EN el mes de agosto, todo Cádiz y todos los municipios costeros de la provincia, en general, son zonas de gran afluencia turística. En la capital se montó una polémica que parece bastante obtusa y cateta. Un enfrentamiento entre el Ayuntamiento y la Junta por la delimitación. El principal argumento municipal, según expuso el primer teniente de alcalde, Demetrio Quirós, de Adelante, es que la Junta beneficia a las grandes superficies, porque ahora pueden abrir los domingos. Decir esto en agosto es llamativo. Pues en el comercio se trata de ajustar la oferta a la demanda, en beneficio de los consumidores. Y que abran o cierren las superficies según les interese, tanto grandes, como medianas, pequeñas o unipersonales.

UNO de los problemas del Cádiz contemporáneo es que no apuestan por los grandes eventos. Pasa con todo. Las actuaciones musicales del verano gaditano de 2019 están entre las más flojas de los últimos 50 años. Esta semana, del 15 al 17, organizan el festival No sin Música en el muelle. Sin menoscabo de las actuaciones previstas, el programa es inferior al del Concert Music Festival de Chiclana, o al Tío Pepe Festival de Jerez. No sólo pasa con la música. Otro ejemplo de evento con prestigio perdido: el Trofeo Carranza de este año, que se comenta por su propio cartel. Siempre nos quedarán las playas y los bares. Y la batalla de coplas…

LA inmigración es un problema en Cádiz, Andalucía, España, Europa y la Humanidad por la falta de realismo con la que se aborda. Se utiliza la demagogia por todas partes. De un lado, para pedir una política de puertas abiertas y sin fronteras que es irrealizable en estos momentos. De otro, para considerar como potenciales delincuentes, violadores y hasta terroristas a los que llegan, cuando en la gran mayoría de los casos vienen para buscar un futuro mejor. Entre las ideas populistas de Unidas Podemos, por un lado, y de Vox, por el otro, existe una gama intermedia donde hay que encontrar soluciones. Pasan, inexcusablemente, por acabar con las mafias que controlan la inmigración. Es un negocio. Las víctimas, los explotados, son los inmigrantes. Y los explotadores son quienes viven de eso.

EL verano en Cádiz alcanza su cumbre en el Medio Agosto. Son los días que arrancan este fin de semana, con la noche de San Lorenzo, y se prolongarán hasta el jueves 15, en la mariana festividad de la Asunción de la Virgen. Tiempo que es también de fiestas patronales en la provincia. Así como julio reserva su espacio intermedio para la Virgen del Carmen, en agosto la Asunción se celebra con diversas advocaciones. En ese entorno festivo se construye un puente turístico, que abarrota los hoteles y apartamentos. Aprovechando la oportunidad, en Cádiz hay celebraciones que incluyen las tres C del buen gadita (Carnaval, cofradías y Cádiz CF), así como algunas más, empezando por el Mercadillo Andalusí, que se abre hoy en el barrio del Pópulo y la plaza de la Catedral.

TODAVÍA hay gente diciendo que han pasado seis meses y no se nota el cambio en la Junta de Andalucía. ¡Anda que no! Es verdad que en este medio año todavía no han puesto la primera piedra del hospital de Puntales, ni de la Ciudad de la Justicia. Por ser realistas, ni siquiera han presidido Juanma Moreno y Juan Marín el viaje inaugural del tranvía de la Bahía entre Chiclana y Cádiz, con escala intermedia y brindis a los vecinos de la calle Real de San Fernando. Pero el cambio de la Junta en Cádiz se nota un montón. En el Diario han publicado una foto de una rueda de prensa, donde se ve a Ana Mestre, flanqueada por Ignacio Romaní y Mercedes Colombo, y detrás se lee Junta de Andalucía. Delegación del Gobierno en Cádiz.