A la presentación de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno le ha faltado solemnidad. Aunque sean anticlericales, se deberían fijar más en el protocolo del Vaticano, que cuida esos detalles divinamente. A la presentación de Pedro Sánchez (con el trabajito que le ha costado y lo reñido que ha sido) le hubiera sentado bien una fumata blanca, cuando ya se sabía que lo había conseguido por 167 a 165, en la prórroga (y con los independentistas de ERC y los proetarras de Bildu haciendo su trabajito), de modo que hubiera salido el humo blanco por la trasera del Congreso de los Diputados. En la Carrera de San Jerónimo algunos paseantes hubieran creído que sus señorías se estaban ventilando unos porros, después de lo que se ha escuchado allí, pero las personas más preparadas lo hubieran entendido a la primera, digo a la segunda.

GUSTE o no guste, Pedro Sánchez será investido hoy presidente del Gobierno. El domingo pasado, una tal Mertxe Aizpurua, de los proetarras de Bildu, tuvo una intervención escandalosa, pero Pedro Sánchez, cuando subió a hablar, no defendió al Rey, ni condenó a ETA, cuyos herederos se van a abstener para que él gobierne. Por un puñado de votos se olvida hasta la dignidad. Después, cuando los diputados votaron, se vio que la culpa de tener a Pedro Sánchez de presidente, no es sólo de su pacto con Unidas Podemos y los acuerdos con los independentistas de ERC y los proetarras de Bildu, sino que además, entre otros, será presidente hoy gracias al voto de oro de Teruel Existe.

AL programar la investidura en estas fechas esotéricas de enero, coincidiendo con la llegada de los Reyes Magos (y con Frankenstein disfrazado de Baltasar), el candidato Pedro Sánchez ha arriesgado mucho. Tanto que le ha salido una proetarra de Bildu, Mertxe Aizpurua, como estrella de la ilusión. Pero hoy es la tregua, hoy es el día de la Pascua Militar, en el que los monarcas llegados de Oriente nos pondrán los regalitos, si hemos sido rbuenos; o el carbón, que está muy mal visto por los ecologistas climáticos (excepto los asturianos), si hemos sido malos. Y hay algo más: el sorteo de la Lotería del Niño. Hoy están en juego un montón de millones. Mañana también.

LA mala gente dice que los tres reyes magos de este año van a ser Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Oriol Junqueras. Este trío no ha llegado de Oriente siguiendo a una estrella, sino que por culpa de la conjunción astral de la que habló Leire Pajín en los tiempos de Zapatero, han montado un contubernio el 4 y el 5 de enero, cuando otros años la gente sólo pensaba en las cabalgatas. La seguridad de Cádiz para custodiar bien a Alejandro Sanz, como representante del rey Melchor, se queda en nada si la comparamos con lo que han organizado esos tres, que le van a poner carbón a España y a los españoles, según van diciendo los de las derechas, que también son tres: Pablo Casado, Inés Arrimadas y Santiago Abascal. Aunque con poca magia, porque entre los tres no se van a comer ni un roscón. Suma y sigue.

HA comenzado 2020, que será el Año del Populismo y afectará a todo. El Gobierno de coalición que formarán el PSOE de Pedro Sánchez con Unidas Podemos de Pablo Iglesias puede facilitar algo nunca visto en la España democrática, como que un matrimonio forme parte del Consejo de Ministros, con dos carteras y dos sueldos. Al margen de esa curiosidad, la gente hace apuestas para ver si ese Gobierno se comerá los polvorones en la Moncloa en la Navidad de 2020. Mientras que otros opinan que serán España y los españoles quienes se comerán menos polvorones en 2020. Ya se verá qué pasa, porque al principio esto va a ser como Jauja.