SE supone que, en Sevilla, como en el resto de Andalucía y España, existe libertad de religión, protegida por la Constitución. Si lo permiten los planes urbanísticos municipales, se puede abrir una mezquita islámica, un templo budista, un mandir hindú, una iglesia de cualquier confesión cristiana, o lo que sea. En la polémica del Polígono Sur, la cuestión de fondo es: ¿de qué mezquita se trata? En este caso, parece que el dinero viene de Malasia, con apoyo de Catar, el país de los dueños del PSG, y que no la va a financiar el Estado Islámico para ganar yihadistas en el barrio más pobre de Sevilla. Esos detalles influyen, a la hora de darles un permiso, pero también de tener recelos con lo que pueda pasar.
A estas horas, Francisco Vélez de Luna y su esposa, Concha, estarán preparándose para viajar a Comillas (Cantabria) y pasar allí sus vacaciones, como todos los años. Pero en 2026 es diferente. El 14 de julio (mientras España se cepillaba a Francia, en la semifinal del Mundial), en la Capilla Real, ante la Virgen de los Reyes, tomaba posesión la nueva Junta del Consejo, presidida por José Roda Peña. Con este relevo se certificaba el final de Paco Vélez en el Consejo, en el que deja una impronta imborrable para la solución de problemas, como el IVA y la reforma de la carrera oficial, la pandemia ruinosa, o el II Congreso Internacional, entre otros.
LA segunda estrella ha llegado como la primera. Aquella noche del domingo 11 de julio de 2010, en Johannesburgo, se pareció mucho a la noche del domingo 19 de julio de 2026, en Nueva Jersey-Nueva York. Han pasado 16 años. Las calles han vivido la misma explosión de fiesta y alegría, de unidad en torno a un ideal, en este país crispado y dividido por sus políticos. Dos finales, dos victorias y dos estrellas de campeones del mundo. Dos éxitos por 1-0 en la prórroga, que debieron llegar antes. Dos héroes, Andrés Iniesta y Ferrán Torres, dos jugadores del FC Barcelona. Dos latigazos a la red, cuando ya se preparaba el fantasma de los penaltis.
EN Los Remedios, barrio plagado de calles dedicadas a la Virgen, existe la del Monte Carmelo. Al llegar el 16 de julio, recordamos que Sevilla es una ciudad con una profunda devoción a la Virgen del Carmen, herencia de su historia marinera, pero mantenida por el fervor de ser ciudad tan mariana. A lo largo del tiempo, esa devoción se acentuó. Aún hoy es de las pocas ciudades que mantiene conventos de las diversas órdenes del Carmen: frailes carmelitas descalzos en el Santo Ángel, frailes carmelitas calzados en el Buen Suceso, monjas carmelitas descalzas en el convento de Las Teresas, de Santa Cruz, monjas carmelitas calzadas en el convento de Santa Ana, del barrio de San Lorenzo.
TANTO criticar al ministro ocurrente, Óscar Puente, por su penosa gestión del AVE, nos debería llevar a una sospecha. A lo peor, lo que están intentando es cargárselo. O, más propiamente, a los viajeros del AVE. En cualquier negocio se sabe que el primer mandamiento es tratar bien al cliente, para fidelizarlo y convertirlo en un activo. Sin embargo, en el AVE lo que hacen es justo lo contrario: maltratar al cliente, putearlo en la medida de lo posible, indignarlo, darle a entender que es un intruso, que está de más, que se le odia.