes de verano. Hemos tenido el mercado de fichajes, eso sí, que si se cumpliera en todos los fichajes rumoreados, hubiera dejado plantillas de 65 futbolistas en el Betis y el Sevilla, para alegría de Manuel Pellegrini y Luis García Plaza, que tendrían más para elegir. Pero hoy en día los equipos de Champions League venden hasta a futbolistas que se van llorando. Tan tiesos están. La Liga ya no es lo que era, cada año empieza antes. La tarde de la Virgen de los Reyes no hubo corrida de toros, sino un Sevilla-Rayo Vallecano. Dicen que el fútbol también influye en el veraneo.
LA tasa turística debe ser una prioridad sevillana. Eso lo ve hasta uno que se haya quedado medio ciego en el último eclipse. Oponerse a la tasa turística en Sevilla (y defender la prioridad nacional) es una incoherencia que perjudica a los nacionales de Sevilla. Ya que la tasa turística debe servir para alivio de las arcas municipales. Y, si consideramos que los turistas utilizan los servicios de la ciudad pagados por los sevillanos, y así les generan más gastos, pues entonces no se debe crear un agravio comparativo. La tasa se paga en ciudades con turismo de calidad, no solo de caridad.
AL llegar el 1 de septiembre, en este país se considera que el verano ha terminado. Empieza un nuevo curso, que es como un año nuevo. En realidad, el verano del almanaque empieza con San Juan Bautista y termina con San Miguel. Al primero le cortaron la cabeza, pero el otro lleva la espada en la mano. Empieza con las noches más largas y termina con un veranillo otoñal, aunque septiembre llega con una ola de calor. Pero aquí, a partir del 31 de agosto, ya no se piensa en modo veraniego. Siempre se recordará, como excepcional, el verano del 26. Hay veranos que marcan las vidas. Se suele pintar el verano como un tiempo alegre, propio de la juventud. La primavera sería la infancia, el verano la juventud, el otoño la madurez y el invierno la vejez. Las dos primeras estaciones tienen mejor acogida popular que las dos últimas, aunque para la poesía todas son líricas, emblemáticas, melancólicas, esdrújulas en general.
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos y abnegados de Sevilla. Comienzan el 4 de agosto, con el primer besamanos en la Capilla Real, y terminarán el 22 de agosto con la apertura de la urna de San Fernando. Algunos, con guasa, dicen que a San Fernando le abren la urna, después de la octava, para refrescarlo por el calor que pasa en agosto.
SE supone que, en Sevilla, como en el resto de Andalucía y España, existe libertad de religión, protegida por la Constitución. Si lo permiten los planes urbanísticos municipales, se puede abrir una mezquita islámica, un templo budista, un mandir hindú, una iglesia de cualquier confesión cristiana, o lo que sea. En la polémica del Polígono Sur, la cuestión de fondo es: ¿de qué mezquita se trata? En este caso, parece que el dinero viene de Malasia, con apoyo de Catar, el país de los dueños del PSG, y que no la va a financiar el Estado Islámico para ganar yihadistas en el barrio más pobre de Sevilla. Esos detalles influyen, a la hora de darles un permiso, pero también de tener recelos con lo que pueda pasar.