A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

LA inversión aprobada en el Puerto de Cádiz para la fase dos de la nueva terminal de contenedores y el túnel de acceso asciende a 80 millones de euros. Para que se hagan una idea, la inversión que se concedió para todas las obras de la Edusi era de 15 millones, de los que habrá que devolver 3,1 millones por el retraso acumulado en los tiempos de Kichi. De modo que la inversión del Puerto será como 5,3 edusis. El Consejo de Ministros del PSOE y Unidas Podemos ha dado luz verde al proyecto que presentó la Autoridad Portuaria, cuya presidenta es Teófila Martínez, del PP, que es la principal promotora de obras públicas en Cádiz.
A diferencia de otras ciudades, donde predomina la novelería, en Sevilla se aprecia la tradición como un valor añadido. La tradición no es lo mismo que el inmovilismo. Pues si lo inmóvil fuera lo que no se mueve, y permanece estático o apalancado, la tradición es mantener aquello que está bien, adaptándolo a los tiempos. No sólo ocurre con las fiestas y las costumbres, también con las personas. Cuando alguien desempeña una buena labor, cuesta trabajo cambiarlo, como no sea a la fuerza. Un ejemplo es Francisco Herrero, presidente de la Cámara de Comercio, que en mayo cumplió 17 años en ese cargo. Y sigue…
LA extrema derecha y la extrema izquierda coinciden en utilizar la censura cuando les interesa. Es un procedimiento típico del fascismo y del comunismo, de los sistemas totalitarios que no saben convivir en libertad. En esta campaña electoral, el PSOE está agitando el fantasma de la censura que presuntamente nos espera si gana Feijóo. Lo dicen por culpa de algunas torpezas que ha cometido Vox en ayuntamientos de pueblos donde ya gobierna. Con eso, se ha vuelto a ver que para el PP lo mejor es no incluir a Vox en gobiernos de coalición, pues originan problemas absurdos, que aportan munición al rival y van contra la democracia y la libertad.
LA extrema derecha y la extrema izquierda coinciden en utilizar la censura cuando les interesa. Es un procedimiento típico del fascismo y del comunismo, de los sistemas totalitarios que no saben convivir en libertad. En esta campaña electoral, el PSOE está agitando el fantasma de la censura que presuntamente nos espera si gana Feijóo. Lo dicen por culpa de algunas torpezas que ha cometido Vox en ayuntamientos de pueblos donde ya gobierna. Con eso, se ha vuelto a ver que para el PP lo mejor es no incluir a Vox en gobiernos de coalición, pues originan problemas absurdos, que aportan munición al rival y van contra la democracia y la libertad.
EL barómetro del cambio no se mide en el PP, sino en el PSOE. Quizá se le ha dado más importancia de la que realmente tiene al debate del cara a cara entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. Es evidente que el líder del PP ha salido reforzado. El 70% ya lo ve como futuro presidente, según algunas encuestas. Feijóo llegará con el viento a favor, y eso suele ser el preámbulo de la victoria. Es lo que le sucedió a Juanma Moreno. Hay un porcentaje de votantes, nada desdeñable, que apuesta al caballo ganador. Pero ha surgido otro indicio significativo. En el PSOE ya hay militantes con la espada preparada para el corte de cabezas políticas. Porque habrá vendettas, si Sánchez pierde y el PSOE sale de la Moncloa.