HA comenzado la temporada media (o algo así) en las playas de Cádiz. Traducido significa que ya va mucha gente a tomar el sol y bañarse. Funcionan algunos servicios, pero no a pleno rendimiento. En un año que ha sido de lluvias abundantes, faltan lavapiés en zonas como Europlaya. El Paseo Marítimo de Cádiz, en general, presenta un estado manifiestamente mejorable, a pesar de las obras de urgencia. Las borrascas del pasado invierno han contribuido a perjudicarlo, provocando erosiones, grietas y socavones. Sin embargo, ya estaba impresentable desde antes. Y no desde que llegó Bruno a la Alcaldía, sino desde que llegó Kichi. Sufrió ocho años de dejadez.

GRANADA es la única capital andaluza que celebra una feria del Corpus. Allí la procesión sigue saliendo en jueves. Como en Sevilla, que también lo celebra el jueves con mucha solemnidad, y en las vísperas, cuando ya aparecen las calles del centro histórico engalanadas. En otros tiempos, en Sevilla se consideraba la Fiesta Grande, aunque se reduce a esos dos días. Influye el calor, que en Sevilla (y en Granada también) suele ser fuerte en junio, con muchas opciones de que supere los 30 grados. En Cádiz, para celebrar el Corpus, es bueno el clima, pero faltan más alicientes y creérselo.

SE suele decir que el pueblo (o la gente) están a veces por delante de sus políticos. Esto pasa, por ejemplo, con el área metropolitana de la Bahía, que funciona en la práctica como tal por la movilidad de los vecinos de Cádiz, San Fernando, Puerto Real, Chiclana, El Puerto de Santa María, e incluso Jerez y Rota, que tienen sus núcleos urbanos en pocos kilómetros de distancia. Sin embargo, también pasa lo contrario. Por la complejidad urbana y paisajística de la Bahía de Cádiz y por los localismos. De modo que a veces los políticos van por delante de la gente.

 

Lo pensaba después de leer un artículo que publicó Fran González, delegado del Estado para la Zona Franca, en El Conciso. En ese texto recordaba las medidas que hay en marcha, tanto por parte del Gobierno como de la Junta y la Universidad de Cádiz, para la protección de un espacio ambiental que es único y está amenazado. Pedía un plan de acción específico entre administraciones (estatal, autonómica y ayuntamientos), según ha reivindicado la plataforma Bahía Azul, para restaurar las marismas, defender los humedales frente a la previsible subida del mar y el desarrollo sostenible de las salinas.

Más allá de la apuesta por la economía azul, la investigación y los proyectos oficiales en curso (y los que se puedan ampliar), está la mentalidad popular. Y la misma realidad. En Cádiz, las salinas hay que popularizarlas, están minusvaloradas en su importancia, si se compara con otros lugares. Por ejemplo, en Ibiza (Ses Salines) y en Almería (Cabo de Gata) hay salinas junto a playas frecuentadas. Están muy consideradas y son, en sí mismas, una atracción turística. Forman parte del ocio y el negocio, con todas sus consecuencias.

Entre Cádiz y San Fernando, vemos un notable barullo en el paisaje. Es necesario coordinar mejor el ocio y el negocio. En ese espacio tenemos una playa semi urbana, una playa nudista, otra canina, dunas valladas, un carril para bicicletas y senderismo que ha sido cerrado porque está lleno de arena… También instalaciones militares e industriales, el río Arillo y su entorno desaprovechado, las salinas, los esteros… Y una autovía, que el alcalde de Cádiz, Bruno García, del PP, y la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, del PSOE, sugirieron que se podría convertir en una avenida. Y no sólo hay esa carretera única. También vías ferroviarias utilizadas para trenes de cercanías, media y larga distancia y tranvía.

No sabemos lo que tenemos. Se debería ordenar con coherencia. Y fomentar que las salinas también sean un aliciente más y mejor considerado.

José Joaquín León

AHORA resulta que todo el mundo lo sabía, pero nadie hizo nada. Es muy fácil condenar a un muerto y es más difícil decirlo a la cara en vida. Lo que ha ocurrido con Juan Carlos Aragón es lamentable, desde todos los puntos de vista. Y vemos cómo se manejan estos asuntos, en según qué momentos, según qué circunstancias, y según quien es la persona afectada. Cuando le iban a dedicar la estrella de la fama del Carnaval lo han estrellado. Y es ahora cuando se ha difundido la historia bochornosa que había detrás. Demasiado veneno por todas partes.

ERAN las 19:55 horas del 24 de mayo de 2026, día de María Auxiliadora, domingo de Pentecostés. fiesta en el Rocío, cuando el Cádiz recuperó la leyenda de los viejos milagros. Era una tarde de viento de levante fuerte. Y por fin el Cádiz, después de muchos años, supo jugar con el viento como aliado. Y fue como si volviéramos a una noche de ventolera contra Osasuna, en aquella liguilla de la muerte de 1987, que se inventó Manuel Irigoyen para que el Cádiz no descendiera a Segunda. O aquella noche loca de los penaltis contra el Málaga, en 1991, cuando Pepe Szendrei se vistió de superhéroe.