LAS normas de la ley seca de la Madrugada parecen los preparativos para la tercera guerra mundial. Hay que tener cuidado, todas las precauciones son pocas, pero sin exagerar. Así como quien no quiere la cosa, como sin darnos cuenta, sigue latente el riesgo de convertir el centro de Sevilla en un sambódromo, o en eso que ahora llaman un parque temático, en este caso de la Semana Santa. Entiendo que Juan Carlos Cabrera procede en Fiestas Mayores y en Seguridad con la mejor voluntad, por lo que pueda pasar, pero hay que tener mucho cuidado con las líneas sensibles.

EN Sevilla tú oyes Licitación de la Gavidia y te suena a una nueva marcha. Del tirón piensas en Abel Moreno, al que le encargan marchas hasta en Galicia, o en Manuel Marvizón, que durante unas semanas ejerce de consorte de la pregonera Charo Padilla. Pero Licitación de la Gavidia no es una marcha, que sonaría fúnebre y lenta, muy lenta. Por el contrario, la licitación de la Gavidia es lo que aprobó ayer la Junta de Gobierno Local, tras la decisión de recalificarla, que ya había aprobado un pleno.

SE ha abierto un debate sobre la utilidad del tranvía, después del frenazo que le dieron al proyecto del alcalde Espadas para ampliarlo desde la estación de San Bernardo hasta Santa Justa. En cuanto a la frustrada ampliación, se debe recordar que no ha sido cuestionado sólo por las derechas (como ahora dicen) del PP y Ciudadanos. No ha sido una ocurrencia de Beltrán Pérez, sino que también las izquierdas ecologistas estaban en contra y calificaron el proyecto de arboricida. La ampliación es un gasto innecesario, porque ese trayecto se puede cubrir ya en tren de Cercanías, además del autobús de Tussam, y se debería reconducir con la ampliación del Metro, que ya llega a San Bernardo. Pero se cuestiona también la utilidad del tranvía que existe.

ES normal que ninguna persona sensata se quiera dedicar a la política. Los partidos buscan independientes y Manueles Valls a lo loco, pero los señores y señoras con cierto prestigio social se resisten. No es sólo que ganen menos (si renuncian a un buen sueldo mientras los acusan de ladrones del pueblo), sino que además se ponen en el ojo del huracán. Tal como está el patio de la transparencia y el mamoneo, tienen amplias posibilidades de ser empurados a las primeras de cambio. Y convertirse en un presunto, así por las buenas. Ahí tenemos el caso de Juan Carlos Cabrera, el teniente de alcalde de la Seguridad Ciudadana, al que la juez Reyes Flores atribuye un delito de prevaricación omisiva, en la macrocausa de la mafia del taxi.

COMO era de suponer, los dos hospitales sevillanos más famosos, el Virgen del Rocío y el Virgen Macarena, lideran el Top Ten de las listas de espera para operaciones en Andalucía. También aparece Valme en noveno lugar. Sevilla es la provincia con más población de esta autonomía, por lo que podemos considerar normal que tenga más pacientes en espera, a ver si les toca. Todos los alcaldes de Sevilla suelen decir que ser la capital andaluza acarrea servidumbres. Aunque en otras provincias tienen envidia. En el Virgen del Rocío, considerado el gran hospital andaluz de referencia, hay 14.475 pacientes en la lista negra.