A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

COMENZÓ a rodar la Vuelta Ciclista a España (en lo sucesivo La Vuelta, como ahora se denomina), que empezó en Barcelona y terminará en Madrid. Los políticos no han protestado, quizás porque ya las azafatas no besan a los ganadores de las etapas, como hasta 2017. Antaño el ciclista vencedor abrazaba a dos muchachas a la vez, y ellas le daban un beso consentido por la izquierda y otro por la derecha. Aunque no en la boca, sino en las mejillas. Se acabó ese machismo. Es curioso que La Vuelta haya empezado en Barcelona y termine en Madrid. Y que no pase ni una etapa por Andalucía, la comunidad con más votantes. Andalucía lo tiene todo: montaña, mar, sol, hoteles de lujo y 61 escaños. La Vuelta incluso pasa por Andorra y el sur de Francia. Comenzó en Barcelona, con lluvia, tormenta y chinchetas esparcidas por independentistas. Ya puestos, pudo empezar en Waterloo.
UNA de las grandes habilidades de Pedro Sánchez es conseguir que se confunda la realidad con sus deseos. Su capacidad para la ficción es excepcional. Probablemente estamos ante el mejor cuentista español del siglo XXI. Del Rey abajo, ninguno se puede considerar a salvo de sus relatos. Ya se ha visto que cuando no consigue algo se lo inventa; y a veces lo termina consiguiendo, porque la gente se lo ha creído antes. En este país el relato se impone a la verdad. Vivimos en una antología del cuento desde el 23 de julio.
A ver quién encuentra aparcamiento esta tarde, a la hora del concierto de Manuel Carrasco en el muelle. Sin darnos cuenta, Cádiz se está convirtiendo en una ciudad inaccesible. Eso se nota especialmente en los fines de semana de agosto. Y también cuando hay algo que supera lo normal: el Carnaval, la Semana Santa, espectáculos en el muelle, grandes regatas, compras de Navidad… De modo que el Cádiz de intramuros se transforma en un lugar difícil, al que hay que llegar. Y no sólo para los que viven en la ciudad, sino también para veraneantes y turistas de los municipios limítrofes de la Bahía. Como digo, en verano es cuando más se nota. Aparcar en Cádiz un fin de semana se plantea como misión casi imposible. Y ese problema irá a peor.
UNA vez más se ha visto el machismo que existe en los altos cargos de este país. Y también que los políticos y políticas son unos oportunistas que intentan arrimar el pico a su sardina. Resultó que la selección de España ha ganado con brillantez el Mundial femenino de fútbol. Y ha sido como una forma de desnudar las vergüenzas de este país, que presume de lo que no es. Presume de tolerancia, respeto y modernidad, de pluralismo, feminismo y avances sociales, cuando veníamos de ser la última dictadura de Europa occidental. Pendulazos van y pendulazos vienen. Populismo al por mayor. Podemos ser los más retrógrados o los más progres. Somos los mejores del mundo (de boquilla), aunque no se lo cree nadie.
TODAVÍA hay especulaciones sobre los fallos en las encuestas. Excepto la del CIS, auguraban una victoria clara del PP, y se suponía que podría formar Gobierno con amplia mayoría si conseguía el apoyo de Vox. “Sucedió que los votos cambiaron mucho en la última semana”, explican los encuestadores para justificarse. Y omiten que la misma noche del 23 de julio, tras las encuestas a pie de urnas, algunos dijeron que Feijóo alcanzaba la mayoría con Vox. Sin embargo, la culpa no fue de los encuestadores. Ni ha salido ese resultado diabólico sólo por las estrategias de Sánchez, o por el voto útil catalanista. Como suele pasar cuando te marcan un gol, a Feijóo le falló la defensa. O sea, que Feijóo y su equipo cometieron errores gruesos.