EN algunas camisetas para guiris y gaditas, se leía aquello: “Lo siento, pisha, no to er mundo puede ser de Cai”. Con tal mensaje se resaltaba el orgullo local. Sin embargo, no está tan claro quién es gaditano o gaditana. ¿Los que han nacido en Cádiz, aunque no vengan nunca? ¿Los que residen aquí desde hace medio siglo, pero tuvieron la desgracia de que la cigüeña los depositara en otro sitio equivocado? ¿Los que ni siquiera viven en Cádiz, ni han nacido aquí, pero la aman con un amor verdadero, como si fueran comparsistas viñeros? Hay hijos adoptivos que parecen predilectos, y a la inversa, y hay hijos de su madre y de su padre, o de lo que sea. Con los gaditanos también sucede. Así estamos viendo que llegan y compran casas algunos gaditanos de espíritu, herederos de Hércules y los fenicios, que viven en Cádiz como segunda opción. Es decir, sólo en vacaciones y algunos días del año.

EN Cádiz siempre hay escepticismo ante los proyectos de inversión, y se piensa lo peor. Por eso, no sale ninguno adelante. Por eso, y porque llegan vendedores de humo, saltimbanquis de los negocios y recogepelotas de subvenciones, a ver qué consiguen. No vamos a repasar la lista de los anteriores pufos. Pero se debe decir que el proyecto del Cádiz CF para los terrenos de Delphi, que entraría en colisión con la reserva de suelo público para el Puerto de la Bahía de Cádiz, obliga a adoptar una decisión coherente entre las tres partes implicadas, cuyos titulares son el presidente del Cádiz CF, Manuel Vizcaíno; la presidenta de la APBC, Teófila Martínez, y la alcaldesa de Puerto Real, Elena Amaya.

LA polémica sobre el nudismo en las playas de Cádiz parece que la ha montado el Ayuntamiento para incentivar los cuplés de las Fiestas Típicas Gaditanas. Es una tontería, que no satisface a nadie, ni a los nudistas ni a los que no lo son. Decir, a estas alturas, que van a permitir el nudismo en todas las playas de Cádiz (La Victoria, Santa María del Mar, la Caleta y Cortadura) carece de sentido común. Es una memez pensar que van a montar un conflicto teórico entre lo que ellos llaman conservadores y progresistas. Una vez más, vemos que los partidos políticos se apartan de la realidad. El naturismo se debería resolver con naturalidad, y teniendo en cuenta que vivimos en el siglo XXI.

EL Pleno municipal de Cádiz aprobará hoy los nombramientos de cuatro hijos adoptivos, cuatro hijos predilectos y una Medalla de Oro de la ciudad. Así como en otras ocasiones he criticado el sectarismo municipal, sobre todo en la aplicación injusta de la Memoria, esta vez se han comportado como es debido. Reconociendo los méritos de los gaditanos por sus valores, no por sus ideas o sus creencias. Los títulos de hijos predilectos serán para Juana Delgado, Josefa Díaz, Agustín Rubiales y Gabriel Delgado (a título póstumo); los de hijos adoptivos para Carlos Díaz, Teresa Torres, Pilar Moreno y Juan Manzorro (a título póstumo), y la Medalla de Oro de la Ciudad para las Carmelitas, que cumplen 150 años en Cádiz.

DECÍAMOS recientemente que un grupo de intelectuales de esta ciudad, impulsados por la Real Academia de Bellas Artes, han firmado un manifiesto para que terminen las obras del Museo de Cádiz a la mayor brevedad posible. Recuerden que el proyecto se presentó en el siglo pasado, y sigue sin haber noticias al respecto. Hoy quiero añadir que Cádiz es como la madrastra de Blancanieves con los museos, y que los trata mal, y que es una pena, y que no sé a dónde vamos a llegar, probablemente a ningún sitio. Por ello, propongo que Cádiz cuente también con una trilogía de museos que se podrían denominar los Museos de la Gaditanía: del Carnaval, de la Semana Santa y del Cádiz CF. No es utópico, aunque lo parezca.