GRANADA es la única capital andaluza que celebra una feria del Corpus. Allí la procesión sigue saliendo en jueves. Como en Sevilla, que también lo celebra el jueves con mucha…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SEVILLA, junto a Toledo y Granada, es de las pocas ciudades españolas en las que se sigue celebrando la procesión del Corpus Christi en jueves. No voy a entrar en comparaciones catetas sobre cuál es la procesión de Corpus más espléndida de España, ni cuál es la mejor Custodia. Sevilla…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

CADA uno puede celebrar lo que quiera, pero las fiestas de los Tosantos y los Fieles Difuntos se han desvirtuado. Ahora todo es como un Carnaval en noviembre. El Halloween, aunque se haya generalizado, es una costumbre espantosa, que no tiene nada que ver con nuestras celebraciones. Y lo que ha propuesto como alternativa el Obispado, con el Holywins, es una cursilería, con los niñitos y las niñitas disfrazados de santitos y santitas, y de angelitos y angelitas. ¿Dónde se quedó la liturgia? Eso es como anticipar los belenes vivientes de Navidad.
HE comentado en otras ocasiones que uno de los políticos gaditanos sensatos es José Luis Blanco. Aunque ustedes no se lo crean, existen algunos, no demasiados, pero los hay. La especie no se ha extinguido oficialmente. Desde que él está al frente de la Autoridad Portuaria esta institución ha dejado de ser lo que era. En un pasado, aún reciente, no era siempre que no, y permanecían atrincherados tras la Verja. Blanco ha sobrevivido a mil batallas de su partido, el PSOE (de por sí luchador, y más aún en Cádiz), y a estas alturas ya puede permitirse decir lo que piensa, como se vio ayer en el desayuno informativo que organizó el Grupo Joly, con el patrocinio del Banco de Santander, en el Palacio de Congresos de Cádiz.
NO lo dirán con claridad, pero el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy seguirá en funciones mientras dure. Cambiarán unos ministros y seguirán otros. Sorayita o Mari Loli. ¿Y qué? En contra de lo que están diciendo, el PSOE no va a permitir que gobierne el PP, estén tranquilos sus militantes negativos, porque es imposible hacerlo con 137 diputados. Ni siquiera se puede aprobar un presupuesto sin negociarlo. Así que será un Gobierno como en funciones, ya sin el corsé de las terceras elecciones, pero de corto alcance. Olvídense del rodillo y de imponer el programa electoral. Ni siquiera Ciudadanos, que ha pactado previamente unos acuerdos, les ofrecerá un apoyo firme.
JUNTO a la burrocracia, de la que escribí ayer, el otro gran problema de nuestras administraciones públicas es la Inoperancia. Sobre todo en el Ayuntamiento de Cádiz, donde ya alcanza niveles espeluznantes. Inoperancia tiene nombre de señora del medio rural: “Aquí Inoperancia González, encantada de conocerle”. Antiguamente se decía también “para servir a Dios y a usted”, pero ya no se estila, pues resulta poco laico y nada guay. Pero la Inoperancia gaditana no es una señora, sino que se ha extendido por el Ayuntamiento, entra y sale de los despachos con normalidad, y es como una enfermedad que va a más y a peor. El virus de la Inoperancia, que el doctor Kichi no consigue atajar. Incluso él mismo se contagió.
SE está viendo muy claro: con estos planteamientos el Cádiz volverá a Segunda B. No se puede regalar un partido como el de ayer, frente a otro recién ascendido. La plantilla del UCAM de Murcia no es mejor que la del Cádiz, pero en la segunda parte los murcianos fueron superiores, favorecidos por un Cádiz fundido, que sólo jugó a pelotazos. Para colmo, cuando ya habían pasado los tres minutos de alargue que dio el colegiado, en la última jugada, la defensa y el portero regalaron el empate. Con 2-0 antes del cuarto de hora no supieron ganar.