MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SUELEN decir los cofrades más puristas que no hace falta anunciar la Semana Santa. Pues todo el mundo sabe cuando llega el momento. Y, sin embargo, cada año hay más carteles y más pregones. Tampoco eso es malo. No se sabe por qué, en Sevilla hay personas gruñonas a las…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

PRESENTO mis respetos, de entrada, a los gays, las lesbianas, los transexuales y demás que no son heterosexuales, o lo que sean. Lo que practica cada cual en la cama, en el coche, o en la playa es su problema, y no hay ningún motivo para discriminarlos socialmente. Otra cosa diferente es que tengamos todos los mismos gustos, pues cada cual disfrutará con los suyos. Aparte de eso, los semáforos anti homofobia que han instalado en San Fernando me parecen una bobada de Patricia Cavada, la alcaldesa. No contribuyen a nada útil. No promueven ningún tipo de tolerancia. Aunque son políticamente correctos con el lobby, y eso es lo único que le importará al Ayuntamiento.
PASA con la corrupción lo mismo que en la vida: a veces pagan justos por pecadores. Nadie que conozca al obispo emérito de Cádiz y Ceuta, Antonio Ceballos Atienza, puede imaginar que sea un individuo corrupto dedicado al tráfico de influencias. Por tanto, colocarlo en la picota pública, por un caso en el que ningún juez lo ha imputado ni lo ha investigado todavía, me parece una actitud no sólo injustísima, sino bochornosa. Afecta a la honorabilidad de una excelente persona que se ha caracterizado justamente por todo lo contrario: por entregar su vida al servicio de los demás, por implicarse en la atención a los pobres, por denunciar las muertes de la inmigración, por estar siempre junto a los más necesitados.
EN el día de los enamorados, que hoy celebramos, es de suponer que Mariano Rajoy y Pablo Iglesias felicitarán a Pedro Sánchez. Y no debería ser sólo por cortesía, después de lo que el otrora líder del PSOE escribió el pasado domingo en Twitter: “Enhorabuena a Rajoy e Iglesias por renovar sus liderazgos. No tendría que ser así pero nosotros tendremos que esperar unos meses más”. Este tuit lo cerraba un emoji con un guiño, que ha sido interpretado como una ironía hacia la gestora de su partido, pero que también podría verse como un detallito cariñoso para Rajoy e Iglesias, a los que tanto ha ayudado en sus respectivas carreras políticas. ¿Qué hubiera sido de ellos sin Pedro Sánchez?
LA vida sigue igual, que nadie se preocupe. Hay que ver lo que han formado con el Congreso del PP y la Asamblea Ciudadana de Podemos. Tanta expectación para que sigan los mismos, y digan lo mismo, y todo sea igual, más o menos. La vieja política y la nueva política se parecen en que si tienes un cargo no es sencillo que lo sueltes. A Mariano Rajoy ya nadie le tose, porque el PP gobierna y España es lo único importante. Mientras que si alguien pensaba que Pablo Iglesias perdería es que no conoce nada de Podemos. Desde aquí nos interesaban también las claves gaditanas. El poder político local sale revalidado tras estos eventos.
SIGUE el frenesí de cambalaches gaditanos que se traen entre manos la Junta, el Ayuntamiento y la Diputación. Entre ellos destaca el caso del solar de la antigua Institución Provincial en San Severiano. Imaginemos que somos bobos del todo, y supongamos que la Ciudad de la Justicia ya está funcionando en los antiguos depósitos de la Tabacalera en Loreto (no reírse ustedes), pues bien ¿en el solar de San Severiano qué ocurriría? En ese solar se había aprobado la construcción de la Ciudad de la Justicia y estuvieron aplazándolo durante más de una década. Hoy sigue tal como se encontraba a finales del siglo pasado. O sea, no hay nada.