MENOS mal que a Donald Trump no se le concedió el Premio Nobel de la Paz. Aunque María Corina Machado le hizo una entrega solemne del suyo, después de que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SUELEN decir los cofrades más puristas que no hace falta anunciar la Semana Santa. Pues todo el mundo sabe cuando llega el momento. Y, sin embargo, cada año hay más carteles y más pregones. Tampoco eso es malo. No se sabe por qué, en Sevilla hay personas gruñonas a las…
PUEDE que el 28-F de 2026 haya sido el más emotivo desde el referéndum de 1980. Han pasado 46 años y la autonomía andaluza se ha consolidado. En el accidente ferroviario de Adamuz, y en las inundaciones por las borrascas, se ha confirmado que el pueblo andaluz es diferente a…

LA semana de la movilidad está saliendo de lo más movidita. El gerente de Gaesco, Juan Aguilera, dijo que el PGOU de Sevilla es “un cuento de hadas”. Los empresarios de la construcción están hartos de que no encarguen obras públicas como las de antes. Aquellos tiempos gloriosos de hace 25 años, que conmemoramos con nostalgia. Tiempos en los que hubo obras en la SE-30, la A-92, el aeropuerto, la estación de Santa Justa, en toda la isla de la Cartuja, que era la isla de las Maravillas (Wonder Island, para las orientaciones). Y sin Alicia, sino con Felipe González en la Moncloa, Manuel Chaves en San Telmo y Alejandro Rojas-Marcos en la Plaza Nueva. Aquellos tiempos sí que eran para ponerse cascos en las inauguraciones.
EL pasado fin de semana se conmemoró en Rota el centenario de la Aviación Naval en España. Se celebró al modo de los centenarios: con una salida extraordinaria, en este caso de los aviones, como era lógico. El Rey Felipe VI había presidido el acto oficial, precisamente el viernes pasado, el día que también estuvo en San Fernando. Pero la salida extraordinaria de los aviones, en su centenario, se celebró el sábado en la playa de la Costilla, ante más de 20.000 personas, que acudieron al espectáculo. Entre los asistentes, había aficionados que viajaron desde otras ciudades andaluzas. Fue un gran éxito y salió en los telediarios nacionales.
EN estos días se habla de transportes públicos, tráfico, movilidad y otros conceptos vinculados. Ayer entró en servicio la línea rápida de autobús desde Sevilla Este al Prado de San Sebastián. En lo burocrático, Sevilla Este es una gran barriada de la capital (que creció en una zona de expansión desde los tiempos de la preburbuja), por lo que depende del Ayuntamiento. El alcalde Espadas y los suyos han presentado como un gran avance que el nuevo servicio de Tussam tarda de 32 a 34 minutos. Bueno, es un gran avance si se tiene en cuenta que a veces tardaban una hora en llegar al centro. Pero, en la práctica, el transporte público de Sevilla Este continúa en duración metropolitana. Se tarda poco más en llegar a Jerez de la Frontera en autobús interurbano. Y a Dos Hermanas se tarda menos. Por no insistir en la proximidad de Mairena del Aljarafe y de San Juan alto y bajo, gracias al Metro.
EL Ayuntamiento de Cádiz parece gafado con los nuevos hoteles. Con casi todos los que quieren abrir en la ciudad, surge un conflicto. Empezamos con el boicot al del Tiempo Libre y seguimos con la intentona del estadio Carranza, dos clásicos de la misión imposible. Pero ahora se plantea un nuevo litigio, con el intento de permutarle a la empresa Zaragoza Urbana su proyecto de Valcárcel con el del Campo de las Balas. Ahí le reconozco la habilidad al concejal de Urbanismo, Martín Vila. Su operación es perfecta, por astuta y práctica. Aunque no lleva razón, yo se la daría, a ver si cuela. En este caso maquiavélico, el fin justifica los medios.
CUANDO estamos en vísperas del otoño, cuando todavía no ha expirado el verano en los atardeceres cárdenos del Aljarafe, hemos recibido un anticipo de la primavera ansiada. Es un acierto del Consejo de Hermandades y Cofradías designar al pregonero y al cartelista de la Semana Santa a mediados de septiembre. Primero porque el pregonero, José Ignacio del Rey Tirado, y el cartelista, Pepilllo Gutiérrez Aragón, dispondrán de más tiempo. Y, sobre todo, porque en un periodo de extravío, cuando la Semana Santa se confunde con una fiesta burocratizada y es sometida a la tiranía del miedo que rechazamos, se vuelve a hablar de lo de siempre: de cómo será el pregón, de cómo será el cartel, de cómo será lo que tiene que ser.