LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

EN la ciudad de Cádiz existe una profunda preocupación social por la cultura. Aunque algunos días no se nota. Por ejemplo, la Policía Local ha informado sobre la detención de “una persona” (sin mayores precisiones) a la que acusaban de ser el presunto autor de daños en 26 de los cuadros de la exposición callejera sobre el Tricentenario de la Casa de la Contratación, que se ha instalado en el museo público de las rejas del Muelle. Un lugar de lo más apañado. Y lo de llamarlos cuadros también se debe precisar, porque no son como los de Zurbarán del Museo de la plaza de Mina, sino reproducciones gráficas, algunas artísticas y otras no tanto.
EN los buenos tiempos de las vacas gordas, las burbujas inmobiliarias y las tarjetas de empresa con derecho a mariscada también subía el paro en agosto. Entonces nadie decía que la culpa era de Rajoy, ni cuando mejoraba el empleo tampoco. Con los datos del paro pasa lo mismo que con el EGM de los medios de comunicación: se manejan al libre albedrío. Se comparan con el mes pasado, o con el año anterior, de modo que no se note tanto que dos y dos son cuatro parados. Por eso, con los datos de agosto que ha difundido el Ministerio de Empleo hemos tenido una cierta decepción: en Sevilla capital hay 1.600 parados más, hasta alcanzar 74.000. Aunque queda el consuelo de que en agosto del año pasado era peor: había 80.121.
EL riesgo de atentados terroristas yihadistas en Cádiz y su provincia es hoy el mismo que existía antes del 17 de agosto. Ni más, ni menos. No hay que acongojar a la gente. No hace falta cambiar los hábitos de vida, ni nada de eso, porque a la larga es lo que buscan los terroristas: crear más miedo del razonablemente necesario. Por ello, la instalación de bolardos en lugares como la plaza de San Juan de Dios hay que verla en su justa medida. Estamos en la apoteosis del bolardismo. Desde que se difundió que Ada Colau no los quiso colocar en las Ramblas de Barcelona, todos los alcaldes están dispuestos a bolardear lo que haga falta. Aunque sea sin ton ni son, y sin valorar las consecuencias colaterales que pueden ocasionar.
A la vuelta de las vacaciones, los sevillanos del éxodo no se encontrarán la ciudad exactamente igual, sino con más macetones. Es el símbolo de los tiempos. Apenas unos días después de los ataques terroristas yihadistas de Cataluña, ya estaba blindada Sevilla en sus zonas turísticas. Al menos, eso es lo que dicen, después de instalar un buen surtido de maceteros, que aquí son más conocidos como macetones, debido a su tamaño. Frente a los bolardos que Ada Colau se ahorró en Las Ramblas, los macetones que Juan Espadas ha dispuesto por la zona de los guiris. El blindaje ha comenzado. Intuyendo el futuro de la primavera, la Sevilla capillita tiembla.
LA España plurinacional, a efectos prácticos, se divide en Madrid, Cataluña, las provincias y el campo. A pesar de que existe un supuesto Estado de las Autonomías, el interés informativo mantiene una discriminación que viene desde antes de Franco. De manera que todo lo que ocurre en Madrid es importante, lo de Cataluña es inquietante, en las provincias depende de si hay muertos o heridos, mientras que el medio rural es agradable para desconectar un fin de semana. No existe en condiciones normales. Por eso, se le ha prestado una relativa atención al incendio ocurrido en La Cabrera, en la provincia de León, que ha sido el mayor del año en España, con un total de 10.022 hectáreas calcinadas.