MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SUELEN decir los cofrades más puristas que no hace falta anunciar la Semana Santa. Pues todo el mundo sabe cuando llega el momento. Y, sin embargo, cada año hay más carteles y más pregones. Tampoco eso es malo. No se sabe por qué, en Sevilla hay personas gruñonas a las…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

ADEMÁS de puerto base de cruceros, el muelle de Cádiz debe ser una escala obligada para todos los buques escuelas que navegan por los mares y los océanos. Ya es puerto de salida y llegada para el Juan Sebastián de Elcano, pero debería incluirse en las rutas de todos. Por eso, ver estos días al Amerigo Vespucci italiano, que es como un barco propio, junto al BAP Unión de Perú, ha recordado ese tradicional ambiente portuario, que antes era cotidiano y se está perdiendo, como tantas cosas. Todo hay que decirlo: si la calle Plocia ya no es lo que era en su ambientación, se debe a que el puerto gaditano cambió sus circunstancias.
DESDE que se perdieron los últimos barcos de la Carrera de Indias, el Puerto de Sevilla está a la busca de su identidad. Ayer recibieron una visita de tronío, de esas en la que los políticos se hacen fotos con cascos, en un plan de lo más institucional. Estaba la presidenta de la Junta, Susana Díaz; el delegado del Gobierno, Antonio Sanz; el alcalde Juan Espadas, y el presidente del Puerto, Manuel Gracia, acompañados de sus cuadrillas. Aparte de las fotos y los cascos de obreros por un día, fueron para darle cariño, que sólo es útil cuando se acompaña de algún regalito. Antonio Sanz dijo que el Gobierno reducirá la aportación de Sevilla a los fondos portuarios, lo que le supondrá un ahorro de 600.000 euros al año.
HAY noticias contradictorias, que nos dejan intuir una incipiente burbujita en el turismo de la provincia de Cádiz. ¡Cuidado! Un día después de publicarse en el Diario que había sido el verano con más contratos de empleo (mayormente temporales), se supo que el paro había aumentado en agosto. Pero el problema no está sólo en el empleo, sino especialmente en que ha disminuido el número de turistas en los hoteles. Así lo ha reconocido el presidente de Horeca, Antonio de María, que lo atribuye a las funestas consecuencias del levante en el verano de 2016. Puede ser que también hayan influido otras cuestiones.
VIENEN buenos tiempos para los peatones y las peatonas. Las medidas de seguridad obligarán a severos cortes de tráfico en el centro de Sevilla. El alcalde Espadas reconoció que son imprescindibles las restricciones en el entorno de la Catedral y el barrio de Santa Cruz. El cierre de Alemanes y Mateos Gago estaba cantado. Por muchos macetones que veamos en los alrededores de la Catedral y la plaza de la Virgen de los Reyes, sólo serían sencillos adornos si no se acompañan de un corte de tráfico que clausure la calle Alemanes. Tampoco es disuasorio que circulen vehículos por la calle Mateos Gago con las aceras llenas de guiris tapeando.
EN la ciudad de Cádiz existe una profunda preocupación social por la cultura. Aunque algunos días no se nota. Por ejemplo, la Policía Local ha informado sobre la detención de “una persona” (sin mayores precisiones) a la que acusaban de ser el presunto autor de daños en 26 de los cuadros de la exposición callejera sobre el Tricentenario de la Casa de la Contratación, que se ha instalado en el museo público de las rejas del Muelle. Un lugar de lo más apañado. Y lo de llamarlos cuadros también se debe precisar, porque no son como los de Zurbarán del Museo de la plaza de Mina, sino reproducciones gráficas, algunas artísticas y otras no tanto.