LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

DOS años después del cambio, el carril bici de Cádiz sigue igual que dos años antes. Viene a cuento recordarlo, no sólo por las protestas de las asociaciones de ciclistas gaditanos que organizan bicifestaciones cada mes, sino porque era una de las medidas estelares. El Ayuntamiento y la Junta alcanzaron un acuerdo, desde que era alcaldesa Teófila Martínez, y consejera Elena Cortés, de IU, que entonces gobernaba en una coalición con el PSOE de Susana Díaz, detalle que se ha olvidado. El equipo municipal del PP aprovechó para inaugurar una web del carril bici (tan amena como la del nuevo puente), así como difundir amplia información en las pantallas LED.
LA ciudad de Cádiz en agosto (se podría precisar aún más: en la primera quincena de agosto) es un gran ejemplo de lo que debería ser durante todo el año. Si los otros 11 meses fueran como agosto, esta ciudad tendría más población, más empleo, más niños y jóvenes en el conjunto de habitantes, más renta familiar, más consumo, mejor nivel de vida, y probablemente otro alcalde. En agosto, con naturalidad y sin dramatismo, vuelven durante unos días esos gaditanos que emigraron, y que ahora están de vacaciones. Gaditanos que pertenecen a la población activa del resto de España o de Europa. En su honor, no se han visto pancartas en el Ayuntamiento, con leyendas de “Bienvenidos emigrantes”, o algo así.
RESULTA curiosa la polémica que se ha organizado en Cádiz, desde hace unos meses, por la supuesta torre mirador del siglo XXI, que la Comisión del Patrimonio ha autorizado en la calle Manuel Rancés, 23. La obra es discutible, como lo es su carácter histórico de torre mirador propiamente. Comprendo que los vecinos de los alrededores denuncien el proceso, y que en Cultura se justifiquen. Pero el problema principal no es ese, sino que decenas de torres miradores de Cádiz (incluso algunas de las más distinguidas) amenazan ruina. Es altamente probable que alrededor de 30 (con más interés arquitectónico que la de Manuel Rancés, 23) se pierdan en el plazo de un par de décadas. No se está haciendo nada por evitarlo.
LA competición liguera comienza el 19 de agosto para el Cádiz. Ya sólo faltan 12 días para iniciar la temporada. Pero antes, en esta misma semana, el viernes y el sábado, se disputará el Trofeo Carranza, que es el mejor referente del verano. Los partidos jugados hasta ahora sólo han servido como entrenamientos. En el Trofeo, el Cádiz tendrá como primer rival a Las Palmas, y después al Málaga o al Villarreal. En todo caso, equipos de Primera División. Ninguno disputará este año la Liga de Campeones, como cuando venía el Atlético de Madrid. Son rivales que servirán para calibrar el momento de forma, inclusos los ánimos.
A casi todo el mundo le ha parecido escandaloso que el París Saint Germain abone al Barcelona los 222 millones de euros de la cláusula de rescisión de Neymar. En realidad, los pagó Nasser Al-Khelaifi, con la tapadera de la sociedad que creó el jeque de Qatar, un estado que ha sido boicoteado por sus vecinos árabes, acusado de financiar a grupos terroristas; además de conseguir el Mundial de fútbol de 2022 con sobornos más que presuntos. Si bien es cierto que no sólo financian al equipo de París, ciudad tan castigada, sino que también lució su publicidad el propio Barcelona, cuando Sandro Rosell (condenado a pena de cárcel por otros tejemanejes) era presidente. Rosell fichó a Neymar en una operación en la que ocultaron, como mínimo, 40 millones de euros.