NO es una novedad de este año. Se viene protestando porque una parte estimable del público que acude al Gran Teatro Falla en Carnaval llega de fuera. La concejala de Fiestas, María Romay, lo ha fijado en un 60% de forasteros y un 40% de gaditanos auténticos. Algunas agrupaciones están quejosas, porque se fastidia el ambiente. Y lo mismo guardan un silencio sepulcral cuando canta una comparsa con derecho a ser ampliamente ovacionada, como que jalean a los suyos del pueblo donde viva la madre que los parió. Se habla de aprobar medidas correctoras. Pues los forasteros ganan a los gaditanos incluso en las acampadas de las taquillas. Y no se puede consentir que nuestro Carnaval de los gaditas sea para los forasteros.

EN ese afán que tienen por distraer a la gente, una vez que ha pasado el Carnaval, la lideresa andaluza de Podemos, Teresa Rodríguez, se muestra partidaria de cambiar el nombre al Teatro Pemán. Admite dos matices que relativizan el asunto: uno es que actualmente dicho teatro está abandonado, por lo que en realidad no existe como tal; y dos es que no lo ha consultado con el señor alcalde de Cádiz. Por tanto, implícitamente, se entiende que es una ocurrencia propia; a lo que se añade que cuando el teatro vuelva a abrir puede darse el caso de que el señor alcalde de Cádiz sea otra persona. y que los vengadores de Podemos y Unidos no tengan la suficiente mayoría en el Ayuntamiento para imponer sus rencores.

HA sido muy comentado el gesto de la cantante Marta Sánchez, que le ha puesto letra a su manera al himno nacional de España. Lo cantó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Con todos los respetos por su interés, y por su aportación, la letra me parece manifiestamente chunga y mejorable. Hay que adaptar el texto a la música, por lo que ciertas palabras se oyen forzadas, como las rimas metidas con calzador en los poemas malos. Su versión es una más, entre varias. Existe una letra de José María Pemán, que en principio debió ser la oficial, pero que a ciertos jerarcas no les gusta por motivos obvios. A veces se ha planteado la opción de convocar un gran concurso. Una Operación Triunfo del Himno y que la letra ganadora vaya a la Eurocopa, en vez de a Eurovisión.

LA publicación en el BOE del proyecto aprobado para el nudo de Tres Caminos ha sido muy importante, incluso “vital”, como dijo el subdelegado del Gobierno, Agustín Muñoz. Aunque también es verdad que esa noticia se debió anunciar varios años antes, ya que acumula más de una década de retraso. Las obras a realizar tienen un presupuesto de casi 80 millones (equivalente a más de cinco Edusis de Cádiz). También es importante lo que dijo el delegado del Gobierno, Antonio Sanz, con la garantía de que el proyecto se licitará completo. Pues hacerlo por fases podría ser no sólo más costoso, sino de fatales consecuencias a corto plazo.

LOS desnudos forman parte de la expresión cultural y artística de todas las civilizaciones. Sólo los regímenes más cavernícolas y reaccionarios los han tapado. Al mundo venimos tal cual. En las culturas religiosas (incluida la cristiana) también están presentes los desnudos. Como eso lo sabe cualquiera que no sea analfabeto o analfabeta sorprenden las polémicas por ese motivo. El desnudo artístico no es lo mismo que el pornográfico. El desnudo de por sí no es machista ni feminista, porque en el mundo clásico se ha representado tanto al hombre como a la mujer, sin tapujos, como ideal de belleza. Sorprende aún más que eso se critique en una ciudad como Cádiz, a la que se supone liberal desde 1812. Pero que ya lo fue antes, con sus fenicios y sus romanos.