EN la víspera del Pregón de la Semana Santa de Cádiz falleció Martín José García Sánchez. Había sido presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, en tiempos difíciles, en los que supo abrir una nueva etapa para las hermandades gaditanas. Su labor fue extraordinaria, y no exagero, porque lo pude vivir de cerca. Martín José no era un capillita, quizás no conocía algunos detalles del folklore de las cofradías. Pero era un buen cristiano, que es el requisito principal para ser un buen cofrade. Pues de poco vale conocer el nombre de una marcha, si no se practica el amor a Dios y al prójimo.

EN el calendario de la Cuaresma, el Domingo de Pasión es un día importante. En Cádiz y en la mayoría de los municipios de la provincia, es el día de los pregones de la Semana Santa, entre otros actos y cultos. Este año el Pregón de la Semana Santa gaditana estará a cargo de Pablo Manuel Durio, que la viene pregonando todos los días desde las páginas del Diario, pero que seguramente va a exponer sentimientos y vivencias que se guardan dentro del corazón y que no aparecen en las informaciones. Es un pregonero de garantías plenas, como se suele decir. Porque sabe de lo que habla. Y por eso se le aguarda con expectación.

GRAZALEMA se merecía una Medalla de Andalucía. Y también Ubrique, Torre Alháquime y las pedanías de Jerez. Y Ronda, Zahara de la Sierra y las entidades que premiará la Diputación de Cádiz, en el Día de la Provincia, el 19 de marzo, por su ayuda en las lluvias torrenciales de la Sierra. Se entiende que la Junta no le podía conceder una Medalla de Andalucía a todos los municipios citados y algunos más. Se entiende que se la entregaron al pueblo de Adamuz porque colaboraron para atender una catástrofe ferroviaria en la que hubo 46 muertos. Pero también hay que decir que en la Sierra de Cádiz no hubo más de 200 muertos porque se actuó mucho mejor que en Valencia el día de la dana funesta.

EL problema de las personas sin hogar en Cádiz no es nuevo. Ya se planteó muy seriamente en los tiempos de Kichi como alcalde. Recuerden lo que sucedió en el Balneario de la Palma, las polémicas por el albergue, etcétera. Sin embargo, es cierto que la situación se ha agravado en los tiempos de Bruno García como alcalde, y también es verdad que la presión de la izquierda gaditana ha aumentado, al no estar ya en la Alcaldía uno de los suyos. Es un problema grave. Y se debe resolver. Pero será imposible si no se alcanza un pacto municipal que busque la solución y evite utilizarlo con fines políticos.

NOS hemos acostumbrado a hacer necesidad de la virtud. ¿O era al revés? Por ejemplo, un día se dice: “No a la guerra”. Y al día siguiente se envía la fragata Cristóbal Colón a Chipre. Pero no de crucero placentero, sino para defensa. ¿Y qué pasa si le cae un misil llovido del cielo a la fragata y no se puede defender? Pero hoy no se trata de eso, sino de la virtud que han tenido con la necesidad de cambiarle el nombre al estadio. Un día apareció Manuel Vizcaíno ante los periodistas. No para decir que iba a esperar a que Gaizka Garitano llegara al octavo partido seguido sin ganar, antes de destituirlo, sino para anunciar que el estadio ya no se llamaría Carranza, ni Nuevo Mirandilla, sino JP Financial Estadio.