EN este partido no sólo importaba el resultado. También la situación anímica de los jugadores por la detención y encarcelamiento del consejero delegado, Quique Pina, que era el responsable deportivo y, en consecuencia, el artífice de los fichajes de esta temporada. En el campo, se vio a un Cádiz conservador, pendiente de no perder antes que de ganar. Es obvio que jugando así se puede escapar una buena oportunidad de ascenso, Ayer el Nástic no pudo marcar, pero el Cádiz tampoco y se le vio bastante espeso y conformista.

EL peligro de encerrarse, a conservar un gol como si fuera un tesoro, es ese: que un error puede estropear la noche. El Cádiz hizo lo mismo de otros partidos que ha ganado en Carranza. Marcó y se dedicó a defender, a la espera de que pasaran los minutos. Marcó con un golazo de Eugeni desde lejos. El gol llegó en un partido espeso, que estaba complicado. El Cádiz lo quiso administrar, pero una jugada con fallos en cadena la aprovechó Cristian Herrera cuando ya se cumplía el minuto 88 y se esperaba otra victoria.

TERMINÓ la gran racha del Cádiz en un partido pésimo, en el que no mereció puntuar. El Alcorcón es un rival del montón, pero le ha tomado la medida al equipo cadista, que fue incapaz de marcarle un gol en Carranza ni tampoco ayer en Santo Domingo. El Cádiz flojeó en todas sus líneas, regaló un gol estúpido y careció de capacidad de reacción. Le fallaron sus armas en las bandas y se le notó la carencia de remate que sufre cuando el rival no concede espacios. Lo peor no fue la derrota, sino que el equipo parece distraído. Sin algún refuerzo, que aporte más en ataque, será difícil evitar un bajón.

CON el comienzo de la segunda vuelta, el Cádiz debe ser plenamente consciente de su verdadero objetivo: buscar el ascenso directo a Primera. No se deberían rebajar las expectativas. El 2-0 ante el Córdoba (dos victorias consecutivas en Carranza) se refleja en un marcador algo engañoso. El Cádiz era superior, pero acusó el cansancio de algunos jugadores en el partido de Copa ante el Sevilla. Sin embargo, continuó la racha triunfal de la Liga, gracias a la calidad y rapidez de Alvarito y al partido extraordinario del portero Alberto Cifuentes, que salvó goles en paradas  decisivas.

VICTORIA del Cádiz por el sistema tradicional, que es el del sufrimiento. Victoria con mucho mérito, por las circunstancias que estaban todas en contra. Pesaba el cansancio del reciente partido de Copa ante un equipo de Champions como el Sevilla. Pesaban las lesiones y la ausencia de fichajes para recambios. Pesaba tener enfrente a un rival que ha fichado  pensando sólo en el ascenso. Y hasta pesaba el arbitraje de Eiriz, que en los últimos minutos favorecía siempre al visitante. A pesar de todo eso, y de que el equipo llegó al final con uno menos, bastó el gol de Kecojevic para sumar los tres puntos.