LA mala suerte de José María Pemán es que nació y murió en Cádiz. O sea, que era gaditano. Aquí mantuvo su residencia oficial, a pesar de que pudo empadronarse…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
DESDE hace medio siglo, la democracia en España favorece un sistema bipartidista. Los presidentes del Gobierno han sido de UCD y PP (por un lado) y del PSOE (por el otro). En general, se solía respetar que gobernara el más votado. No obstante, a veces era necesario pactar. Gracias a…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

PARA ser perfecto, al soterramiento que ha defendido Ignacio Romaní (en nombre del PP) le ha faltado el Metro de Cádiz. Entre los proyectos que la Junta de Andalucía vendió en aquellos tiempos de las vacas gordas, siendo presidente Manuel Chaves, había de todo. Prometieron cinco líneas de Metro en Sevilla (de las que sólo funciona la primera), así como otros metros en Málaga y Granada (que también fueron a menos). A Cádiz, por el contrario, le prometieron dos líneas del tranvía de la Bahía (una a Chiclana y otra a Jerez), pero todavía no se ha visto nada, ni obra alguna en la ciudad, ya que el tranvía de Chiclana utilizará la vía del tren.
AL volver el alcalde, Juan Espadas, del World Travel Market de Londres, con ocho vuelos chárter y otros acuerdos turísticos, ha prometido más autobuses de Tussam al aeropuerto, más taxis, lo que haga falta. La polémica sobre el transporte del aeropuerto de Sevilla se airea cíclicamente. Es un problema grave y antiguo. Es un lastre muy pesado para afrontar un salto de calidad. Según los últimos datos, aumentará hasta un 40% el número de viajeros con los nuevos destinos. Pero Sevilla no está todavía entre los 10 principales aeropuertos de España en número de pasajeros; y en Andalucía es el segundo, a gran distancia de Málaga, que lo cuadruplica.
SIENDO feos (que lo son con ganas), el Queco y la Queca no son de lo peor que se ha visto en las calles de Cádiz en los últimos 50 años. No seré yo quien los defienda, pero se debe admitir que tenemos engendros peores. Y que, en realidad, forman parte de una plaga, que empezó antes del PP, en los tiempos de José León de Carranza, concretamente. Cádiz es una ciudad entre barroca, neoclásica y romántica. Es una ciudad que ha servido de inspiración estética a una América colonial. Pero es muy difícil encontrar algo bonito desde la Puerta de Tierra para fuera, en los Extramuros, aquella zona beduina con sus chalés que se cargaron uno tras otro, mientras levantaban edificios de dudosa arquitectura. Para el patrimonio, fue peor que la explosión del 47 lo que vino después.
EN los últimos días, semanas, e incluso meses, desde el PP han llegado cantos de sirena, profecías, mensajes, acerca del nombramiento de Beltrán Pérez como candidato a la Alcaldía en 2019. En diversos foros, en la reunión semiclandestina con el líder regional Juanma Moreno, en la intervención sentida de Javier Arenas en el Congreso Provincial de las Nuevas Generaciones y demás, se ha hablado de Beltrán como el candidato, dándolo por supuesto, pero dejando muy claro que no es el candidato. ¿Por qué? Porque todavía no lo han dicho donde lo deben decir, que es en el edificio central de la calle Génova, de Madrid. Y allí nunca se sabe si el Sergio Ramos de turno marcará un gol en el último minuto.
NO es tan fino como el Cádiz parisino. El Cádiz veneciano tiene premio, porque lo consiguió en el Carnaval con ‘A Venecia del tirón’, en los buenos tiempos del coro de La Viña, cuando Antonio Burgos y Antonio Martín eran sus autores. Pero, con el paso de los años, este Cádiz veneciano ha degenerado. Actualmente, es una porquería. La culpa no es totalmente del Ayuntamiento de Kichi, viene de antes (ya pasó en septiembre de 2009, cuando aún gobernaba Teo), pero a la actual Corporación se le ha inundado dos veces medio Cádiz en menos de un mes. Y no se puede echar las culpas a que ha llovido mucho, como dice el concejal Álvaro de la Fuente, sino que nuestra red de alcantarillado es manifiestamente mejorable.