DICEN que el amarillo está maldito para los artistas y para los entrenadores. En el Cádiz CF ya había pasado demasiado tiempo sin que echaran al míster de turno. Es…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
RESULTA paradójico que en Sevilla se hable y polemice sobre el éxodo del centro y la turistificación, mientras se olvida una de sus consecuencias: la expansión de los suburbios en las periferias. El modelo de vivienda por el que se apuesta en los nuevos suelos remite a un modelo que…
LA gente facha está diciendo: “El sanchismo del PSOE se ha convertido ya en marxismo puro”. Y critican la coalición que los del PSOE han formado con los del Frente Amplio y otros colegas podemitas, comunistas, inquilinas y de variado pelaje para ganar en el Senado. Ah, ¿pero no habíamos…

UN Carnaval de Cádiz sin colas para conseguir entradas sería considerado como un fracaso. Es sabido que el 50% de las entradas de preliminares que se venden por Internet se agotó prácticamente antes de salir a la venta. O unos minutitos después, quiero decir. Las entradas digitales salen al mogollón, y al ratito ya se sabe que no va a quedar ni una. Se ha convertido en una costumbre, desde que tuvieron la ocurrencia en tiempos de Vicente Sánchez como concejal de Fiestas. El sistema fue duramente criticado, porque Internet no distingue entre gaditanos y extranjeros. Aparte de que nadie sabe si los duendes de Internet son hackers o reventas.
TRANQUILIDAD, señoras y señores, que no me he vuelto loco todavía. Con este título no quiero decir que Cádiz esté pasando ahora por su mejor momento, viendo lo que se ve, sino que en el Foro de Cádiz, que tuvo lugar el lunes en la Casa Pemán, se planteó esta interesante cuestión al ponente, que era Manuel Bustos, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Cádiz. ¿Cuál fue el mejor momento de Cádiz en toda su historia? Se hablaba del Tricentenario de la Casa de la Contratación. Bustos lo pensó un poco, reconoció que barría para casa, y optó por el Cádiz del siglo XVIII, el Cádiz del comercio americano, el Cádiz que alcanzó altas cotas de prosperidad y cultura.
TIEMPOS duros esperan al PSOE si piensan en Patxi López para recomponer el partido, curar la división interna, evitar el sorpasso y aspirar a regresar alguna vez a la Moncloa. No es tan malo como Pedro Sánchez, pero tampoco mucho mejor. Su carrera política está desacreditada porque ha fracasado estrepitosamente las dos veces que ha ejercido responsabilidades institucionales. Tampoco es el mejor candidato para los del no es no, que juegan a chocar contra los populares (y eso lo sabrán los sanchistas y hasta los sanchopancistas), pues sus dos cargos de referencia (lehendakari vasco y presidente del Congreso de los Diputados) los consiguió gracias a pactos con el PP.
TENIENDO en cuenta el interés del Ayuntamiento por la reforma de la plaza de España, convendría que se fijaran bien en el Monumento de las Cortes de Cádiz. Es una herencia que todavía conserva la ciudad desde 1912. Es lo más vistoso que ha quedado de las celebraciones del Centenario de la Constitución de Cádiz. Es un monumento que actualmente presenta un estado lamentable y que necesita una restauración a fondo, con reposición de lo que se ha perdido, para que no se convierta definitivamente en las Ruinas del Cádiz de las Cortes y la Constitución de 1812. Es decir, para que no se transforme en algo esencialmente arqueológico.
NI bien, ni mal, sino todo lo contrario. El gran problema de Cádiz es que existe un vacío de poder. Desde los tiempos de Fermín Salvochea, Cayetano del Toro, Ramón de Carranza, José León de Carranza, incluso de Carlos Díaz, y evidentemente de Teófila Martínez (por citar sólo a algunos de los más conocidos) el alcalde o la alcaldesa de Cádiz han liderado la ciudad. Para bien o para mal, pues sobre gustos hay diferencias. El gran problema de José María González Santos es que no lidera nada. Y no es por falta de mayoría absoluta, sino porque cualquiera no puede ser un líder.