EN otros tiempos, el 30 de septiembre terminaba oficialmente la temporada de playas en Cádiz. Se acabó lo que se daba. Pero ahora aspiramos a aprovechar mejor el calentamiento global. El verano de 2018 ha servido para que la costa gaditana se consolide como destino turístico. Sobre todo en agosto, que es su gran mes. Se ha destacado que mientras Cataluña y otras comunidades  han notado un moderado descenso, en Andalucía, y sobre todo en Cádiz, la ocupación hotelera no ha disminuido. Sin embargo, la presidenta de la Diputación, Irene García, y los alcaldes de los municipios costeros deberían estar atentos. El turismo provincial sigue siendo fuerte, pero hay elementos de riesgo para los próximos años, cuando el ciclo de las vacas gordas puede que adelgace.

EN la vida siempre tuvo mala suerte, excepto una vez: el día que la eligieron ninfa. Verónica Otero, que ha muerto a los 35 años, era una mujer joven, como tantas otras, aficionada al Carnaval y a las tradiciones de Cádiz, que peleó por cumplir unos sueños razonables que se le escapaban. Menos aquella vez, cuando la eligieron ninfa del Carnaval, a ella, que era una chavala sencilla de un barrio modesto, nada llamativa, que podía ser como tantas, pero que aquella vez había despertado el interés del jurado presidido por Paco Moya. Así tuvo su noche de gloria en la plaza de San Antonio, en un espectáculo donde desfiló como una artista y no fue elegida diosa, pero donde se empezó a fraguar una amistad que ella cultivó entre aquellas jóvenes gaditanas, de todas las clases sociales, tan diferentes, que no se conocían.

LA Constitución española cumple 40 años en diciembre, y le están organizando fiestas de cumpleaños. Una muy interesante tuvo ayer por escenario el Oratorio de San Felipe Neri en Cádiz, organizada por El País y la cadena SER. Desde que Carlos Gardel cantó en su tango Volver que “20 años no es nada”, la gente dice que 40 años tampoco. Pero 40 años es el doble, ¿verdad?, y ya te vas haciendo maduro. Uno de los políticos que habló ayer en el Oratorio dijo anteriormente, cuando tenía 37 años, que no había vivido en los tiempos de Franco. Ahora se considera que un mayor de 40 años ya no debe ser líder de un partido, aunque sólo sobrevive uno, Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno. Los 40 años también se curan con el tiempo.

ASÍ como Enrique Tierno Galván escribía bandos, en sus tiempos de alcalde de Madrid, en Cádiz nuestro alcalde, José María González, escribe cartas. En verdad los bandos no los inventó Tierno, sino que ya venían de antes, incluso de los tiempos de Franco, cuando en Cádiz hubo alcaldes como José León de Carranza que publicó algunos, por lo general rimbombantes y previsibles. Me parece bien que el alcalde escriba cartas. Además, ese epistolario lo podrá recopilar algún día. José María Pemán publicó Mis almuerzos con gente importante. José María González podría publicar Mis cartas a gente importante. O bien  A la gente, tan sencillamente, ya que él no se da importancia.

VUELVO a plagiar a Mariano José de Larra. Si escribir en Madrid es llorar, escribir sobre las Aletas es para hartarse de llorar, pero no se sabe si de pena o de risa. Depende de las ganas de llorar que tenga cada cual. Este es el mayor de los tropiezos en la larga lista de tropiezos industriales que iban a solucionar el paro endémico en la Bahía de Cádiz. Ahora han presentado un nuevo plan, que se llama Lógica y se oponen los que siempre se han opuesto a todo lo que se haga allí, los ecologistas verdes y los de Podemos, que ahora gobiernan el Ayuntamiento de Puerto Real, con Antonio Romero de alcalde. Pero tampoco pasa nada porque se opongan, si así se distraen, ya que en los terrenos de las Aletas nunca se hará nada interesante.