EL Cádiz sufrió una derrota dolorosa ante el Alcorcón, que se gestó en un primer tiempo de errores e infortunio en que todo salió mal. Le bastó al Alcorcón jugar con orden y enviar balones largos para dejar en evidencia a la defensa del Cádiz, con la habilidad de Jonathan Pereira y dos chispazos de Juan Muñoz. Esta temporada el Cádiz mueve mejor el balón, y se despliega con más aseo, pero no tiene peligro en el ataque; y atrás sufre porque no existe contundencia ni solidez. Es una plantilla descompensada, que puede sufrir mucho si el entrenador no lo remedia ya.

EMPATE a última hora del Cádiz, en un partido que mereció ganar. Hubiera sido muy triste perderlo, después de haber superado netamente al Albacete y crear jugadas claras de gol. Si no consiguió los tres puntos fue por la gran actuación de Tomeu Nadal, que es uno de los mejores porteros de la división. Y también porque el Cádiz buscó el gol con Carrillo y después con Lekic, hasta que Cervera puso a Dani Romera para jugar un ratito, como ya le hemos visto otras veces. A este futbolista, que marcó con un taconazo de pillería, no se le han concedido las oportunidades de las que han disfrutado otros. Es un problema de estilo. Ya se sabe lo que más gusta en el banquillo: un tronco en el área.

FUE bonito clasificarse en la Copa con un gol inesperado de Manu Vallejo en la prolongación. Se quedó así eliminado el Tenerife, que estuvo bastante marrullero durante casi todo el partido, y que no supo encajar con deportividad la derrota. En las dos últimas temporadas, el Tenerife se cargó al Cádiz en la eliminatoria de ascenso, y lo dejó sin disputarlo la última temporada, con un gol en la prolongación precisamente. Así que eliminarlos de la Copa resultó muy bonito, y se les quedó un evidente mosqueo al final. El Cádiz sigue adelante. Dejó detalles buenos, junto a otros malos. Dani Romera y Manu Vallejo fueron los artífices del pase a la siguiente ronda.

OTRA derrota del Cádiz a última hora, en una jugada penosamente disputada. Pero esta vez debieron perder mucho antes, Si no volvieron con más goles en contra de Son Moix fue gracias al portero Alberto Cifuentes, que salvó tres que se cantaban. Bochornosa actuación de la defensa, que se quedó con sus vergüenzas al aire en el segundo tiempo. Parece que este Cádiz atraviesa un mal momento, en una semana que ha sido lamentable, tanto en el campo como en los días previos. El entrenador, Älvaro Cervera, debe reflexionar sobre esta derrota y sobre él mismo.

SE supone que el Cádiz defiende bien, y es intenso en los marcajes, pero tiene un problema grave en los minutos de prolongación. No saben jugarlos. Les sucedió en el último partido de la temporada pasada ante el Tenerife, cuando se quedaron sin disputar el ascenso. Estuvo a punto de ocurrir en el primer partido ante el Almería, al que regalaron el balón y un córner en el último minuto. Y les pasó ayer con un gol absurdo, cuando Álex desvió a la red un balón que iba a las manos del portero Cifuentes, tras un disparo de Tejera, futbolista que debió ser expulsado varios minutos antes. El propio Álex había marcado de penalti, desatascando un partido peleado.