CUANDO España ganó en 2010 su primer Mundial de fútbol, en Johannesburgo (República Surafricana), José Antonio Camacho (hasta entonces exfutbolista ilustre y exseleccionador de cuartos de final) pasó a la…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

EN la soledad de la cárcel de Estremera, las horas le parecen largas, y a ratos grises y tediosas. Las soporta con resignación. Reflexiona sobre los momentos que ha vivido, los alardes inútiles, las declaraciones sin sentido, las chulerías que sobraron, las últimas oportunidades que no aprovecharon para cambiar el destino. El preso Oriol Junqueras se confiesa creyente, católico, y se reconforta en la oración. A veces recuerda a su familia, y mira hacia el porvenir, y le inquieta el desasosiego de estropear su vida por un error de cálculo. Pero no se arrepiente. A diferencia de algunos, que se alegran de que esté entre rejas, yo lo lamento. Me parece triste, y en estos momentos poco oportuno. Recuerdo la frase lapidaria de Concepción Arenal, que fue una pionera del feminismo y la atención a los presos: “Odia el delito y compadece al delincuente”.
A la calle Ancha, en Cádiz, le están tomando manía. Ya lo he escrito, pero lo desarrollo. Conste que soy un gran partidario de esta calle. Junto a la iglesia de San Pablo vivió mi abuela, y allí tengo algunas fans que toman café en Los Italianos (cuando está abierto). Ahora se han empeñado en que no pasen las cofradías por Ancha, otra ligereza, ya que es la calle más señorial de Cádiz. Quizás ese es el problema básico: que el señorío gaditano también se está perdiendo. Se deshabitan las casas palacios, cierran las tiendas elegantes y los bancos, y le quitan la Semana Santa. Aunque sea por un año, ad experimentum, porque no lo tienen tan claro.
EL PP municipal de Sevilla tiene un candidato a la Alcaldía que todavía no ha sido nombrado. Sin embargo, se comporta como tal, y ayer intervino en el Foro de la Cámara de Comercio, en Antares, como si fuera ya el candidato, pero dejando claro que no lo es, aunque se encuentra disponible. En la mesa presidencial estaban Javier Arenas (al que reconoció como su padre político) y Antonio Sanz (del que ha aprendido mucho), con caras de que será el candidato. Nadie lo duda, porque los demás nombres lanzados se vinieron abajo. Prudencia y paciencia son virtudes que Mariano ha contagiado a su PP. Agotar los tiempos, aunque resulte agotador tanto disimulo.
ESTABA cantado. Como si uno de los motivos de la aplicación del artículo 155 fuera para que no hubiera dudas. El Carnaval de Cádiz podrá volver al Liceu de Barcelona, sin necesidad de que sea exigido el catalán como lengua única. Para lengua la que tienen algunos componentes de nuestras agrupaciones, que cantan las verdades del barquero, y que allí tendrán la oportunidad de demostrarlo. No es probable que Carles Puigdemont asista al espectáculo desde el palco presidencial, ni que abra la sesión diciendo “Ja soc aquí”. Ni mucho menos que el Rey lo nombre marqués, como su padre Juan Carlos al honorable Josep Tarradellas.
SI Los del Río fueran catalanes, del río Llobregat, estarían considerados a la altura de unos hermanos Gasol de la música. Pero como Los del Río son del río Guadalquivir todavía parece que les sonó la flauta de Macarena por casualidad. Cuanto más grande sea el éxito, más peaje se paga. Para colmo, si son sevillanos y andaluces, eso no se les perdonará en el resto de España, singularmente en ciertas plurinacionalidades. Y tampoco se valorará suficientemente en Andalucía, por aquello de los complejos. Los del Río están más reconocidos en el extranjero que en España. Ahora han sido distinguidos en Las Vegas (no las de aquí, sino las auténticas de allí), en los Grammy Latino, con un Premio a la Excelencia como homenaje a su trayectoria.