HAN llegado, o van a llegar. Glorificadas por unos y maldecidas por otros. Las motos que acuden para el Gran Premio de España de Moto GP 2026, que se celebrará…
LA derrota del Cádiz ante el Sevilla puede parecer engañosa. Al minuto 90 se había llegado con empate. Fue un duelo competido, en el que el Cádiz tuvo aspectos buenos…
HA favorecido el calendario, por esas curiosidades que regala con los ciclos lunares, que este año el Día del Libro coincida con el jueves de Feria. A ningún librero se le ha ocurrido montar casetas con libros en el Real de Los Remedios, para que el público los compre y…
LA inmigración debería ser tratada con criterios realistas y objetivos. Sin embargo, tanto la extrema derecha como la extrema izquierda incurren en un populismo que ha esparcido tópicos y leyendas. Para colmo, el PP está imitando las posiciones radicales de Vox y el PSOE copia las posiciones radicales de Podemos…

SE ha confirmado que Cádiz no era una isla, ni dos, sino un archipiélago. Como las Canarias y las Baleares, aunque las Gadeiras no llegaban a tanto. Las excavaciones arqueológicas en la Cueva del Pájaro Azul, dirigidas por Juan Miguel Pajuelo y Francisco Javier Ramírez, han probado la existencia del Canal de Puerto Chico, que sería la tercera entrada al Canal Bahía-Caleta, según investigó el recordado Francisco Ponce Cordones. Un canal sobre cuya repercusión en Valcárcel debería decir algo la Universidad de Cádiz. Pero esa es una consecuencia colateral. Lo que han probado en la Cueva del Pájaro Azul (antaño tan vinculada al cante y algo más) es que el Gadir fenicio sigue dando juego y que perdimos una isla. Kotinoussa estaba fragmentada por un canal en Puerto Chico hasta que lo cegaron con un relleno. Además existieron Erytheia (en Gadir-Gadir) y Antípolis (la isleña Isla de León).
LOS Reyes han iniciado una gira por las comunidades autónomas, para conocer de cerca la realidad española tras la pandemia. Como se sabe, a Sevilla vienen el lunes, festividad de San Pedro y San Pablo, día de la onomástica del presidente y el vicepresidente del Gobierno y del líder de la oposición. La agenda de los Reyes en Sevilla ha suscitado controversias. Por supuesto, en privado. No se sabe si estas agendas las hacen los amigos de la Casa Real o los amigos de la República. Ni todos opinamos que lo más oportuno para visitar en Sevilla sea la Catedral, el Alcázar y el Polígono Sur. Esto último se podría entender como un señuelo para incluirlo en el circuito turístico. Vean ustedes: es un barrio que ha aparecido en algunas películas neorrealistas.
VAMOS a recuperar el debate intelectual sobre la gordofobia, que todavía sigue coleando. A juicio de algunos médicos con los que he hablado, las palabras del alcalde de Cádiz, José María González Santos, pueden inducir a errores. Personas que no tengan un recto criterio, o se dejen guiar en modo rebaño por el gurú del anticapitalismo gadita, podrían llegar a una conclusión ilusa y arriesgada. Podrían creer que la gordura es buena. Así como Adolfo Domínguez dijo que la arruga es bella, para justificar ciertas prendas que no necesitan un buen planchado, nuestro Kichi ha criticado la gordofobia, en una actitud que requiere más precisiones. Se podría parafrasear, siguiendo a Concepción Arenal, “odia la gordura y compadece al gordo”. Así no incurrimos en la gordofobia, pero tampoco se hace apología.
ES oportuno el evento que organizaron para relanzar el turismo en Sevilla. Estuvo presidido por el alcalde, Juan Espadas, ya que lo promueve el Ayuntamiento, y se han integrado representantes de instituciones y profesionales. Más discutible es que el lugar elegido sea precisamente el mirador de las Setas de la Encarnación. Según parece, para revalorizarlas como icono. Sería feo pensar que no ha existido un icono tan garboso en los siglos anteriores a su inauguración,. También podrían haber ido a los alrededores de la Catedral, o a un patio del Alcázar. O al monumento preferido de los turistas orientales, que es la plaza de España. Con esa ubicación cosmopolita también dan pistas a los artistas de por dónde va la reactivación. No hace falta ser cenizos, pero lo peor está por llegar.
POR un lado nuestro alcalde Kichi, entre banderas diversas, organiza un Juanillo pandémico en el castillo de San Sebastián (a puerta cerrada, como es lógico en ese castillo), y con fuegos artificiales a control remoto. Algo más allá, en la desaforada playa de Santa María del Mar, mil jóvenes organizan un botellón con reminiscencias evocadoras de barbacoas ecologistas, para festejar la Noche de San Juan. De ese modo, se está abriendo una brecha generacional, que puede desembocar en la niñatofobia. O sea, en la fobia a los niñatos, a los que no les sale de la zona noble cumplir las normas, y no usan las mascarillas, y montan los botellones, y habían llorado cuando enfermaron sus abuelos. Quizá ya no tienen abuelos. O quizá es que pasan de todo, sean ninis o no.