YA lo cantaron El Peña y el Masa: “La gente no respeta ni que estamos en Carnaval”. Otra guerra mundial. Esa gente no respeta ni que estamos en la Cuaresma nosotros, y ellos en el Ramadán. Y los de la Liga del Fútbol Profesional no han organizado otra guerra, pero tampoco respetan que hoy es el primer viernes de marzo en Cádiz (que aquí es como un primer viernes de Cuaresma). Y así han colocado un partido a muerte por el descenso, entre el Cádiz y el Real Zaragoza, precisamente hoy. Un día de ayuno y abstinencia, en el que no se debe comer carne, ni bocadillos de jamón, chorizo o salchichón en el descanso de ese partido.

Primer viernes de marzo. Las cosas ya no son como eran. Unos tirando bombas. Otros con el petardazo, que ya veremos dónde acaban. Y algunos de penitencia con los vía crucis, que también habrá esta tarde. Casi siempre que hay vía crucis coinciden con partidos de fútbol del Cádiz. Ya pasó el primer lunes de Cuaresma, con el del Cristo de la Misericordia en la Catedral, y manteando en el estadio, que ya no se sabe ni cómo se llama.

Primer viernes de marzo. Era el día en que los devotos del Señor Cautivo de Medinaceli iban a la parroquia de Santa Cruz (también llamada Catedral Vieja) para rezarle. En Madrid, suele ir alguien de la Familia Real para rezarle al Jesús de Medinaceli de allí. Aquí van las personas de las familias reales que malviven en el paro; o que no llegan a fin de mes; o que tienen un niño o una niña de 45 años refugiado con ellos en casa, porque no se puede comprar ni una chabola; o porque sufren una enfermedad y llevan tanto tiempo en la lista de espera que ya no saben si los van a operar en el Puerta del Mar o en el nuevo hospital. En fin, las desgracias de cada día, por las que se le reza al cielo, cuando el mundo se convierte en un infierno.

Primer viernes de marzo. Y el Señor de Medinaceli ya no está donde estaba. En vez de tener su altar en la Catedral Vieja, parece que lo tenía en una infravivienda con goteras, y se ha mudado como los vecinos de Grazalema. Primero a un templo, el de San Antonio, para que vayan a verlo hoy. Después a otro templo, el del oratorio multiusos de San Felipe Neri, para salir en Semana Santa. Y luego a otro, el de San Francisco, que es donde hubiera estado mejor desde el principio. Pero no se podía, en Cádiz los templos y los pisos tienen mucha demanda. Y se necesita suerte para encontrar un sitio.

Primer viernes de marzo. Creíamos que enero y febrero habían sido lo peor de lo peor. Y, como se suele decir, que Dios les coja confesados.

José Joaquín León