ESTE hotel del Tiempo Libre, que hoy se rebautiza del Tiempo Perdido, es un clásico gaditano. Es compañero de promoción del Hospital de Puntales y la Ciudad de la Justicia. Pertenecen a la herencia de los proyectos incumplidos de la Junta de Andalucía en Cádiz que colean desde los tiempos de Manuel Chaves. Pero el Hotel del Tiempo Perdido tiene peculiaridades. Fue cerrado por un presunto brote de legionella el 14 de noviembre de 2007. El próximo miércoles cumplirá 11 años de total  abandono. No se sabe cuántos años más pasarán hasta que el primer turista haga el check inn en la recepción del nuevo hotel, en el día jubiloso de su inauguración.

UN gran día para el Ayuntamiento de Cádiz, sí. Ni los más memoriosos del lugar recuerdan algo parecido. Se hermanaban las ciudades de Cádiz y Quito. Al acto acudió Mauricio Esteban Rodas, alcalde de la capital ecuatoriana. Por parte gaditana, estaba el alcalde, José María González, así como los portavoces de PP, Juan José Ortiz; PSOE, Francisco González; y Ciudadanos, Juan Manuel Pérez Dorao. También estaba David Navarro, en representación de Podemos. Todos ellos vistiendo chaquetas, corbatas, y sin vaqueros. Todo en un plan muy protocolario. De ahí que utilice sus nombres oficiales, nada de Kichi, Juancho, Fran y Juanma, como se les llama en familia. Un día feliz, que marcará un antes y un después.

ENTIENDO que este es un asunto de altísima sensibilidad, pero tampoco hay que escurrir el bulto. En el cementerio gaditano de San José siguen los trámites de personas que buscan a bebés presuntamente robados, o de familiares de víctimas de la guerra civil de 1936. Son gestiones que están justificadas, no sólo por la Memoria Histórica y por los casos de SOS Bebés Robados, sino por la dignidad de esas familias. Sin embargo, la lentitud burocrática, y los trámites necesarios, originan la contrapartida de que el cementerio se ha convertido en un espacio absolutamente estéril para la ciudad de Cádiz. Un lugar desperdiciado junto al Paseo Marítimo, que además no tendrá solución de aquí a un siglo. Y no lo digo por exageración, sino porque es la realidad.

ESTE título, Obreros en el puente, podría ser un pie de foto de la sección Hace 25 años, o incluso de más tiempo. ¿Se acuerdan de los jaleos en el puente Carranza? Los obreros de Astilleros Españoles, Izar (o como se llamara entonces) lo cortaban un día sí y otro también. Aquellas estampas duras de la conflictividad laboral de la Bahía (pelotas de goma, barricadas con humo, piedras arrojadas por enmascarados) ya nos parecen cosas de un pasado lejano, cuando Cádiz entró en los lunes al sol, con todas sus consecuencias. Pero las manifestaciones han vuelto, si bien más civilizadas y en otras circunstancias. Es curioso que la protesta de la industria auxiliar, para pedir más carga de trabajo, esta vez haya encontrado discrepancias incluso entre los trabajadores.

EL empleo siempre está mal en Cádiz y su provincia. Pasan los gobiernos, cambian los presidentes, tenemos nuevos alcaldes que prometen el oro y el moro, pero la vida sigue igual. No obstante, también hay curiosidades. Ahora, con Pedro Sánchez, no se oyen tantas quejas en Cádiz como antes, cuando estaba Rajoy. Dándose el caso de que el líder del PSOE ha empeorado los datos del paro gaditano. Se supone que Sánchez censuró a Rajoy porque lo hacía muy mal, y no para hacerlo peor todavía. Ayer publicaron los datos del paro en octubre. Son vergonzosos para la provincia de Cádiz, que se consolida como un granero de parados en cuanto pasa el verano. Si esos datos se publican con Rajoy de presidente, se pueden imaginar lo que estarían diciendo. Pero con Sánchez e Iglesias es diferente. Aunque al parado le parece lo mismo: no tiene trabajo.