LA diócesis de Cádiz y Ceuta sigue sin tener obispo, tras ser aceptada la renuncia de Rafael Zornoza. En la misa solemne que presidió León XIV en la Sagrada Familia, en Barcelona, concelebraron la mayoría de los obispos españoles. Entre ellos, Ramón Valdivia, que fue citado en TVE como “el obispo auxiliar de Sevilla”. Y lo es, pero también sigue siendo el administrador apostólico de la diócesis de Cádiz y Ceuta. Sobre el papel, hay un Obispado sin obispo. Pero en la práctica don Ramón está ejerciendo como tal, y asumiendo problemas heredados, como pacificar a un clero local que a veces tiene personajes irreductibles, no muy proclives a aceptar la autoridad, que es consuetudinaria en la jerarquía de la Iglesia.
Monseñor Valdivia fue nombrado administrador de Cádiz y Ceuta en noviembre de 2025. Teniendo en cuenta el periodo cumplido, es una provisionalidad extendida. Ya es sietemesino. Lo natural y lógico sería que lo nombrasen obispo con todas sus competencias. Quienes conocemos a don Ramón de su etapa sevillana, sabemos de sus virtudes, muy apreciadas allí. Se le podría considerar uno de los obispos con más futuro en la Iglesia española. Si le nombran para Cádiz y Ceuta, esta diócesis ganaría un gran prelado, al tiempo que la archidiócesis de Sevilla perdería un gran obispo auxiliar, que ha dejado allí un agujero difícil de cubrir, pues solo ha quedado activo un obispo, Teodoro León, para el mismo trabajo que asumían dos, en el auxilio del arzobispo, José Ángel Saiz.
Si nombran a Ramón Valdivia obispo de Cádiz y Ceuta sería bueno para los gaditanos y malo para los sevillanos. Pero, si no lo nombran, y viene otro, resultaría raro haberlo mantenido durante tantos meses, asumiendo una labor pastoral difícil, para que después vuelva a la casilla de salida como auxiliar en Sevilla. Al margen de las circunstancias locales, la cuestión de fondo es que en la diócesis gaditana se deberían adoptar determinadas medidas, y no se tiene la misma autoridad real siendo obispo que siendo administrador apostólico.
He conocido a los obispos de Cádiz y Ceuta desde los tres Antonios (Añoveros, Dorado y Ceballos) hasta Rafael Zornoza. Todos asumieron que esta diócesis no es fácil. Por decirlo más coloquialmente, es una diócesis con guasa, que tiene tela marinera que cortar, y con el inconveniente de que es pobre en ingresos y con muchas necesidades. En los tiempos que corren, hace falta un obispo que llegue con ganas y talento, dialogante y eficaz. Y hasta con simpatía. Por resumir, un obispo como Ramón Valdivia.
José Joaquín León
