VAMOS a refrescar un poco la memoria histórica, que en Cádiz está fatal. El 18 de junio de 2024 se volvió a abrir al tráfico el entonces denominado puente José…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
AL abordar el problema de la vivienda, que ha desembocado en unas elecciones generales a su medida, deberíamos tener en cuenta las circunstancias. Lo siento, no todo el mundo puede ser como la pareja de Montse Mínguez, que al parecer tiene dos sociedades en Panamá, además de 30 pisos en…
UN siglo después, el surrealismo vuelve a estar de moda. Falta un mes para el disparate de esa huelga general del 11 del 11. Le han plagiado la idea a la Once, con su cuponazo del 11 del 11 de la Once. Ese día lo mismo puedes participar en una…

TODO el mundo tiene derecho a cambiar de opinión. Un día puedes pensar que es blanco. Y 20 años después decir que era negro. Puede haber motivos razonables para sostener lo contrario. Pero lo que no se puede pretender, en tales casos, es que los demás sean tontos. Es decir, que se vean obligados también a pensar lo contrario de lo que pensaban, porque a uno o a una le apeteció cambiar. Eso es una incoherencia personal, y punto. El problema es que en Cádiz hay un montón de incoherentes gaditanos, que actúan como si los demás no tuvieran memoria.
EN los últimos días se está hablando de una moción de censura en Cádiz, como si la fueran a presentar. Abandonen esa ilusión. El despiste forma parte de la política municipal gaditana, cuya estrategia es de andar por casa y cojeando. Consiste en que el gobierno de Unidos Podemos ni puede gobernar (al carecer de mayoría), ni sabe (por su incompetencia), ni quiere (Kichi es el más interesado en la moción, sería un favor). Y enfrente tienen a una oposición de PP, PSOE y Ciudadanos que gesticula, sin apuntalar una alternativa. Se dice que la principal perjudicada es Cádiz. Pero se da por descontado que Cádiz es vieja y está curada de espantos, y ha aguantado más de tres mil años no se sabe cómo. Así que también resistirá a estos.
SE están perdiendo todas las buenas costumbres, hasta las inocentadas. Antes (y no me refiero a los tiempos de Franco, sino a los de Suárez, Felipe y Aznar) los periódicos del día 28 de diciembre había que mirarlos con lupa y con cautela. Para descubrir la inocentada. Después cayeron en desuso, dicen que por rigor informativo. Ahora, en los tiempos de la nueva política, ya no se publican. ¿Saben por qué? Porque las pueden leer todos los días. A las pruebas me remito. He elegido un surtido de las publicadas en 2016.
EN la posNavidad todos los años se habla del discurso del Rey. Aunque sea para advertir que lo han visto menos españoles que nunca. Tampoco son tan pocos, pues en Andalucía tuvo una cuota de pantalla del 68,1%. Y en toda España lo vieron 5.822.000, que es el promedio de un partido de octavos de la Champions League con el Madrid o el Barça. Si no ha batido el récord de la final del Mundial de Sudáfrica 2010, cuando España se proclamó campeona, se debe a que la gente se ha acostumbrado a la salsa rosa en televisión. Y también a que el Rey anterior, Don Juan Carlos, soltaba algo curioso de vez en cuando. A Don Felipe le escriben unos discursos muy políticamente correctos. Si dijera “Mariano es un carota, Pedro era un gafe, Pablo es un chufla y Albert es un pusilánime”, seguro que subiría la audiencia. Y se debatiría sobre esos conceptos, sobre todo pusilánime, que mucha buena gente no sabe lo que significa.
A estas alturas de la temporada, en el parón de Navidad, el Cádiz está mejor de lo esperado. Clasificado en cuarto lugar, en posición de eliminatoria de ascenso a Primera. Se sigue diciendo, con buen criterio, que el objetivo es la permanencia. El Cádiz ya tiene 30 puntos, por lo que con 21 ó 22 más (a falta de 23 partidos) estaría salvado. Sin embargo, la competición es muy larga y no se puede descartar un bache. El Cádiz, que es el mejor de los ascendidos de Segunda B, llegó a estar a 9 puntos del Reus y del Sevilla Atlético, a los que ahora supera. Aún queda mucho esfuerzo por delante. Y es imprescindible reforzar el equipo.