TANTO criticar al ministro ocurrente, Óscar Puente, por su penosa gestión del AVE, nos debería llevar a una sospecha. A lo peor, lo que están intentando es cargárselo. O, más propiamente, a los viajeros del AVE. En cualquier negocio se sabe que el primer mandamiento es tratar bien al cliente, para fidelizarlo y convertirlo en un activo. Sin embargo, en el AVE lo que hacen es justo lo contrario: maltratar al cliente, putearlo en la medida de lo posible, indignarlo, darle a entender que es un intruso, que está de más, que se le odia.

HAY dos formas seguras de perder unas elecciones al Consejo de Hermandades y Cofradías. Una es decir que van a cambiar la carrera oficial. Y otra es decir que van a limitar el número de nazarenos. Si además defienden el Museo de las Cofradías, entonces es mejor que se presenten a las elecciones de la comunidad de vecinos de su casa. Una cosa es lo que se comenta en El Tremendo, Coronado, o en ciertas tertulias (con o sin cámaras) y otra la realidad. Y, además, que esas ocurrencias ya las han tenido otros desde el siglo pasado.

AL llegar el verano era previsible que aumentase el colapso de la autopista AP 4 entre Sevilla y Cádiz. En realidad, ya no existe autopista. En muchas horas del día es como una carretera nacional, con uno de los dos carriles lleno de camiones. Harían falta tres carriles (o incluso cuatro) en cada sentido. Esto se sabía que iba a ocurrir, es una autopista diseñada para tener peaje, y además necesitaba una autovía alternativa en la A-4, entre Sevilla y Cádiz. Hace falta tener una autopista con tres carriles y una autovía completa, pues enlazan núcleos urbanos muy poblados y dos provincias en las que viven más de dos millones de habitantes. Lo que se sufre ahora, fruto de la demagogia y el populismo, es tercermundista.

LA temible confrontación que sufre este país ha llegado hasta el Mundial de fútbol. Primero con la curiosa celebración de Lamine Yamal, tras el primer gol que marcaba España. Y después con las lenguas vernáculas. En una rueda de prensa, dijo Pau Cubarsí que algunos jugadores del Barça, nacidos en Cataluña, pronunciaban frases en catalán, al hablar entre ellos, y que otros compañeros lo chapurreaban en broma. Pero nadie podía suponer que los chapurreos llegaran al andaluz, que se ha visto elevado a lengua cooficial. Gracias a TVE, que subtituló en castellano unas palabras de la madre de Fabián Ruiz.

VIAJAR en el AVE desde Sevilla a Madrid (o al revés) es como una ruleta rusa. Te puede salir bien o dejarte tirado. Lejanos quedan los tiempos en que Sevilla fue envidiada por tener la primera conexión ferroviaria de alta velocidad con Madrid. Lejanos quedan los tiempos en que Renfe te devolvía el dinero si el tren llegaba con unos minutos de retraso. Lejanos quedan los tiempos de Felipe González, que ahora le pide a Pedro Sánchez que convoque elecciones o dimita. Mientras los del PSOE, que crecieron con el felipismo, lo tratan como si fuera del PP. Vuelvo a decir que tenemos el mundo al revés.