LAS elecciones municipales decidirán 106 alcaldías en la provincia de Sevilla, así como la presidencia de la Diputación Provincial, según los resultados en los 15 partidos judiciales que la integran. Cada municipio es un universo, a veces confuso. La tentación de extrapolar las elecciones del 28 de abril es absurda. Resulta disparatado comparar los resultados. En 12 ayuntamientos sevillanos sólo se presentan el PSOE y el PP. En otros concurrirán listas independientes, que son imprevisibles. La amistad personal, en los pueblos pequeños, es decisiva, incluso más que los partidos.

Asimismo influye la implantación territorial. En la provincia de Sevilla el partido mejor implantado es el PSOE, que suele ganar todas las elecciones y ha tenido siempre la presidencia de la Diputación. Sólo los socialistas y el PP presentan candidaturas en los 106 municipios de la provincia. Es la herencia del bipartidismo.

LA campaña de las elecciones municipales afronta los últimos días. En estos momentos, los candidatos se esmeran por mantener las lealtades en sus barrios más afines, por seducir a los indecisos, por buscar a los votantes transversales, si es que quedan algunos. Pero, en estos días, la pregunta que muchos electores se plantean es: ¿hay partido el domingo en Sevilla? Según las encuestas, según las extrapolaciones de las elecciones generales, Juan Espadas mantendría la Alcaldía para el PSOE con relativa comodidad. Pero un análisis más detallado nos sugiere que la alternativa del PP con Beltrán Pérez puede tener alguna posibilidad de que le cuadren las cuentas.

ES sorprendente que los candidatos municipales pierdan el tiempo en hablar de proyectos utópicos, o en chorradas variopintas, mientras los problemas reales siguen pendientes. También en las infraestructuras. Proyectos muy importantes para la ciudad no van a tener solución a corto plazo. Es el caso del puente del Centenario y los túneles de la SE-40. Hay que agradecerle al director general de Carreteras, Javier Herrero, que por fin alguien haya contado la verdad. Este señor, además, conoce bien el caso, por sus vínculos sevillanos. Hay buena voluntad, pero no es suficiente.

SIEMPRE pasa igual. En las elecciones andaluzas, en las generales y en las municipales, cuando apareció la encuesta del CIS les llovieron las críticas. Dijeron que era el chiringuito de Tezanos, donde abre la cocina del PSOE y fríe al centro derecha. Sin embargo, después aparecen los sondeos de otras casas de encuestas y sale lo mismo. Esto es como los que critican a Ángel León y a los grandes chefs, pero después donde había garbanzos con espinacas y bacalao con tomate aparecen algas exóticas y lucecitas de colores hasta en el gazpacho. Han salido varias encuestas de las elecciones municipales en Sevilla y todas dicen lo mismo. No he visto ninguna en la que Juan Espadas aparezca segundo. Es el favoritísimo.

ALGUNOS ven a Beltrán Pérez como a don Quijote contra un molino de viento. Creen que se va a estrellar en su lucha municipal contra Juan Espadas, que es un combate en desigualdad de condiciones. Pues el alcalde cuenta con la ventaja de no tener grandes enemigos, que en general es mejor que los amigos cuando son de mentirijillas. Es lo que le pasó a Juan Ignacio Zoido: parecía que tenía muchos amigos cuando los legendarios 20 concejales y después los fue perdiendo, o lo que sea. El caso es que las cuentas dejaron de cuadrarle. En los tiempos de Zoido, el PP era el partido más votado en Sevilla, y en las dos elecciones más recientes se vino abajo.