PARA los andaluces, en general, y los gaditanos, en particular, el eclipse del pasado 12 de agosto fue parcial, por decir algo. Fue una decepción, aunque muchos no lo quieren…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HEMOS leído en el Diario que el 30% de los andaluces no veraneará este año, según una encuesta del Centra. Aprovechando que uno de cada tres se va a quedar en Sevilla, recomiendo que participen en los cultos de la Virgen de los Reyes. Son, sin duda, los más devotos…
UNO de los grandes inconvenientes para controlar la inmigración ilegal es el populismo. En la invasión de Ceuta se ha visto, una vez más. En la sarta de tópicos que utilizan sobre Marruecos, el principal es que se trata de un país lleno de pobres, analfabetos en su mayoría, que…

REMONTÓ el Cádiz un partido que se le complicó por pequeños detalles equivocados. Pero lo importante es que siempre tuvo fe en la victoria, la consiguió, cuenta ya con 40 puntos y se acerca al objetivo de la permanencia. Fue una remontada para soñar, para pelear por el ascenso a Primera, pues tampoco estamos para despreciar un dulce. Este partido ante el Mirandés era determinante para fijar el destino en la segunda vuelta. Una tarde para quedar prácticamente salvados... Y con 18 partidos por delante.
ES muy interesante la polémica sobre las obras de remodelación en la Basílica del Gran Poder. En Sevilla, cada vez que hay intención de mover un ladrillo, aparece alguien que defiende una idea y otro que piensa lo contrario. Los arquitectos, como vienen curtidos de broncas anteriores, se suman con entusiasmo comprensible. Así que en este caso, teniendo en cuenta que afecta a la Casa del Señor, al templo donde miles de sevillanos acuden a rezar, a ver, a sentir, y a estar con Él, es normal que aparezca la tradicional división de opiniones. Aunque el hermano mayor del Gran Poder, Félix Ríos, ya advirtió que son propuestas, y que no han aprobado las obras.
CUANDO han vuelto a reactivar (o eso dicen) algunos proyectos de la Junta de Andalucía en Cádiz, hay que recordar otro aspecto a tener en cuenta: los agravios comparativos. En las tres últimas décadas, las inversiones de la Junta en Cádiz han sido escasas, si se comparan con otras capitales de nuestra comunidad. Ya se ha explicado que esto se debió, básicamente, a la rivalidad del entonces presidente de la Junta, Manuel Chaves, con la alcaldesa, Teófila Martínez. Ambos eran los líderes regionales de sus partidos y llegaron a competir directamente dos veces (en 2000 y 2004) como candidatos del PSOE y del PP a presidir la Junta. Es sabido que la teoría del socialismo andaluz, en aquellos años, era que no debían contribuir a agrandar la figura de Teófila.
CON la ‘Ley de vida’ carnavalesca que ha presentado este año Antonio Martín se pone de actualidad algo que afecta a la esencia del concurso. ¿El Carnaval de ahora es como el de antes? ¿Somos respetuosos con los personajes históricos del Carnaval? Por contestarlo pronto: parece que sí, pero puede que no. En teoría, hay respeto por las viejas glorias, aunque por detrás se acuerdan de sus castas generacionales. El hecho de que existan viejas glorias (y que se considere entre ellos a Martín, que aspira a ganar otra vez) nos pone sobre aviso de que los mayores, a veces, son tratados con desdén. Sin entender que la ley de vida también se llevará por delante a esos muchachos tan prometedores.
LA vida en Cádiz puede ser maravillosa. Esto es lo que se ha comentado, más o menos, después del bonito encuentro institucional entre el alcalde, José María González, y la presidenta de la Junta, Susana Díaz. Comprendo que el Ayuntamiento y la Junta tienen que lavar su imagen en la ciudad, muy deteriorada (la imagen y la ciudad). También comprendo que Podemos y el PSOE, después de aquel 15 de junio, están necesitados de resolver el entuerto de algún modo, lo más primoroso posible. Y es verdad que la parálisis en Cádiz no puede ser eterna. A partir de ahí, se debe recordar que el gran problema de la Junta en Cádiz no ha sido la falta de proyectos, sino el olvido de las promesas.