LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

EN los últimos días se está hablando de una moción de censura en Cádiz, como si la fueran a presentar. Abandonen esa ilusión. El despiste forma parte de la política municipal gaditana, cuya estrategia es de andar por casa y cojeando. Consiste en que el gobierno de Unidos Podemos ni puede gobernar (al carecer de mayoría), ni sabe (por su incompetencia), ni quiere (Kichi es el más interesado en la moción, sería un favor). Y enfrente tienen a una oposición de PP, PSOE y Ciudadanos que gesticula, sin apuntalar una alternativa. Se dice que la principal perjudicada es Cádiz. Pero se da por descontado que Cádiz es vieja y está curada de espantos, y ha aguantado más de tres mil años no se sabe cómo. Así que también resistirá a estos.
SE están perdiendo todas las buenas costumbres, hasta las inocentadas. Antes (y no me refiero a los tiempos de Franco, sino a los de Suárez, Felipe y Aznar) los periódicos del día 28 de diciembre había que mirarlos con lupa y con cautela. Para descubrir la inocentada. Después cayeron en desuso, dicen que por rigor informativo. Ahora, en los tiempos de la nueva política, ya no se publican. ¿Saben por qué? Porque las pueden leer todos los días. A las pruebas me remito. He elegido un surtido de las publicadas en 2016.
EN la posNavidad todos los años se habla del discurso del Rey. Aunque sea para advertir que lo han visto menos españoles que nunca. Tampoco son tan pocos, pues en Andalucía tuvo una cuota de pantalla del 68,1%. Y en toda España lo vieron 5.822.000, que es el promedio de un partido de octavos de la Champions League con el Madrid o el Barça. Si no ha batido el récord de la final del Mundial de Sudáfrica 2010, cuando España se proclamó campeona, se debe a que la gente se ha acostumbrado a la salsa rosa en televisión. Y también a que el Rey anterior, Don Juan Carlos, soltaba algo curioso de vez en cuando. A Don Felipe le escriben unos discursos muy políticamente correctos. Si dijera “Mariano es un carota, Pedro era un gafe, Pablo es un chufla y Albert es un pusilánime”, seguro que subiría la audiencia. Y se debatiría sobre esos conceptos, sobre todo pusilánime, que mucha buena gente no sabe lo que significa.
A estas alturas de la temporada, en el parón de Navidad, el Cádiz está mejor de lo esperado. Clasificado en cuarto lugar, en posición de eliminatoria de ascenso a Primera. Se sigue diciendo, con buen criterio, que el objetivo es la permanencia. El Cádiz ya tiene 30 puntos, por lo que con 21 ó 22 más (a falta de 23 partidos) estaría salvado. Sin embargo, la competición es muy larga y no se puede descartar un bache. El Cádiz, que es el mejor de los ascendidos de Segunda B, llegó a estar a 9 puntos del Reus y del Sevilla Atlético, a los que ahora supera. Aún queda mucho esfuerzo por delante. Y es imprescindible reforzar el equipo.
EN estas fiestas de Navidad se ha quedado Cádiz sin La Gloria. Era tradicional que en estas fechas tuvieran una amplia clientela, sobre todo para adquirir su turrón de Cádiz, que era de Cádiz-Cádiz (y no de Toledo, como el mazapán), y también los pestiños, que pasaban por ser los mejores. Con el cierre del Horno La Gloria se ha perdido una pastelería y panadería que llegó a ser la número uno de Cádiz, pero sobre todo se pierde la gloria más dulce de un pasado que se desmorona.