ES otro clásico del mes de enero, como los Reyes Magos, las rebajas, la cuesta, la Pestiñada, la Ostionada, la Erizada y todo eso. Aparecen los datos del padrón de habitantes y siempre sale que Cádiz está perdiendo habitantes. Cádiz es como un coche que pierde aceite y en el taller no le encuentran la solución, y siempre hay un mecánico que dice “bueno, ya no va a perder más”, pero al cabo de unos meses ya lo verás. Le podríamos echar las culpas al alcalde, José María González, igual que antes (los que ahora se callan) salían diciendo que la culpa era de Teófila, porque con ella perdíamos habitantes todos los años y no hacía nada por retener a los jóvenes, y los pisos estaban por las nubes, y no se construía nada para la juventud, y Cádiz está triste y medio muerto... Lo mismo que ahora, pero ya no lo dicen, porque el muchacho es de Podemos y tiene bula.

SE ha escrito mucho sobre Cádiz y sus circunstancias. A mi modo de verlo, con bastante acierto. Esta es una de las ciudades españolas que cuenta con mejor bibliografía sobre su historia, sus tradiciones, sus fiestas, sus costumbres, su gastronomía y casi todo lo suyo. No obstante, hoy voy a recomendar dos libros escritos por gaditanos que son escritores de amplias miras, pero no forman parte de los culturetas del oficio, por lo que se tiende a no darles el lugar que merecen. Es decir, que están más reconocidos en ambientes ajenos a los zejudos. Con excepciones, que también las hay. Me refiero a Jesús Maeso de la Torre y Luis García Gil.

EMPIEZA un año nuevo y debemos ser optimistas. ¡Feliz 2019! Para Cádiz va a ser estupendo, un año como Dios manda. Una vez que pasen los  Reyes Magos, una vez que los derrotistas critiquéis la cabalgata del 5 de enero, diciendo que había pocas y chungas carrozas, empezará lo mejor de lo mejor. Este año vamos a tener un mes de enero con su cuesta y sus rebajas, con su frío y sus findes en Grazalema a ver si nieva o no. Un mes de enero como ya no se recuerda, porque el concurso del COAC en el Gran Teatro Falla empezará el sábado 26. Es decir, que tienen casi todo el mes para ensayar. Y los que todavía no habéis pedido la Medalla de Andalucía para Antonio Martín que os apuntéis, que ya falta menos para que se la concedan.

UNA de las herencias más funestas que nos deja el año 2018 es el fortalecimiento del extremismo. Las dos Españas están al más alto nivel de enfrentamiento desde la Transición. Y sucede porque hay fisuras en el consenso y la reconciliación que hicieron posible la superación de la Guerra Civil para abrir un nuevo periodo. La historia juzgará a los irresponsables que activaron el odio para volver a tensar el ambiente guerracivilista con el que se han fastidiado las dos Españas. Algunos pensarán que es una exageración. Ciertamente, gracias Dios, hemos mejorado lo bastante para que la mayoría de los españoles no quieran ese ambiente.

EN la ciudad de Cádiz, siendo los últimos días del año 2018 (tercero de la era de Kichi), siguen apareciendo problemas de los más trascendentales. El último es el de la carpa. Volvemos a tener un importante debate ciudadano, acerca de dónde debe situarse. Por asuntos de menor enjundia, en los primeros tiempos del nuevo líder, organizaban mesas. Se entiende que mesas de trabajo, a donde sentaban a importantes hijos de la ciudad; no van a ser mesas para comer cigalas y langostas, como en el franquismo. Ahora las mesas están en decadencia, excepto en el Parlamento; y las consultas electrónicas han quedado mal vistas tras el fin de las barbacoas. Por lo cual faltan reaños (forma fina de decirlo) para hacer lo que conviene: cargarse la carpa casposa.