A la parroquia de Santa Cruz, todo el mundo le dice en Cádiz la Catedral Vieja. Con razón. No sólo por su antigüedad, que procede de 1262. No sólo por…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
SOMOS más papistas que el Papa. En Sevilla, una gran parte del mundo cofrade es de bandera pontificia, y gusta que venga el Sumo Pontífice, como pasó con Juan Pablo II en dos ocasiones, y que la Archidiócesis tenga un cardenal, como Madrid y Barcelona, sin ir más lejos. Por…
CONSTRUIR un túnel submarino en el Estrecho de Gibraltar, que conecte España con Marruecos, sería nefasto para Andalucía. Es un proyecto ventajoso para el interés marroquí y ruinoso para los españoles y los andaluces. Por eso, resulta extraño que el Gobierno de Pedro Sánchez recupere ese proyecto, que se planteó…

NO existe un Papa verde, pero es lo único que les falta. Ecologistas en Acción y otros grupos afines parecen el Vaticano verde. Unas veces son de sumar y otras de restar. Todo lo que dicen es dogma de fe y hay que creérselo, aunque no esté demostrado. Si les criticamos algo, acusan al hereje de negacionista. Funcionan como una religión, ya que prometen el paraíso (aunque en la tierra), si se hace todo tal y como ellos dicen. Muchos los siguen. Y algunos crean escisiones a modo de sectas. En Cádiz y su provincia, los ecologistas se oponen a todo. A todo lo que no aprueben sus colegas de Unidas y Podemos. Y especialmente a todo lo que apruebe algún organismo que dependa de la Junta de Andalucía, desde que no están los suyos y gobierna el PP.
TODAVÍA está coleando el fracaso de la candidatura de Málaga para la Exposición Internacional de 2027. Elías Bendodo intentó llevar este asunto a la campaña electoral, para subrayar la falta de apoyo del Gobierno de Pedro Sánchez, que se ha implicado muy poco con la candidatura malagueña (y andaluza), pero el alcalde, Francisco de la Torre, zanjó las críticas. La realidad es que ni el Gobierno de España, ni la Junta de Andalucía, ni el Ayuntamiento de Málaga pueden estar orgullosos de lo ocurrido. Ha sido un fracaso diplomático.
UNA vez pasada la campaña electoral, proclamado el nuevo alcalde, con la designación de la nueva presidenta de la Diputación, llega el momento de escribir de Juancho Ortiz. Ha sido el gran sacrificado del PP gaditano y no se ha valorado, como merece, su contribución para recuperar la Alcaldía al kichismo. Es uno de los políticos locales que no ha actuado en provecho propio, y es uno de los que más ha ayudado a su partido. A veces con una labor oscura e ingrata, siempre con lealtad, a pesar de las sacudidas que los cambios de líderes originaban en el PP. Han preferido otra opción, pero Juancho merecía ser el presidente de la Diputación, ya que no pudo ser el alcalde de Cádiz. Y no lo pudo ser por las circunstancias.
EN cierta ocasión dije en público que don Francisco de los Reyes Rodríguez López era el obispo de San Lorenzo. La frase gustó. Su cargo oficial ha sido el de párroco, pero en la práctica ha ejercido en los últimos años como obispo. Esta afirmación no se debe entender como una metáfora, ni una exageración, sino al pie de la letra. Es en el ejercicio de los cargos donde se ganan los galones, y como tal ha ejercido con naturalidad. Después de dos décadas en la parroquia es algo que se da por supuesto. En los nombramientos del día de San Pedro y San Pablo, don Francisco de los Reyes Rodríguez López ha sido designado párroco de San Andrés y San Martín. Ya lo sabía media Sevilla. En septiembre llegará otro párroco, don Miguel Vázquez Lombo. Tanto el entrante como el saliente son nazarenos, por haber nacido en Dos Hermanas.
A veces las tragedias y los atentados terroristas adquieren más visibilidad cuando afectan a alguien conocido. Es lo que ha sucedido en la guerra de Ucrania, en el ataque ruso con un misil a una pizzería de Kramatorsk, abarrotada de personas. Entre ellas, había periodistas internacionales y estaba el escritor colombiano Héctor Abad Faciolince. En el atentado terrorista (era un ataque ruso intencionado y guiado por un espía ucraniano que fue detenido) murieron al menos 12 personas, entre ellos tres menores, y hubo decenas de heridos. Es posible que este trágico episodio hubiera quedado pronto en el olvido, si no hubiera estado por medio Héctor Abad Faciolince.