HA pasado sin pena ni gloria el derribo de la Verja en Gibraltar. Resulta curiosa esta indiferencia. Ha faltado pompa y boato. Acudió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recién empurado su hermano, por escaquearse en el trabajo tras ser enchufado. Como tantos absentistas, dirán los empresarios indignados con el Gobierno. Acudió el presidente se hizo una foto junto al ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, y otros señores que pasaban por allí. Todo dentro de lo políticamente correcto. Pero dejando muchas dudas para el futuro, en relación con el acuerdo que se firmó de cualquier manera para paliar los efectos del Brexit en la colonia británica.

LA segunda estrella ha llegado como la primera. Aquella noche del domingo 11 de julio de 2010, en Johannesburgo, se pareció mucho a la noche del domingo 19 de julio de 2026, en Nueva Jersey-Nueva York. Han pasado 16 años. Las calles han vivido la misma explosión de fiesta y alegría, de unidad en torno a un ideal, en este país crispado y dividido por sus políticos. Dos finales, dos victorias y dos estrellas de campeones del mundo. Dos éxitos por 1-0 en la prórroga, que debieron llegar antes. Dos héroes, Andrés Iniesta y Ferrán Torres, dos jugadores del FC Barcelona. Dos latigazos a la red, cuando ya se preparaba el fantasma de los penaltis.

VIENDO las largas colas de adolescentes, con sus camisetas azules y sus minifaldas o shorts blancos y plateados, para el concierto de Aitana en Cádiz, nos podríamos preguntar: ¿cuántas de ellas ingresarían en un convento de clausura con el pasar de los años? Puede parecer una pregunta estúpida. Pero un argumento semejante, con Ainara, se planteaba en Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, que ha sido la película española más vista en los últimos meses y ganó cinco premios Goya. O se habla de una supuesta nueva espiritualidad, porque Rosalía apareció vestida como de monja. En esas colas había no pocas chicas que son católicas y capillitas, o creyentes a su modo, pero que entrarían con más comodidad en el Cuarto Azul de Aitana que en la clausura de un monasterio que siga la espiritualidad de Santa Teresa de Jesús.

VIVIMOS hoy las vísperas de la Virgen del Carmen. La provincia de Cádiz es marinera por excelencia, se viste de fiesta en los municipios costeros venerando a la Stella Maris; pero es una devoción que va más allá, que también se celebra en Jerez y otros municipios del interior. El amor a la Virgen del Carmen, con su escapulario como prenda de salvación, se siente en los naufragios de la vida. Cada devoto o devota según sus circunstancias. La Virgen del Carmen es patrona en municipios como San Fernando, es venerada por los pescadores en Barbate, y sale en procesiones que son marineras o urbanas. En Cádiz recorre el mar y se pasea por Puntales. Y se vivirá a lo grande el encuentro con la Reina del Mar en la Alameda, en estos días de novena, y cuando mañana salga a recorrer las calles en su paso, y regrese al Mentidero en la alta noche del verano.

HA terminado la temporada y es sorprendente lo que pasa en el Cádiz C.F. Después de la salvación, cuyas curiosidades son inexplicables, han ocurrido misterios muy raros. Lo principal es que ha renunciado a seguir como presidente Manuel Vizcaíno, después de 12 años en el club, y que le ha relevado un mexicano llamado Christian Septien, y que han empezado a fichar ex futbolistas del Athletic de Bilbao como si Nomadar se fuera a mudar desde El Puerto a Lezama. Es verdad que el entrenador, Imanol Idiákez, es vasco, pero resulta sorprendente esa euskaldunización del Kadis futbol-klub. Por otra parte, han echado o se han ido algunos futbolistas de los que se lesionaron para los últimos partidos de la pasada temporada, o fueron relegados al banquillo, oportunamente, tras ser titulares y venirse abajo al final.