CUANDO llega la fiesta de la Virgen del Pilar (no olviden ese detalle), se celebra también el día de la Hispanidad. Entonces reaparece un enfrentamiento que se apaga durante el resto del año. Por un lado, los defensores del mundo indigenista, como si hubiera sido la cumbre de la civilización universal, a pesar de que está probado lo contrario. Y, por otro, los que pintan el descubrimiento de América y su posterior conquista como si hubiera sido un reparto de caramelos a los indios, bendecido por fray Bartolomé de las Casas. Para colmo, aparece una señora presidenta de México, llamada Claudia Sheinbaum, cuya familia es de origen judío de Lituania y de sefardíes búlgaros, dando lecciones al Rey de España como si ella fuera la nueva princesa del imperio azteca. Al final, todo es política, pero mala.

POR fin se han dado cuenta de que la vivienda es uno de los principales problemas que tenemos en este país. No se puede poner el foco sólo en los alquileres. ¿Y qué pasa con la propiedad? Las administraciones públicas no construyen pisos de protección oficial al ritmo de otros tiempos. Ni funcionan como antes las cooperativas de gremios o ciudadanos que se unían. Hace falta construir más, y también reconstruir lo que se hizo mal. Sin olvidar que el aunge de la vivienda en España vino marcado por otra mentalidad. Los pisos de nuestros padres fueron pagados con sacrificios: pluriempleo, chapuzas, amas de casa que cosían, sin vacaciones para la familia, y nada de viajar al extranjero excepto para emigrar…

LOS ricos también lloran y algunos se quedan cojos. La explotación de los futbolistas de elite es intolerable. Se dice que quieren ir a la huelga. Sería una huelga de ricos, pero estaría justificada. La situación del fútbol español (y europeo, en general) es patética, porque tratan a los futbolistas como si fueran mercancía de lujo. En las últimas semanas se han quedado lesionados para toda la temporada futbolistas esenciales para sus clubes, como Rodri (Manchester City), Ter Stegen (Barcelona) y William Carvalho (Betis). Se suman a otros de los principales clubes, que también se habían lesionado de larga duración. Y ausentes para varias semanas hay otros, incluido el madridista Mbappé, el gran fichaje estrella.

REUNIRSE el presidente del Gobierno y el presidente de la Junta de Andalucía para nada es una solemne chorrada. El encuentro de Pedro Sánchez con Juanma Moreno sólo ha servido para escenificar las diferencias entre el PSOE y el PP por el cupo catalán y los privilegios a cambio de votos. Las posiciones de ambos partidos son conocidas. Ciertamente resulta intolerable que se quiebre la solidaridad entre las autonomías sólo por los intereses del PSOE y el PSC. Pero Andalucía tiene otros problemas que dependen del Gobierno central, además de la financiación. Y no se puede desaprovechar una oportunidad para tratar asuntos que sí son bilaterales y que afectan a los andaluces.

QUIZÁS hemos cambiado de régimen y no nos hemos enterado. Al parecer, hemos pasado de una democracia parlamentaria a una autocracia presidencialista. O será que Pedro Sánchez, en su madurez, cada vez se parece más a Maduro. El objetivo es el mismo: gobernar, sí o sí, con mayoría o sin mayoría. Y hacer lo necesario para seguir en el poder. Entre todo lo que dijo Pedro Sánchez a sus correligionarios del PSOE, hubo un anuncio alarmante: es el de resistir durante toda la legislatura “con o sin apoyo de un poder legislativo que tiene que ser más constructivo y menos restrictivo”.