EN materia de infraestructuras locales, en Sevilla se ha puesto de moda el sucedáneo. Se nota que está la bolsa cortita. Ya dijo aquel filósofo, en su momento de gloria, que las criaturitas se habían acostumbrado al caviar. Todo fluye, según Heráclito, otro filósofo, este con nombre de ariete rompedor. Pero si no puedes pagar el caviar de de Belluga te compras unas huevas de mújol, o algo parecido. Así están convirtiendo a Tussam en una empresa de autobuses que parchea la falta de líneas de Metro. A ello contribuye un gran invento: el bus rápido. Prefiero denominarlo el bus exprés, ya que lo de rápido suena a que los demás son lentos, o puede que lentísimos. La Línea Norte se ha sumado a la batalla callejera.
LAS elecciones andaluzas han alterador la política en Sevilla. No sólo en los proyectos que dependen de la Junta. Por ejemplo, esos que pedían refrigeración en los colegios, para acabar con las saunas, se van a quedar con las ganas y con los paraguas. Ya vendrá el verano y habrá otro Gobierno. Esos proyectos de infraestructuras que dependen de la Junta quedan congelados. El consejero de Fomento, Felipe López, buen amigo del alcalde, no se sabe si seguirá siendo consejero de Fomento. Por consiguiente, hemos entrado en una fase tonta, de parálisis administrativa. Ahora, si te he visto no me acuerdo. Todo consejero es finito y toda consejera es finita. Menos María Jesús Montero, que ascendió a ministra.
SORPRENDE que Susana Díaz se indigne porque critiquen el uso de las tarjetas de crédito de la Faffe en afamados puticlubes sevillanos. Mientras dice, lógicamente, que fue “repugnante”. En la política, como en el cerdo, se aprovecha todo. Hasta las sobras. No sólo hay jamón ibérico de pata negra, como el que se pagaba en algunos afamados restaurantes con las referidas tarjetas de la Faffe. Pero seamos sensatos. Si unos individuos del PP hubieran pagado con las tarjetas oficiales en cinco puticlubes, ¿qué se diría? Sería la derecha machista y asquerosa que contribuye a la explotación de las mujeres por traficantes sin escrúpulos, que las engañan, mientras ellos hacen de cómplices. Y con dinero público para la formación y el empleo. Pues entonces…
SE formó el primer gran atasco de tráfico en Torre Sevilla y la gente ya está despotricando. Los alrededores del nuevo centro comercial quedaron colapsados a ratos en la tarde/noche del sábado y parece que la oposición lo estaba esperando. En el PP y en Ciudadanos se frotan las manos, mientras en el PSOE los ven revolotear y les parece como si fueran cuervos. A Juan Carlos Cabrera, como delegado de Movilidad que es, se le pone la cara de circunstancias. Pues ha abierto nuevos accesos, pero milagros no puede hacer. Tampoco tiene la culpa de que a todo el mundo en general se le ocurre ir a la misma hora al mismo sitio. Y el gran aparcamiento de las tres mil plazas unos dicen que se llenó y otros que no del todo, y que es un embudo. Tres mill coches unidos jamás serán vencidos.
SE suele decir que Sevilla se ha convertido en un parque temático… de Sevilla. Puede que sea verdad. Puede que la ciudad sea como un simulacro, que casi todo el mundo juegue a las apariencias de una ciudad que debe ser como se espera, sin que sepamos lo que es realmente. Sin embargo, no sucede sólo aquí. Está pasando en todo el mundo. Hace más de 20 años ya lo percibí claramente en dos ciudades adaptadas a espectáculo para turistas: Venecia en Italia y Carcassonne en Francia. Puede que en Venecia aún queden ecos verdaderos por los barrios más alejados de San Marco. Sin embargo, en la ciudadela francesa es difícil no sentirse cómplice de una mentira.