ES inaceptable que insulten a una persona por el color de su piel, sea blanca, negra, amarilla, roja, cobriza, o lo que sea. Igual de inaceptable es que insulten a una persona por su etnia, por su país de origen, o por su ciudad de nacimiento. Incluso es inaceptable que insulten a una persona, en general, y le digan “hijo de puta”, aunque no le digan “blanco de mierda”. A partir de ahí, sería condenable que Juan Cala le dijera a Diakhaby lo que dicen que le dijo. Pero nadie lo ha oído. Porque ese es el problema: se trata de la palabra de un futbolista, que lo afirma, contra la de otro, que lo niega. Ni el árbitro, ni los auxiliares, ni el VAR, ni ningún jugador del Cádiz, ni tampoco ninguno del Valencia lo oyeron. En las imágenes de televisión, al menos en las ofrecidas, tampoco se aprecia, y el que habla primero parece que es Diakhaby. No se trata de convertir a una víctima en culpable, pero tampoco se puede condenar a nadie sin pruebas, por una frase supuesta.
HOY es el Viernes Santo más raro de la historia reciente. Una Semana Santa con cultos y conmemoración de la Muerte de Cristo, con su liturgia, con imágenes que pueden ser visitadas en sus templos… Hasta ahí, como los de siempre. Y, sin embargo, será un Viernes Santo sin pasos en las calles gaditanas, sin palcos ni sillas en la carrera oficial, sin penitentes ni cargadores, sin ese ambiente especial de este día, entre el luto que se proclama por el Cristo de la Buena Muerte en la cruz, el cansancio de la Semana Santa que se agota, y también las vivencias de otro año más, que esta vez ha sido un año menos. La Semana Santa de las calles, con la celebración, el gozo, la tristeza y los ritos, se ha quedado en blanco. O en negro. Se ha desvanecido, entre las sombras de su ausencia.
EN la Semana Santa de Cádiz, el Miércoles Santo es el día de los misterios. Recuerdo que a principios del siglo XXI, en una retransmisión en directo de la Semana Santa gaditana por Canal Sur TV, a la que me invitó a participar Fernando Pérez, lo dijimos varias veces: “Hoy es el día de los misterios”. Después del Bicentenario, en las retransmisiones de la Semana Santa gaditana de Onda Cádiz TV, con Guillermo Riol y Carmen Mas, también lo dijimos varias veces: “Hoy es el día de los misterios”. De modo que los misterios del Miércoles Santo gaditano los tenemos muy trotados, y no es ninguna novedad que hoy sea el día de los misterios en Cádiz. Ni que se diga otra vez, en este año 2021 tan peculiar, que hoy el Miércoles Santo es más misterioso que nunca.
HOY es Viernes de Dolores. En otro tiempo, en otro lugar, en otras condiciones, se hablaría de la Semana Santa inminente. Era el día en el que los cultos anticipaban la Pasión, con las primeras procesiones en Cádiz, Jerez y otras ciudades de la provincia. Sin embargo, este año será diferente. Y ya ni siquiera recordamos el alcance del mal: sufrimos una pandemia que ha originado en España casi 75.000 muertos (según las cifras oficiales, probablemente son muchos más), en apenas un año. Y todavía no se ha puesto el punto final de esa cifra macabra. En los hospitales, este viernes, seguirán los dolores de cientos de personas que van a morir, hoy o en los próximos días. Antes eran un número (888, decíamos), ya parece como si no existieran. ¿Quién sabe cuántos murieron ayer? 320 en España. ¿Pero a quién le importa el frío dato de los cadáveres cotidianos?
LA provincia de Cádiz ha batido el récord de España de sanciones en el llamado puente de San José. Más de 500 propuestas de sanción fueron tramitadas por saltarse las medidas y viajar sin motivos esenciales. Curiosamente, Andalucía fue la comunidad con más sanciones de España (2.279) en esos tres días. Recordemos que en Andalucía no hubo ningún puente festivo, sino un fin de semana corriente, como los demás. Traducido significa que miles de madrileños (donde sí era festivo el puente) han viajado irregularmente a las costas de Andalucía, y singularmente a las de Cádiz, seguida de la Costa del Sol malagueña, que ha sido la segunda provincia con más sanciones por actividades subversivas de la Covid 19.