MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SUELEN decir los cofrades más puristas que no hace falta anunciar la Semana Santa. Pues todo el mundo sabe cuando llega el momento. Y, sin embargo, cada año hay más carteles y más pregones. Tampoco eso es malo. No se sabe por qué, en Sevilla hay personas gruñonas a las…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

SÓLO los sevillanos que aman la Semana Santa son capaces de reaccionar como lo hicieron en la Madrugada del Viernes Santo de 2017. En cualquier ciudad que hubiera sufrido esos incidentes, todo se hubiera suspendido. Sin embargo, aquí, la reacción fue ejemplar. Porque hubo miles de personas dispuestas a defender su Semana Santa. No permitieron que unos insensatos la destrocen, con actitudes y ataques que parecieron evidentemente orquestados. Nazarenos que siguieron adelante. Costaleros que llevaron sobre sus hombros a las imágenes más queridas. Músicos que siguieron tocando. Las personas que permanecieron en los palcos y en las sillas, en las calles y en las plazas. Muchos se fueron. Pero otros siguieron a su lado. El ejemplo de la Pasión, cuando se vive con pasión.
LA temporada de playas ya ha comenzado en Cádiz. En teoría, el Domingo de Ramos, día 9 de abril. En realidad, comienza cuando llega el buen tiempo. Y, una vez que ha pasado el Carnaval, la Cuaresma y la Semana Santa, se convierte en el principal aliciente del ocio de la ciudad. Por eso, los periodos municipales de temporada baja, media y alta sólo interesan para organizar los servicios. Pero los gaditanos fijan la temporada de playa cuando les da la gana; o sea, cuando les apetece. Al principio van con más ganas que al final.
Nos abruma de nostalgia cuando recorre el barrio de los poetas. Pero esta Soledad no oculta una derrota. Hay esperanzas dentro de cada una de sus lágrimas
ESTA solitaria Virgen que pasa ahora, delante de una cruz en la que se mece un sudario, la que avanza presurosa, se diría que desgarrada, es la cumbre del dolor de una Madre. Atraviesa con sigilo extasiado las calles de San Lorenzo, como si temiera enajenarse con un rumor que la perturbara, como si fuera indiferente a las saetas, como si sólo viviera dentro de sus pensamientos.
Esta Virgen es la que nos provoca nostalgia en la noche del Sábado Santo. Es la que abre un camino difícil, el que conduce de su soledad a la esperanza, de los silencios de muerte a las campanas de júbilo, de la oscuridad al alba. Es la soledad sonora que no necesita palabras. Es la misma Soledad que le prestó su rostro a un retablo de azulejos en el cementerio, donde todos los días es Sábado Santo, donde la cruz está más alzada, apuntando siempre al cielo. Es allí donde sus lágrimas parecen más espesas.
LA cofradía de la Expiración, que tantos vínculos mantiene con la Guardia Civil, se ha trasladado al barrio de los gitanos de Cádiz. Hoy saldrá de Santa María. El cierre por las obras de la iglesia castrense del Santo Ángel impide que vuelvan las escenas de tantos Viernes Santos, cuando el Cristo de la Expiración y la Virgen de la Victoria salían, frente al Teatro Falla, para abrir las estaciones penitenciales del Viernes Santo. Aunque la actividad de la parroquia se trasladó a Capuchinos, tampoco podían salir de allí. Así que las circunstancias forzaron el traslado a Santa María, donde ha compartido momentos inolvidables junto al Nazareno.
Esta madrugada vuelve a ser 14 de abril. Es una fecha histórica. En 1995 se encontraron en la Catedral, cara a cara, las Esperanzas
SUCEDIÓ en la Catedral. Pocos pudieron verlo. Cuando las dos se quedaron frente a frente, cuando se cantaba la Salve más esperanzadora jamás imaginada, resbalaron lágrimas. Nunca más lo verían aquellos privilegiados. Nunca más ha sucedido. Ya han pasado 22 años. Y esta madrugada coincide con otro 14 de abril.
Ocurrió por casualidad, como a veces pasan los milagros. Madrugada amenazando lluvia, inquietante. A las cinco y media empieza a llover. La Virgen de la Concepción ha entrado en San Antonio Abad. El Gran Poder apresura el paso desde la plaza del Museo, cubierto, para guarecerse cuanto antes en San Lorenzo. El Señor de la Sentencia avanza hacia la Anunciación. Pero la Esperanza Macarena se queda en la Catedral.