TIENE mucho mérito pasar más de medio siglo en la radio, hablando con un micrófono, llevando información, compañía y cariño a personas que no te ven. Eso es lo que…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
ALGUNAS veces las verdades duelen. Y lo que dijo el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, es verdad. La prioridad nacional puede ser “ilegal y anticonstitucional”. Y, por lo tanto, darle hilo a esa cometa sería fascismo, aunque no guste esa calificación. Porque ponen a una nación por encima de…
LA culpa de que vaya perdiendo no es del árbitro, que no es el Juez Supremo, ni los jueces del Supremo. La culpa es suya, por ser tan despistado para este juego. Con tantos casos de corrupción, parece que se disputa una partida de ajedrez, cuyo final más probable será…

EN la tarde del Lunes Santo de 1954 se abrieron las puertas de San Francisco y comenzó a salir la cofradía del Nazareno del Amor. Hubo un momento de expectación, al que siguió la sorpresa: el Señor lucía ese año una túnica blanca. En 1952 y 1953, en las dos procesiones que marcaron el origen de la cofradía, el Nazareno fue vestido con túnica morada. Sin embargo, por esas curiosidades que se convierten en leyendas cofradieras, aquella imagen, que salía sobre el antiguo paso de Afligidos, pasó a ser desde entonces el Nazareno Blanco (y franciscano) de Cádiz.
El Domingo de Ramos es el día más propicio al Amor. Hay una Semana Santa que vuelve a la memoria y que nos trae el recuerdo de otras generaciones. El amor a veces nos duele
EL Amor se asoma cada Domingo de Ramos a Sevilla y se queda muerto en lo alto de una cruz. Se mezcla entre cirios que avanzan por la calle Cuna, en un horizonte de ruán negro, camino de la Campana, entre luces y rumores que rompen el silencio de la noche recién estrenada.
El amor se queda en los recuerdos de tantos años acumulados, y se aparece de pronto, para golpear en la memoria truncada de los que estuvieron y ya no están. Cada Domingo de Ramos es diferente, nunca será igual el tiempo. Hoy todos se han acumulado para refrescarnos el ayer. Entre tantas cosas que es (y que puede ser) la Semana Santa es también la idealización del tiempo. Ser lo que fuimos. Y nunca es más Semana Santa que hoy, en el atardecer del primer día. Ese instante, cuando todo ha vuelto, pero lo nuevo se empieza a perder.
EN aquellos años, cuando salía del Carmen, cuando la cruz de guía se asomaba a la Alameda, nadie imaginaba que volvería la memoria a detenerse en otro pasado más remoto. Nadie imaginaba que volvería a encenderse la candelería del Amparo en San José, que la palmera rozaría contra una puerta que había sido la suya, que unos niños con palmas saldrían ilusionados a la Avenida, mientras sus abuelos recordaban viejas tardes, cuando ellos hicieron lo mismo. ¿Y cuándo fue? En otro siglo. No salían de San José desde 1974. Por eso, hoy se refresca un pasado que nos parecía remoto. Y se cubrirá de nostalgia un jardín olvidado, a la vera del mar.
LA Semana Santa del 92 alcanzó la cresta de una ola para las cofradías. Nunca como entonces se habló de masificación. Nunca como entonces se planteaba seriamente en las tertulias la posibilidad de establecer numerus clausus para los nazarenos. Nunca como entonces se habló de que era imprescindible ampliar la carrera oficial y reformar la Madrugada. Nunca como entonces se aumentó la vigilancia policial en las calles, y eso empezó a condicionar la Semana Santa, a pesar de que habían detenido poco antes a la cúpula de ETA. Nunca como entonces hubo tanta expectación ante un Santo Entierro Grande, porque no se había organizado ninguno desde 1965. Era el primero después de Franco.
EN los tres últimos partidos el Cádiz no ha ganado y ha mostrado un bajón de juego. Se nota que el equipo ha perdido chispa después de garantizar el objetivo de la permanencia. Este bache comenzó con la dolorosa derrota ante el Tenerife, en un momento en que incluso había claras opciones de pelear por el ascenso directo, tras la victoria en Girona. Siendo positivos se puede decir que ha conseguido dos puntos en los dos últimos partidos, incluso jugando mal, como ayer. Se puede entender que haya un bajón en algún momento de la temporada. Incluso sería positivo si se llega con fuerza al final. Lo malo es que podemos ver un final de temporada mediocre, si no reaccionan pronto.