LOS políticos, en su afán por conseguir votos, utilizan a veces el dinero público para ese fin. Y así estamos en unos tiempos en que la incredulidad de los votantes…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA patética la capacidad de la ultraizquierda para practicar el odio mientras se presentan como víctimas. Al parecer, en el catecismo laico del pseudo progre ahora es pecado mortal salir de rey mago Baltasar embetunado, ya que lo consideran blackface. Y si el rey mago está representado por alguien del…
NADIE se debe fiar de Donald Trump. Ni sus amigos, ni sus enemigos. A todos los ha dejado con las vergüenzas al aire en Venezuela. Ha quedado clarísimo que no le importan los ideales, ni la política. Ni siquiera la economía, sólo los negocios. Y para negociar lo mismo le…

A pesar de lo que indica el padrón y lo que reconocen las estadísticas, Sevilla capital se acerca al millón de habitantes. Por supuesto, entendiéndolo como personas que la habitan de hecho, no de derecho. Hay un desfase importante, que asume el Ayuntamiento, y que perjudica a los 690.566 empadronados en Sevilla. Con sus impuestos costean servicios de los que se benefician otros. No se trata de algo anecdótico, sino que tiene una repercusión económica negativa para la ciudad.
TENEMOS otro título: Cádiz se ha proclamado la ciudad más ruidosa de Andalucía en el ranking del Informe de Ruido de España 2016, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. En el conjunto de España ha ganado Vigo, resultando que Cádiz es la undécima; pero las 10 que tiene por delante son de otras comunidades autónomas. Los ruidos gaditanos no se están perdiendo. Así se ha reconocido oficialmente. Sorprende que un Ayuntamiento tan preocupado por el Medio Ambiente, la energía solar, las renovables y todo lo limpio mantenga a la ciudad tan sucia y tan ruidosa. O será todo de boquilla.
SE rompió la racha triunfal del Cádiz con un borrón inesperado. El Valladolid se llevó los tres puntos de Carranza con menos méritos que otros equipos a los que se ganó. Les bastó con defenderse bien, cerrar espacios y aprovechar el regalo de Reyes con retraso que les hizo Alberto Cifuentes. No se puede minimizar la importancia de ese error, sin tampoco cargarle a él todas las culpas. Porque los recursos ofensivos, la puntería y hasta la suerte de otros partidos se echaron en falta. Por ser positivos, recordemos que el Cádiz termina la primera vuelta con 33 puntos. Y que iba por el buen camino.
PARA terminar la trilogía del caos, voy a referirme a los nuevos hoteles gaditanos. La gente es muy derrotista. Creen que los últimos gaditanos se extinguirán antes de que se acabe el siglo XXI (yo hice los cálculos, según la tendencia, y es dudoso que quede algún habitante superviviente en el siglo XXII). Sin embargo, siendo esta una ciudad condenada a la extinción, resulta misterioso que de pronto tengamos un frenesí para abrir nuevos hoteles en Cádiz. Puestos a ver fantasmas, hasta vendieron uno en los presupuestos municipales de 2017.
CONTINÚA la trilogía que decíamos ayer, con el segundo episodio: la oficinitis gaditana. Esta enfermedad, todo hay que decirlo, no la ha inventado Kichi, que todavía no se ha enterado de que ya está contagiado, por no vacunarse a tiempo, ni sabe que había vacuna contra eso. La oficinitis se convirtió en epidemia en tiempos pasados. Cuando se dedicaron a construir oficinas, pensando que Cádiz ya no era como La Habana con más salero, sino como Manhattan con más comparsas. En casi todos los edificios nuevos había oficinas. Tal era la epidemia que hasta anunciaron un nuevo Hospital. Y hubo buena gente que se lo creyó, que es lo peor.