ALGUNAS  veces los políticos están mejor callados. Mire usted, si lo han colocado como candidato por la provincia de Cádiz, no pasa nada. No es la primera vez que el PSOE sitúa a un paracaidista para que aterrice en la provincia, que es una forma de decir que aquí no tienen a nadie mejor. En  vez de colocar a Juan Carlos Campos, que es un magistrado de la tierra y que ya ha sido diputado del Congreso y vocal del Poder Judicial, prefieren a otro magistrado de por ahí, que es ministro de Interior con Pedro Sánchez. A los partidos se les nota que las primarias son un camelo. A los Ciudadanos de Castilla y León les salieron más votos que votantes con Silvia Clemente. A los socialistas de Cádiz les ha salido el grano de Marlaska. Para disimular, es mejor nombrarlos a dedo.

DESDE las elecciones municipales de 2015, se advierte un intento de politizar el Carnaval de Cádiz, como quien no quiere la cosa. Algunos lectores me dirán que el Carnaval es crítico, y por consiguiente político, ya que incluye una intencionalidad y una ideología. Sin embargo, que sea crítico (y que lo deba ser) es diferente a que se convierta en un instrumento manejado por algunos partidos. Una de las leyendas urbanas gaditanas es que el mundo del Carnaval (sus principales autores y componentes) resultó determinante para la llegada de Kichi y Podemos a la Alcaldía, y para echar a Teófila. Algunos lo celebraron en San Juan de Dios. Pero el peligro al que me refiero es diferente. Se trata del intento de apropiarse del Carnaval, en lo ideológico y en su control.

SE suele decir que la Cuaresma comienza en Cádiz el lunes del vía crucis, pero esto sólo se puede aplicar a su visualización en las calles. En los templos de  Cádiz la Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza, como en el resto del mundo. Y, además, el vía crucis se reza en el interior de la Catedral. La imagen designada por el Consejo es trasladada en andas. Esta tarde le toca el turno al Señor Despojado, que se venera en la iglesia de los Salesianos. Se trata de una singularidad, ya que es la imagen que acude a la Catedral desde más lejana distancia en Semana Santa. En Cádiz, tener cofradías en Extramuros se considera casi milagroso, a pesar de que en esa mitad de la ciudad (Cádiz Sur, le dicen ahora) es donde residen más habitantes.

PILAR Paz Pasamar prefería lo esencial a lo accesorio. Entre su carrera literaria y el amor, eligió el amor que era lo más poético. Hay un momento determinante en su vida: año 1957. Entonces una joven escritora que vivía en Madrid decide venirse a Cádiz, para casarse con Carlos Redondo. Ahí empieza la trayectoria gaditana de esta mujer poética, poetisa o poeta, que había nacido en Jerez en 1933 y que vivió después dos décadas en Madrid, a donde fue destinado su padre, un militar llamado Arturo Paz. En Madrid, en su juventud (cuando las llamaban poetisas y no escribían pamplinas en Twitter), se daba a conocer  como una gran promesa.

ESTE día del 8-M, que es el de las mujeres, es un momento oportuno para reflexionar sobre las madres. Y podemos empezar por darle la enhorabuena a Teresa Rodríguez, que acaba de ser madre, y también por supuesto a José María González, que acaba de ser padre y tiene algo que ver. Estas noticias antes aparecían en los Ecos de Sociedad, pero ahora en la crónica política, porque originan cambios de liderazgos, permisos de maternidad y paternidad, retiradas a los chalés, los pisitos o los cuarteles de invierno; y regresos triunfales con carteles chulos cuando vuelve él, mientras se callaron cuando accedió ella al puesto de mando de él, que lo ha recuperado, pues la familia que manda unida permanece unida. Como Mao Zedong y su esposa Jiang Quing.