EL empate en Riazor dejó buenas sensaciones, por su valor frente a un rival directo. Pero la forma de conseguirlo no fue de las más brillantes. Al descanso llegaron perdiendo, frente a un Deportivo que hizo lo mínimo. Con muy poco le hubieran ganado al Cádiz, de no mediar el golazo marcado por Querol, en una acción individual, cuando se temía lo peor. Tras el empate sufrió el Cádiz, y sudaron la gota gorda, por el calor y porque el Deportivo achuchaba. Al final, se llevaron un punto que es relevante,  ya que permite cerrar la jornada entre los seis primeros.

ANTES se decía de estos partidos que eran de poder a poder. Aunque este fue de poder perder a no poder ganar. Lentamente, al Cádiz se le va escapando el ascenso directo, como ocurrió la pasada temporada, cuando tenía posibilidades objetivas de conseguirlo. El partido se complicó pronto, en una jugada absurda, plagada de errores, pero se pudo enmendar después de que Aketxe marcara un golazo de falta, con casi 70 minutos por delante. El Cádiz dispuso de más ocasiones. Sin embargo, es un equipo que tiene carencias, y depende demasiado del acierto de Machís, que ayer no encontró posiciones de remate. La falta de un ariete que marque goles volvió a ser un lastre para el equipo.

OTRA vez se le escaparon dos puntos al Cádiz por no sentenciar a tiempo. Siempre no va a sonar la flauta al final. Este equipo debe entender que partidos como el de ayer con el Rayo Majadahonda, que se ponen de cara, con todo a favor, hay que ganarlos a tiempo. No se puede permitir que el rival se recupere cuando está perfecto para ser liquidado. En una segunda parte de desajustes tácticos, el empate fue un mal menor, porque pudieron ganar en un par de jugadas aisladas, pero estuvieron más cerca de la derrota.

VICTORIA en el último suspiro que supo a domingo de gloria. Ante el Numancia consiguió el Cádiz tres puntos que necesitaba para seguir en la pelea. Albacete, Granada, Málaga y Mallorca también ganaron. Parecía que el Cádiz volvería a pinchar en casa cuando apareció Machís con un remate salvador. El venezolano es un jugador de Primera, que remarca las diferencias en Segunda. Por eso, hay que dejarle libertad en el juego para que sea el referente. El Cádiz se complicó un partido favorable que debió sentenciar en el primer tiempo. Para pelear por el ascenso hay que ser resolutivos.

LA Semana Santa empezó a marcar el devenir negativo del Cádiz la pasada temporada. Llegó al partido del Lunes Santo frente al Huesca con aspiraciones serias de ascender directamente a Primera. Pero ni siquiera jugó la fase de ascenso, porque se desinfló en los últimos dos meses . La victoria en Las Palmas (el marcador del 0-3 es abultado para lo que ocurrió) tiene un alto valor simbólico. Debe marcar la resurrección del equipo. Esta temporada hay una oportunidad de quedar segundo y ascender. Sólo el Osasuna se está comportando con fiabilidad. La irregularidad de los demás y el calendario con duelos directos abren esa opción, si el Cádiz cree en sí mismo.