NOS hemos acostumbrado a hacer necesidad de la virtud. ¿O era al revés? Por ejemplo, un día se dice: “No a la guerra”. Y al día siguiente se envía la fragata Cristóbal Colón a Chipre. Pero no de crucero placentero, sino para defensa. ¿Y qué pasa si le cae un misil llovido del cielo a la fragata y no se puede defender? Pero hoy no se trata de eso, sino de la virtud que han tenido con la necesidad de cambiarle el nombre al estadio. Un día apareció Manuel Vizcaíno ante los periodistas. No para decir que iba a esperar a que Gaizka Garitano llegara al octavo partido seguido sin ganar, antes de destituirlo, sino para anunciar que el estadio ya no se llamaría Carranza, ni Nuevo Mirandilla, sino JP Financial Estadio.

YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma nosotros, y ellos en el Ramadán. Y los de la Liga del Fútbol Profesional no han organizado otra guerra, pero tampoco respetan que hoy es el primer viernes de marzo en Cádiz (que aquí es como un primer viernes de Cuaresma). Y así han colocado un partido a muerte por el descenso, entre el Cádiz y el Real Zaragoza, precisamente hoy. Un día de ayuno y abstinencia, en el que no se debe comer carne, ni bocadillos de jamón, chorizo o salchichón en el descanso de ese partido.

MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que la ninguneara en Venezuela. A propósito de la tercera guerra mundial que intenta provocar este magnate (cada día tiene más pinta extravagante), se ha vuelto a especular sobre los riesgos de la Base de Rota. El embajador de Irán dijo que sería un objetivo si la utilizan para los ataques en el Golfo. Y no le han dado un diplomático tirón de orejas a dicho embajador, lo que también es un fallo del ministro Albares y su jefe don Pedro. El caso es que se ha especulado con un futuro traslado de la base a Marruecos. No va a suceder. Pero hay que zanjar esa posibilidad.

SE suele decir que las expectativas gaditanas se mueven por las tres C de sus pasiones: el Carnaval, las cofradías y el Cádiz CF. El Carnaval ya ha terminado este año, o eso se supone, a pesar de los jartibles. Las cofradías han empezado la Cuaresma, con su temporada alta de actos y cultos que llevarán a la Semana Santa. Y el Cádiz CF puede descender a la Segunda B (ahora llamada Primera Federación) y volver al pozo, como en sus peores tiempos. Está pasando lo mismo que llevó al penalti fallado por Abraham Paz en Alicante. Cuando entra el desasosiego, porque no se va a ascender ni por un milagro, bajan los brazos (digo los pies) y se van en picado a hacer puñetas.

POR culpa del caos ferroviario, en Andalucía ha aumentado el uso del coche privado. En las ciudades hay más atascos en las últimas semanas. Y en las carreteras ha coincidido con las borrascas, que las han dejado peor de lo que ya estaban. La Junta de Andalucía, el Gobierno y las Diputaciones se supone que van a hacer obras de emergencia. En principio, para poner parches. Pero hay un problema estructural: el estado de las carreteras andaluzas era tercermundista desde antes de las lluvias. Incluidas las autopistas y autovías, donde destaca el colapso de la AP-4 entre Sevilla y Cádiz.