HA comenzado la temporada media (o algo así) en las playas de Cádiz. Traducido significa que ya va mucha gente a tomar el sol y bañarse. Funcionan algunos servicios, pero…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
BASTARÍA con comparar el número de nazarenos que salieron en la Semana Santa de Sevilla este año con los de 2025 para llegar a una conclusión: es posible que el crecimiento esté tocando techo. Y que empiece a bajar en los próximos años. Al menos, en algunas cofradías. Los que…
LA gente ingenua pregunta: ¿cómo es posible que esté pasando lo que pasa en España y no pase nada? Pues, señoras y señores, porque en este país todo está al revés. Especialmente desde las elecciones de julio de 2023. Vivimos en el país de lo absurdo, donde Franz Kafka, si…

NO es cierto que Pedro Sánchez haya dado un golpe de Estado para seguir como presidente del Gobierno. Decir eso es una necedad. Tampoco se puede considerar ilegal su investidura, porque la alcanzó con mayoría parlamentaria. Y, por cierto, la hubiera ganado también con la abstención de Junts (por 172 a 171), gracias al voto canario. No se le puede negar a Pedro Sánchez su habilidad de malabarista para adquirir votos a cambio de prebendas. No es ilegal. Pero tampoco se puede considerar legítimo. Porque gobernará pagando el peaje de una amnistía que rechazan la mayoría de los españoles y que no ha sido sometida a consulta en las urnas.
POR su ubicación y su tamaño, Cádiz es una ciudad complicada para el tráfico. Sería deseable un centro histórico peatonal, por el que no circulara ningún automóvil. Pero esa aspiración tropieza con los intereses de unos 50.000 gaditanos y varios miles de turistas. Personas que residen, trabajan o pasan cada día por la ciudad histórica, el Cádiz de siempre, que es el alma de la gaditanía. Tampoco se trata de que vuelvan los coches a la calle Ancha, como antaño. Pero el Ayuntamiento debe adaptarse a la realidad. Por eso, es un acierto que vuelva el tráfico a la calle Veedor, que nunca debió ser peatonal.
A propósito de los Grammy Latinos, que en estos días tienen alborotada a Sevilla, se pasa por alto lo más curioso. ¿Por qué se llaman latinos si quieren decir español? Y todavía más pintoresco es llamarlos aquí Latin Grammy, en inglés, que no es una lengua latina. Estos latinos no son como Cicerón o Virgilio, sino que en América latina la lengua que mayormente se habla y se canta es el español, que llevaron los conquistadores desde los tiempos de Cristóbal Colón. También llegó el portugués, la lengua oficial de Brasil. Y se habla el francés en algún país, como Haití, o Canadá, más al norte, pero menos que el inglés, que no es un idioma latin. El español es entendido por una parte de la población de EEUU, de origen latino (o sea, hispano). Y con esto quiero decir que al final la gente habla y canta como le da la gana. Por eso, imponer las lenguas desde los gobiernos es una estupidez. Se imponen solas.
NO es sólo la amnistía, sino que además les van a dar todo lo que han pedido para la compraventa de los votos. Se compran y se venden porque no se conceden por motivos ideológicos, sino por intereses y prebendas. Ahora vamos a ver mejor los agravios comparativos ante los mismos problemas. Con una salvedad: mientras en Cataluña se quejan por todo, en Andalucía (y en Cádiz en particular) la gente se traga todo, con una resignación campechana que es lastimosa. En los trenes de Cercanías y Media Distancia tenemos un buen ejemplo para comparaciones. Los Rodalies (como se denominan los trenes de cercanías catalanes) funcionan mal, pero los trenes en Cádiz van de mal en peor.
NO es sólo la amnistía, sino que además les van a dar todo lo que han pedido para la compraventa de los votos. Se compran y se venden porque no se conceden por motivos ideológicos, sino por intereses y prebendas. Ahora vamos a ver mejor los agravios comparativos ante los mismos problemas. Con una salvedad: mientras en Cataluña se quejan por todo, en Andalucía (y en Sevilla en particular) la gente se traga todo, con una resignación campechana que ya es lastimosa. En los trenes de Cercanías y Media Distancia tenemos un ejemplo para establecer comparaciones. Los Rodalies (como se denominan los trenes de cercanías catalanes) funcionan mal, pero los trenes andaluces van de mal en peor.